A finales de la década de los años 60 del siglo pasado, la música dio un giro con la explosión del space rock. La psicodelia que inundaba la radio de la época comenzó a tomar un rumbo espacial. La música no fue la única que se dejó llevar por los misterios del cosmos. En 1969 llegó al cine 2001: Odisea del espacio, la obra maestra de Stanley Kubrick. Ese mismo año llegaría otro clásico cuyo aniversario celebramos este mes: “Space Oddity”, del gran David Bowie

Los primeros acordes y el Ground control to major Tom, entonado en la suave voz de Bowie, seguro seguirán provocando escalofríos durante otro medio siglo. No es para menos, pues la complejidad lírica y composicional de esta pieza es tan brillante como el momento en que llegó al mundo. “Space Oddity” fue el soundtrack de la misión Apolo 11, aquel fatídico viaje que culminó con la llegada del hombre a la luna. 

La emoción que generó esta pieza de Bowie tiene todo que ver con su belleza, pero también con el instante en que fue lanzada. Inspirada en la película de Kubrick, “Space Oddity” pasó a ser parte de un caleidoscopio artístico que surgió en un momento de gran confusión. El idealismo de los primeros años de la década comenzaba a desvanecerse y la Guerra Fría ya figuraba en el mapa. Este momento clave en la historia humana tal vez explique la ambigüedad que inunda varias partes de la letra:

La Tierra es azul/y no hay nada que yo pueda hacer.

¿Se trata de una canción festiva, o hay en ella un miedo oculto? Las tensiones, manifestaciones y protestas que hervían en el panorama internacional crearon un contexto muy particular. La posibilidad de llegar a la luna surgía como un haz de luz en medio de la violencia, pero al mismo tiempo, como una invitación a la oscuridad. Es quizá por eso que la épica historia que describe Bowie en “Space Oddity” no tiene un final feliz. Después de todo, el Major Tom se lanza al espacio para perderse y no regresar jamás. 

Bowie confirmó esta interpretación en una entrevista para el libro Strange Stars. A pesar de querer crear un “himno a la luna”, “Space Oddity” viene “de un lugar triste, deshumanizante”. Esta poderosa canción es tanto un himno a la valentía de la humanidad como el testimonio de una época de completa incertidumbre. Es por eso que, aún hoy, “Space Oddity” resuena en nuestros oídos con la misma fuerza que hace 50 años. 

Además, te dejamos una playlist para seguir recordando a David Bowie en toda su grandeza:

 

* Imagen destacada: Consequence of Sound