El famoso sitio de noticias Huffington Post intentó recientemente desmitificar los tradicionales consejos de las abuelas sobre la belleza de la piel, por lo cual recurrió a dos expertas en la materia: la doctora Jessica Krant, profesora en dermatología del SUNY Downstate Medical Center en Estados Unidos, y Deborah Burnes, autora del libro Look Great, Live Green.

  • “Algunas frutas o verduras pueden ayudarte a desvanecer manchas”: Si bien el nabo es famosamente conocido por tener este efecto, no necesariamente su eficacia es verdad. La piña y la papaya pueden ayudar a la regeneración de las células de la piel.
  • “Usa bloqueador solar y no te toques la cara”: La importancia de usar bloqueador solar en la cara, cuello y manos diariamente es verdadera, según las expertas. La recomendación de no tocarse la cara es un mito: hacerlo no causa irritación, a menos de que las manos estén sucias.
  • “No depiles demasiado tus cejas”: Krant y Burnes hacen énfasis en la validez de esta afirmación. Cuando removemos un vello, éste pierde fortaleza en su crecimiento. Si depilas de más tu ceja, puede que su crecimiento ya no sea el mismo, y el efecto de “poca ceja” en tu cara persistirá.
  • “Lava tu cara dos veces al día”: Las expertas coinciden en que esto no es necesario, aunque afirman la necesidad de lavar nuestra cara con gentileza.
  • “Toma mucha agua”: Efectivamente, tomar mucha agua es benéfico para la hidratación de la piel.
  • “Remueve el maquillaje antes de dormir”: El maquillaje contiene algunos químicos que pueden tapar tus poros; sin embargo, removerlo antes de dormir no es una regla universal, de acuerdo con Krant y Burnes.

Milenariamente, las abuelas han sido grandes aliadas de las mujeres en lo relacionado con la estética casera. Debido al rol que ellas desempeñaban dentro del hogar, tenían contacto con plantas medicinales y alimentos de cultivo cuyas propiedades conocían. La medicina científica actualmente hace uso de insumos naturales cuyo efecto en nuestro organismo es regenerativo, una aplicación que nuestras abuelas dominaban previamente a su manera, acercándonos a los atributos que nuestro entorno natural puede ofrecernos para el más femenino de los caprichos: la belleza.