¿Ya conoces a Sophie, la pequeña bulldog que disfruta rodar por las colinas? (VIDEO)

Esta cachorro de Bull Dog denota un comportamiento hilarante que fácilmente provoca una empatía desbordada: le gusta rodar anárquicamente sobre el césped.

Hay gestos de ternura entre los animales que detonan emociones en los humanos como pocos otros estímulos. Tal vez se deba a que nos remite a un aspecto de nosotros que junto con la racionalidad, o incluso más que ella, forma parte de nuestra naturaleza. Pero más allá de las reflexiones que podamos tener alrededor de este fenómeno, lo cierto es que estos gestos existen, y para muestra de ello basta observar este video.

Sophie era una cachorra de Bull Dog inglés que tiene una peculiar personalidad, y es que le encanta rodarse caóticamente por los desniveles del terreno. Como podrás observar, una y otra vez se entrega a ese vacío lúdico en el que el ser tal vez se funde con el todo, nada importa, todo es genuino placer.

Con más de 1.5 millones de vistas, el video de Sophie no solo comprueba que a los humanos nos fascina, literalmente, contemplar ciertos gestos en los animales –aún más cuando se trata de rarezas combinadas con ternura. Y más allá de la dulzura pop que favorece la viralización de este tipo de escenas, quizá estos vídeos también sirvan para revaluar la presencia de los animales en nuestra vida y recordarnos que ellos, como nosotros, son esencialmente maravillosos.

 



¿Por qué las personas somos más empáticas con los animales que con otros humanos?

Un estudio comprueba que las personas solemos ser más sensibles con los animales que con otros, acá la respuesta del por qué sucede esto.

Foto: Taringa

Es curioso, los seres humanos, hasta ahora, somos los únicos capaces de ser conscientes plenamente de nuestra condición. Es decir, somos la única especie que puede sentirse, pero también saberse, miserable o alegre, por ejemplo. Un perro puede ser estar sufriendo, pero ese dolor es parte de un presente físico y psicológico; pero pareciera que el ser humano carga con un doble dolor al saberse víctima de ese sufrimiento, algo así como el ¿por qué a mi?

Esta condición, probablemente habría de volvernos más empáticos hacia el dolor ajeno, pero, como seguro habrás notado, a veces pareciera que el dolor de los animales nos es más importante que el de nuestros pares. ¿Por qué sucede esto?

Dos sociólogos de la Universidad Northeastern, Arnold Arluke y Jack Levin, hicieron un experimento para, primero, comprobar si es que esta tesis es verdadera, y dos, averiguar el porqué sucede. En su análisis retomado por Wired, mostraron notas informativas a distintos participantes sobre ataques o situaciones de peligro tanto en humanos como en animales; los analizados se sintieron más empíricos generalmente con los animales que con los humanos a tal grado que en situaciones de peligro preferirían salvar a los animales. En esta investigación también se comprobó que las mujeres son más propensas a sentir empatía por los animales, pero además, en ambos géneros, esta sensibilidad a los animales crece más según la especie. Como podrás intuir,la más alta suele estar dirigida a los perros.

¿Por qué?

La respuesta que encontraron estos investigadores al por qué somos más empáticos con los animales que con nuestra especie es por que encontramos a los primeros mucho más inocentes e indefensos que a nuestros pares.



Un tierno orangután cuida a bebés tigres y los amamanta (VIDEO)

Con una dedicación envidiable este orangután nos sorprende con su tierna empatía.

El orangután es uno de nuestros parientes más parecidos. Nuestros genomas son idénticos en un 97% y su comportamiento puede ser notablemente empático, como se muestra en el siguiente video. 

En el safari de Playa Myrtle, en el sur de California, fue grabado un organgután que hace de nana de dos pequeños bebés tigres. Su afabilidad es memorable pues no solo arrulla y cuida a estas crías, también las amamanta con una dedicación digna de admiración. Su sentido de protección inter-especie es una tierna lección para los humanos.