Con este resultado se ha comprobado que no sólo los humanos, también los pájaros sueñan. Cuando una persona sueña podemos saber que hace gracias a su narración, en el caso de los pájaros su propia acción durmiendo puede ser estudiada.
En otras palabras, a partir del análisis de este canto “silencioso”, se podría incluso descifrar con qué sueñan. ¿De qué manera? Preguntarás. Pues de una manera bastante asombrosa: monitoreando las contracciones musculares.
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¿Es posible que los pájaros sueñen como nosotros?
Se puede saber si una persona está soñando, e incluso se puede visualizar qué región del cerebro está activa durante el sueño. Pero no se puede conocer el contenido de los sueños, a no ser a través del relato efectuado por quien sueña. Sin embargo, es posible conocer con qué sueñan los pájaros si se estudia la actividad vocal, asegura una investigación.
Al igual que el habla humana, el canto de las aves comprende aspectos neuronales (instrucciones) y físicos (órganos que operan en la ejecución de los sonidos). Desde hace muchos años, Mindlin y su equipo estudian la física del aparato vocal de las aves, y han desarrollado un modelo físico de ese funcionamiento que permite conocer las instrucciones neuronales que el pájaro tiene que ejecutar para producir esa vocalización.
Cuando los pájaros duermen, la parte de su cerebro dedicada al canto permanece activa y sigue mostrando patrones similares a los producidos durante la vigilia. Estos patrones cerebrales activan los músculos vocales, lo que permite a las aves cantar, en “modo silencioso”, una canción durante el sueño, gracias a ello, pudieron sintetizar el sonido que esas señales producirían si el animal estuviera despierto.
A partir del análisis de la actividad muscular durante el sueño surgieron patrones de actividad coherentes con los sonidos producidos por las aves durante sus luchas territoriales diurnas. Curiosamente, añade el coautor, los “sonidos del sueño” estaban asociados a plumas de la cabeza levantadas, igual que ocurre durante la vigilia, es decir, cuando sueña, explora variantes de sonido diferentes de las que practica durante el día.
De día, el pájaro tiene que cantar solo aquella canción que le enseñaron sus ancestros y que le resulta útil para poder aparearse. Si cantara cualquier otra canción, es probable que la hembra no pueda reconocerlo. Esa variabilidad que presenta el canto de estas aves durante el sueño podría ser necesaria para el aprendizaje del canto y también para mantenerlo estable.