Pueblos indígenas protegen el 80% de la biodiversidad del planeta

Los pueblos indígenas siguen dependiendo de los recursos forestales para su supervivencia, especialmente de la caza y recolección de plantas silvestres.

Entre el 2011 y 2015, un grupo de investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona se preguntó sobre las prácticas de las sociedades indígenas contemporáneas en cuanto a usos del bosque y la biodiversidad en un mundo preocupado por los efectos del calentamiento global. Para responder a sus incógnitas, los científicos decidieron convivir durante 1 año y medio con tres grupos nativos en Borneo, la cuenca del Congo y la Amazonia.

Durante este estudio de campo los investigadores se encargaron de analizar las rutinas, prácticas sociales y formas de interactuar con el medioambiente de las comunidades elegidas. Fue así que se dieron cuenta de que, pese a que los pueblos indígenas se están enfrentando a cambios culturales y económicos que han amenazado su relación con el medioambiente, existen métodos importantes para la conservación de la biodiversidad, como los que te compartimos a continuación: 

– En las políticas de conservación de los bosques tropicales se requiere incorporar la cultura local desde un enfoque biocultural; es decir, crear alianzas con los pueblos indígenas, quienes cuentan con las herramientas y conocimientos para enfrentar desafíos en el medioambiente.

– Es indispensable informar y promover el reconocimiento de los derechos humanos de las comunidades indígenas. Por ejemplo, el derecho a la libre determinación; a la igualdad de género para su existencia, bienestar y desarrollo integral como pueblo; a pertenecer a uno o varios pueblos indígenas de acuerdo con la identidad, tradición y costumbre de pertenencia a cada pueblo; a que el Estado reconozca plenamente su personalidad jurídica, respetando las formas de organización y promoviendo el ejercicio pleno de los derechos contenidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos; a mantener, expresar y desarrollar libremente su identidad cultural; a no ser objeto de racismo, discriminación racial, xenofobia ni otras formas conexas de intolerancia; a su propia identidad e integridad cultural y a su patrimonio cultural; a la autonomía o al autogobierno en cuestiones relacionadas con asuntos internos; al aislamiento voluntario, viviendo libremente y de acuerdo con sus culturas; a gozar de todos los derechos y garantías reconocidas por la ley laboral nacional y la ley laboral internacional; y finalmente a las tierras, territorios y recursos que tradicionalmente han poseído, ocupado, utilizado o adquirido.

 

– Es crucial promover la transmisión del conocimiento ambiental local entre generaciones, para evitar que la gente pierda conciencia de los cambios que ocurren en el ecosistema. 

Actualmente los pueblos nativos protegen en su territorio cerca del 80% de la biodiversidad del planeta, pero son propietarios legales de menos del 11% de dichas tierras. De hecho, los pueblos indígenas siguen dependiendo de los recursos forestales para su supervivencia, especialmente de la caza y recolección de plantas silvestres. 

Se trata de una sabiduría única sobre el medioambiente que se ha desperdiciado, denigrado y despreciado. Por ello, reconocer las violaciones en materia de derechos humanos contra los pueblos indígenas, como asesinatos y abusos contra activistas, es apenas el primer paso para cuidar no sólo el patrimonio de estas comunidades sino, también, el bienestar de nuestro planeta y su biodiversidad. Así pues, ¿no valdría la pena el esfuerzo de retomar estas prácticas ancestrales en nuestros estilos de vida modernos? 

 

* Fotografía principal: ONAMIAP



Como jóvenes, necesitamos escuchar a las abuelas para luchar por nuestros pueblos

Voces de jóvenes indígenas se escuchan en la ONU: “Si no somos nosotros los que defendemos nuestras raíces, nadie lo hará”.

En el marco del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de la ONU, que se llevó a cabo en el mes de abril en Nueva York, tuvimos la oportunidad de dialogar con cuatro jóvenes que representaron a sus pueblos con su espíritu, su presencia y su palabra. Durante estos días compartieron su pensar y se mostraron seguros de su caminar en la vida.

Mariana Alejandra Solórzano Cruz se presentó como una mujer indígena, zapoteca de la comunidad de Ndaniguia (San Pedro Comitancillo), de la región del istmo de Tehuantepec en Oaxaca, México. Ella se definió como el resultado de muchas generaciones ligadas directamente al campo y a la tierra. Para Mariana, la convivencia con sus abuelos fue más que una relación abuelos-nieta; ellos la incorporaron a la vida comunitaria muy rápido y a todas las actividades en el pueblo, e incluso le contaron sus secretos. Como dirían en su pueblo: “aquí uno no es nadie, tu identidad es nula hasta que nombras la familia a que perteneces, antes que tu nombre”… Un ejemplo: “Mariana no es Mariana, es la nieta de Lola-Fren (Aurora y Efrén), hija de Na’Elia”.

Juan Antonio Millaqueo Ñancuan se presentó como hijo de la autoridad tradicional Longko Ñiengpïn Luis Millaqueo, del Lof Rewüe Cayülfe, que abarca 10 comunidades de la Nación Mapuche lafquenche, werken (vocero) y tesorero de Lof Rewüe Cayülfe. Las personas que han marcado su vida son las autoridades tradicionales como su padre Luis Millaqueo Ñiengpïn, los Longko Alfredo Caniullan (tío) y Alfredo Calfin, además de las últimas abuelas Flora Imihuala y Teresa Traillanka, quienes siguen firmes y arraigadas a vivir en equilibrio con la Madre Tierra a través de las ngillatün mapuches (ceremonias ancestrales).

jovenes-indigenas-como-afectan-megaproyectos-defensa-territorio-2

Francisco Colipe Loncopan se presentó como un habitante de la comuna de Curarrehue en Chile, un territorio de muchas montañas y bosques milenarios rodeados de lagunas andinas, y desde allí surge su identidad como pehuenche dentro la Nación Mapuche. Su vida ha estado marcada por los presos políticos mapuche que luchan día a día, quienes tienen una inquebrantable convicción de la liberación por su pueblo, que no decae pese a la persecución desde el Estado que sirve a grandes intereses que socavan esteros, lagos y bosques.

Constanza Nicole Gonzalez Gonzalez se presentó como werken (vocera) de su comunidad y aprendiz de lawentuchefe (médica mapuche), perteneciente a la Nación Mapuche lafquenche, werken de la Comunidad Francisco Trecan, ubicada al sur de Chile. Su abuela es Lonko y Lawentuchefe de su comunidad y significa mucho para ella, ya que es quien la educó y día a día le enseña lo importante que es defender y conservar la cultura de su pueblo.

Durante el dialogo hablamos de diferentes temas que representan parte fundamental de su vida, temas que a continuación presento tejiendo las palabras de los cuatro en una sola voz…

 

¿Qué sueñan cuando están despiertos?

Soñamos para que en el presente y en el futuro podamos disfrutar de la libertad plena de nuestros pueblos originarios, como lo hemos hecho siempre con los ñieng, en compañía de los ríos, vertientes, esteros, tierra, cerros, montañas, volcanes, mawüïsa (montes) y el aliwüen canelo, nuestro árbol sagrado. Soñamos ser buenos líderes para seguir con las tradiciones de nuestros pueblos y así enseñarles a las generaciones que siguen que no deben sentir vergüenza sino orgullo por nuestras raíces. Soñamos en las grandes ceremonias que nos permiten retomar el camino.

A veces sentimos que no soñamos, antes soñábamos mucho, así nos hablaban a veces nuestros abuelos, pero dejamos de soñar, cuando esta realidad nos abre paso, había que hacer algo y no había tiempo de soñar, ni dormido ni despierto… ya habrá días, suponemos. Pero sí deseamos con todo nuestro corazón lograr ver algo de lo que nos contaban nuestros abuelos sobre nuestros pueblos, deseamos que se conserve esta tranquilidad que ofrecen, deseamos mucho crecer y morir en estos pedacitos de tierra, por eso los protegemos.

jovenes-indigenas-como-afectan-megaproyectos-defensa-territorio-1

 

¿Cuál fue su experiencia en el Foro Permanente y cual fue el mensaje que llevaron?

En principio diríamos que salir de nuestras comunidades y países es ya toda una experiencia, particularmente ir a Estados Unidos por todo lo que significa y representa frente a nuestras luchas. Al principio teníamos miedo porque nunca habíamos salido de nuestros pueblos, pero por eso todo el viaje tuvimos presentes a nuestras abuelas y sus enseñanzas.

En el Foro escuchamos lo que pasa en otras partes del mundo y entendimos que el problema que enfrentamos es global, además de los discursos contrapuestos de los Estados, que nos confirman de qué lado estamos, reafirmamos lo que estamos haciendo en nuestras comunidades y el valor que tiene. Intercambiamos conocimientos con otras culturas y nos hermanamos con gente de todo el mundo, eso nos hizo sentir que no estamos solos.

Durante nuestra participación manifestamos que existen otras formas de ver, estar y convivir en el mundo, formas que no se pueden medir en términos económicos. Transmitimos que tenemos otras formas de explicar nuestra existencia, una forma comunal frente a una individual y que somos muchos los pueblos originarios del mundo; tenemos newen (fuerza), ya que somos los verdaderos defensores de la naturaleza y de nosotros depende hacer que los Estados y la ONU cumplan con tratados y convenios. De igual forma denunciamos políticas públicas y privadas que pretenden regular grandes proyectos que no son aceptados en nuestros pueblos originarios, procesos con grandes capitales que pretenden dominar el mundo, y para esto avanzan matando bosques y dirigentes de una forma que ya no es humana, quieren nuestro territorio donde están nuestros sitios sagrados para imponer proyectos extractivos, como el Tratado Transpacífico, conocido como TPP-11, que rechazamos fuertemente. 

Al final regresamos con muchos más ánimos de seguir trabajando, pues el Foro fue un espacio para visibilizar nuestras problemáticas, esas que nos esperan al regreso y tenemos que atender. Consideramos que con esta experiencia sólo queda continuar fortaleciéndonos y organizándonos mejor como comunidades… pues todo lo que está por venir será mucho más difícil.

jovenes-indigenas-como-afectan-megaproyectos-defensa-territorio-4

 

¿Cuáles consideran que son los retos que viven sus pueblos y comunidades?

Los gobiernos no toman en consideración las opiniones y necesidades de nuestros pueblos, ven como una burla nuestras creencias. Existe una intención para desarticular nuestras formas de organización tradicional; es muy claro que los partidos políticos impiden que nuestras comunidades reflexionen y tomen sus decisiones libremente. Como comunidades debemos tomar decisiones en nuestros territorios y preservarlos para las futuras generaciones, dejar nuestro legado y cosmovisión a nuestros fotüm (hijos)… ser pueblos con libre determinación y autonomía.

La educación que nos han impuesto, por lo menos estos últimos 100 años, ha pretendido desvincularnos de nuestro territorio, nos hacen creer en una forma de vida ajena, primero por la iglesia, luego por la corona, luego el Estado y todo esto basado en una forma capitalista de ver la vida. Nosotros queremos fortalecer el proceso de aprendizaje y tener la oportunidad de explorar lo que desconocemos, nuestros maestros debe contar con herramientas para compartir los temas que les interesan a los pueblos originarios; con sólidos pensamientos basados en la buena fe para fortalecer procesos comunitarios y derribar sistemas impuestos, se debe buscar el proceso del buen vivir desde la educación, el cual no debe estar sometido a intereses privados.

¿Qué fortalezas necesitan los jóvenes para seguir siendo parte viva de la comunidad?

La fortaleza que necesitamos los jóvenes es aprender y participar constantemente en las trawün (reuniones) y aprender de la historia de nuestro pueblo, que averigüen los tratados y los kimün (consejos) de los ancianos para enseñar a otros y que no se pierdan, como nos han platicado los abuelos y abuelas (chachas y papaï). Es fundamental esta relación de transmisión oral que han tenido los abuelos y nuestros padres con nosotros; se tiene que valorar más su experiencia y su conocimiento, es decir, que nos sigan introduciendo a la vida comunal de nuestros pueblos.

Vemos una posibilidad en el intercambio de conocimientos y por lo tanto en el desarrollo de tecnologías, así como herramientas que diseñemos como comunidades para enriquecer nuestro modo de vida en el campo, fortaleciendo nuestra soberanía alimentaria y dejando de lado la vergüenza, porque si no somos nosotros quienes defendemos nuestras raíces nadie lo hará. Para esto debemos seguir aprendiendo para entrenar el cerebro y el cuerpo, invocar a los ancestros y transmitir sus historias de lucha y liberación.

jovenes-indigenas-como-afectan-megaproyectos-defensa-territorio-5

Finalmente cerraron el dialogo mencionando que es necesario valorar lo que existe en sus comunidades, valorar su existencia y por lo tanto asegurar que más generaciones gocen de ella. Se sienten muy agradecidos de poder ser parte de pueblos que hasta el día de hoy dan la lucha. Consideran que su lucha es por la vida de la humanidad con respeto a la sabiduría de los ancestros, una lucha sin sueldo. A los intereses económicos y políticos les hierve su sangre cuando un peñi o lamieng recupera su territorio y su conciencia ancestral, todos los días nace un nuevo ser reivindicando nuestra esencia como pueblos originarios y son estos seres muy dignos del respeto de la humanidad por su gran fuerza y su genialidad. Nuestros pueblos van a seguir floreciendo y nadie los pueden silenciar…

AMULEPE TAÏÑ WEÏCHAN KOM PÜ CHE MARRÏCHÏWEW (Vamos todos a la lucha, toda mi gente, siempre venceremos yayayayayayaya…).

Ell@s asistieron al Foro como miembros del Concejo Indígena para la Protección del Territorio, las Tradiciones, las Lenguas y las Semillas (CIPROTER), integrado por personas del pueblo zapoteca, hñahñu, sápara, achuar, lickanantay, mapuche lafquenche, mapuche pehuenche y mapuche nagche provenientes de México, Guatemala, Ecuador, Perú y Chile. 

Mauricio del Villar Zamacona
Autor: Mauricio del Villar Zamacona
Promotor Comunitario y Asistente al Foro como parte del Concejo Indígena para la Protección del Territorio, las Tradiciones, las Lenguas y las Semillas.


El planeta es nuestro hogar, cuidemos de él

La Organización Mundial de la Salud informó en 2012 que tan sólo 7 millones de personas murieron a causa de los efectos nocivos a la salud que provoca la contaminación.

De acuerdo con datos del INEGI, hasta el 2010 el país estaba ocupado por 112,336,538 habitantes. Este dato es relevante ya que cada 11 de julio, desde 1989, se celebra el Día Mundial de la Población, fecha en la que se estima la población alcanzó los cinco billones de habitantes. Se sabe que ahora esa cifra ha superado los siete billones. También con el aumento de la población se han aumentado los niveles de contaminación a lo largo del planeta, además de todas las consecuencias que ello acarrea.

La Organización Mundial de la Salud informó en 2012 que tan sólo 7 millones de personas murieron a causa de los efectos nocivos a la salud que provoca la contaminación. Y si hablamos de las consecuencias en el medio ambiente, el panorama no luce mejor. Cada año desaparecen más ecosistemas y especies naturales, debido a la caza indebida, la urbanización, la destrucción de sus hábitats o la misma contaminación.

Entonces ¿qué debemos tener presente y qué debemos hacer? El aumento exponencial de la población, en parte gracias a los avances en diversas áreas que han permitido que la esperanza de vida sea mayor; además las generaciones más jóvenes ahora están más informadas acerca de esos temas como tecnología, cultura, entre otros; sin embargo, existen áreas en las que aún hay huecos que se deben tratar, como el cuidado del medio ambiente o una cultura de desarrollo sostenible.

La importancia de recalcar que el aumento de la población repercute en el medio ambiente es la de puntualizar que si permitimos que la población aumente sin responsabilidad, en el futuro podríamos enfrentarnos a la escasez de agua, alimento, u oxígeno generado por la vegetación, además de que se perderían impresionantes y bellos lugares, que generaciones futuras no conocerían, si no fuera sólo a través de libros o fotos.

Podemos acercarnos o investigar acerca de cómo podemos contribuir con el desarrollo en armonía con el medio ambiente; implementar diversas estrategias, por pequeñas que parezcan pues todo puede ser útil a mediano y largo plazo. Separar los desechos, reciclar lo que tengamos en casa, o buscar alternativas amigables que consuman responsablemente los recursos naturales. Incluso existen organizaciones y fundaciones que nos pueden orientar. Más aún, podemos formar parte de sus diversos programas ya que mucha de esas organizaciones cuentan con ellos, y nos pueden capacitar sobre estos temas. Asimismo, a través de diversas estrategias, podemos restaurar hábitats destruidos o en peligro de desaparecer, que a su vez garantizarán la supervivencia de toda la flora y fauna que dependen de ellos.

Que el aumento de la población no signifique la destrucción del mundo en que vivimos, aprendamos a coexistir con la naturaleza; seamos responsables.

COLABORACIÓN DE EARTHGONOMIC MÉXICO, A.C. Nuestra misión es fomentar el desarrollo de la sociedad en armonía con el entorno natural y el respeto a los seres vivos. Para más información visita: www.earthgonomic.org @Earthgonomic y /Earthgonomic

Earthgonomic
Autor: Earthgonomic