La euforia del corredor es el término que los corredores usan con especial frecuencia, otros ejercicios cardiovasculares pueden tener el mismo efecto, como el ciclismo o el remo. Sin embargo, cuando corres sientes hasta la última fibra muscular, tu pulso se acelera y tu circulación va cada vez más rápido. No puedes parar, sigues corriendo más y más lejos. Entonces, una ola de energía te inunda.
La euforia del corredor es un aspecto fascinante de la fisiología del ejercicio que pone de relieve la poderosa conexión entre la actividad física y el bienestar mental. Está claro que es mucho más que una sensación agradable: es una sensación increíble. Pero ¿en qué consiste?
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¿Qué se siente al llegar a la euforia del corredor?
Cuando se trata de la legendaria “euforia del corredor”, la gente suele caer en uno de dos bandos: los verdaderos creyentes y los acérrimos negacionistas. Si bien es cierto que no todo el mundo se siente fabuloso después de una carrera larga, la euforia del corredor es un fenómeno real.
Los que sí han llegado a sentirlo, aseguran que avanzan un poco más y, de repente, sienten cómo la gravedad libera sus pesadas piernas, parecerá flotar, en vez de correr, y te invade una sensación de ligereza, generalmente comienza entre 30 minutos y 1 hora después de correr, pero esto puede variar según los niveles individuales de condición física, según Medical News Today
Muchos declararán con seguridad en este punto que tiene “algo que ver con las endorfinas”, pero probablemente se trate de una idea errónea, ya que las endorfinas no pueden atravesar la barrera hematoencefálica. Si bien estas llamadas “sustancias químicas de la felicidad” ciertamente se liberan en respuesta al ejercicio, los neurocientíficos saben desde hace tiempo que es poco probable que sean los verdaderos impulsores de la euforia inducida por el ejercicio.
En cambio, investigaciones más recientes apuntan a un sistema completamente diferente: los endocannabinoides . Estas son las versiones propias del cuerpo de compuestos como el CBD y el THC de la planta de cannabis, que según las investigaciones son buenos para relajarnos y ayudarnos a desestresarnos.
Un estudio realizado en 2021 demostró que el bloqueo de los receptores opioides (los receptores a los que se unen las endorfinas) usando el medicamento naltrexona no impedía que las personas sintieran un subidón después del entrenamiento. Eso indicó que algo más que las endorfinas debía haber estado actuando, y los autores sugirieron que los endocannabinoides podrían ser la respuesta, mismo que aseguro otro estudio en 2022, mismo que concluyó que el ejercicio intenso aumenta constantemente los niveles de endocannabinoides y que la actividad moderada es más efectiva que los entrenamientos de menor intensidad.




