La base lunar de la NASA dejó de ser una idea lejana y ahora forma parte de un proyecto con fechas, contratos y misiones definidas. La agencia espacial estadounidense presentó oficialmente su estrategia para construir una presencia humana sostenida en el polo sur lunar, una región considerada clave por sus recursos y condiciones favorables para futuras operaciones espaciales. El programa contempla misiones robóticas, infraestructura semipermanente y, eventualmente, la llegada constante de astronautas. Entre los objetivos principales están la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la preparación para futuras expediciones a Marte.
¿Por qué la NASA eligió el polo sur lunar?
El polo sur lunar se convirtió en la zona más importante para la exploración espacial debido a la presencia de hielo de agua en cráteres permanentemente sombreados. Este recurso podría utilizarse para producir agua potable, oxígeno y combustible, elementos esenciales para mantener operaciones humanas a largo plazo fuera de la Tierra.

Además, esta región recibe luz solar de manera más constante que otras partes de la Luna, lo que facilitaría la generación de energía mediante paneles solares. La NASA también destacó el valor científico del área, ya que contiene terrenos antiguos que podrían ayudar a entender mejor el origen de la Luna y del sistema solar. Sin embargo, las condiciones siguen siendo extremas: las temperaturas pueden superar los 120 grados Celsius en zonas iluminadas y caer por debajo de los -200 grados en áreas oscuras.
La base lunar de la NASA se construirá en tres fases
La primera etapa del proyecto, llamada “Build, Test, Learn”, se desarrollará entre 2026 y 2029. Durante este periodo se realizarán hasta 25 lanzamientos y 21 alunizajes, enfocados principalmente en pruebas robóticas y experimentos tecnológicos. La NASA enviará rovers, drones, satélites y equipos científicos para analizar el terreno y preparar futuras operaciones humanas.
LIVE: We’re sharing the latest updates on @NASAMoonBase, our lunar habitat where astronauts will work and live. https://t.co/7oWZYx0GYx
— NASA (@NASA) May 26, 2026
Uno de los proyectos más importantes será la misión Blue Moon Mark 1 Endurance, desarrollada por Blue Origin. Este módulo de aterrizaje despegaría a finales de 2026 y servirá para probar tecnologías de descenso y navegación lunar. Aunque no llevará astronautas, será una pieza clave para futuras misiones tripuladas previstas hacia 2028.
Artemis y las empresas privadas serán fundamentales
La construcción de la base lunar dependerá en gran parte de colaboraciones entre la NASA y compañías privadas. Empresas como Blue Origin, SpaceX, Firefly Aerospace y Astrolab ya recibieron contratos para desarrollar módulos de aterrizaje, vehículos lunares y drones especializados.
Quizá te interese leer: La NASA está por revelar qué astronautas irán a la Luna con Artemis III: esto es lo que sabemos

Dentro del programa Artemis, la misión Artemis II ya realizó un sobrevuelo tripulado alrededor de la Luna en 2026. Ahora, la NASA prepara Artemis III para 2027, donde se realizarán pruebas orbitales relacionadas con los sistemas de aterrizaje. El primer alunizaje tripulado del nuevo programa estaría previsto para 2028, mientras que las futuras misiones Artemis buscarán establecer operaciones regulares sobre la superficie lunar.
¿Cómo será la futura presencia humana en la Luna?
La segunda fase del proyecto comenzará en 2029 y estará enfocada en instalar infraestructura semipermanente. La NASA planea enviar cerca de 60 toneladas de carga mediante más de 20 misiones, incluyendo sistemas energéticos, módulos habitables y redes avanzadas de comunicación. También se incorporarán vehículos presurizados capaces de transportar astronautas durante semanas sin necesidad de utilizar trajes espaciales dentro de los rovers.
Quizá te interese leer: China está más cerca de la Luna: Shenzhou-23 despega con éxito en una misión histórica
The first of three @NASAMoonBase missions will be the @BlueOrigin Mark I Endurance lander, set to launch NET Fall 2026.
@NASAAdmin Isaacman describes how this mission will send scientific payloads to the lunar South Pole region and reduce risk for future astronaut explorers. pic.twitter.com/fkr0xkTAjt— NASA (@NASA) May 26, 2026
La tercera fase, proyectada para la década de 2030, contempla una presencia humana continua en la Luna. El objetivo es construir un sistema distribuido de hábitats, laboratorios, transporte y generación de recursos utilizando materiales lunares. La agencia espacial prevé enviar alrededor de 150 toneladas de carga anual para mantener y expandir la infraestructura. Según el administrador de la NASA, Jared Isaacman, el propósito ya no es únicamente regresar a la Luna, sino desarrollar la capacidad de vivir y trabajar allí durante largos periodos.

La base lunar de la NASA representa uno de los proyectos científicos y tecnológicos más ambiciosos de las últimas décadas. Más allá de los alunizajes, el objetivo es construir una infraestructura capaz de sostener operaciones permanentes en uno de los entornos más hostiles conocidos. Las misiones que comenzarán en los próximos años servirán para probar tecnologías, estudiar recursos y preparar el camino hacia Marte. Después de más de medio siglo desde las misiones Apolo, la exploración lunar entra en una nueva etapa donde la meta ya no es visitar la Luna, sino permanecer en ella.




