¿Creías que los autos voladores eran cosa de películas? El futuro ha aterrizado —o mejor dicho, está por despegar— gracias a una creación eslovaca que ha puesto en jaque a la industria automotriz y aeronáutica tradicional. Se trata del AirCar, un vehículo híbrido que se transforma de elegante coupé deportivo a aeronave funcional en menos de dos minutos. Y lo más impactante: ya fue certificado para volar y estará disponible al público en 2026.
Durante una gala repleta de leyendas de la aviación y celebridades en Beverly Hills, el AirCar brilló bajo los reflectores. Estaban presentes figuras como Buzz Aldrin, el Príncipe Harry, Morgan Freeman y John Travolta, pero el verdadero protagonista fue Stefan Klein, el ingeniero eslovaco que dedicó décadas a este sueño. “Este reconocimiento marca un hito en mi vida. El AirCar representa la libertad de volar, accesible para todos”, dijo Klein al recibir el premio Living Legends of Aviation.
AirCar: Un sueño con alas
El AirCar es el primer auto volador certificado del mundo. Ya ha sido sometido a más de 170 horas de vuelo, con más de 500 despegues y aterrizajes exitosos. Su diseño aerodinámico y su estructura de materiales compuestos de alta tecnología permiten que cruce los cielos a 250 km/h, con una autonomía de 1,000 kilómetros y un techo de vuelo de 5,500 metros.
Te puede interesar > Así se recreó la cápsula de Apolo 15 para el episodio de The Last of Us
¿Lo mejor? Funciona con gasolina común. No necesitas combustible de aviación ni infraestructura espacial: basta una pista de 300 metros para despegar. Y sí, también puedes conducirlo por carretera.

¿Y cuánto cuesta volar?
Prepárate para romper el cochinito: el AirCar costará entre 800 mil y 1 millón de dólares, dependiendo de la configuración. Aunque el precio es de alto vuelo, marcaría el inicio de una nueva era en movilidad personal.
Además, ya se encuentra en desarrollo la segunda generación: AirCar 2, con un motor de 300 caballos de fuerza, velocidad de crucero más alta y autonomía extendida a 1,100 kilómetros náuticos. Su primer vuelo está previsto para septiembre de 2025.

¿Quién podrá volarlo?
Aunque ya está certificado en Eslovaquia, cada país deberá autorizar su uso. En Reino Unido, por ejemplo, el gobierno ha destinado 20 millones de libras para integrar taxis voladores al espacio aéreo urbano para 2028.
Eso sí, por ahora los conductores del AirCar necesitarán licencia de piloto y de manejo. Y no bastará con tener dónde estacionarlo: se requerirán pistas pequeñas o zonas habilitadas cerca de las ciudades para operar estos vehículos.

¿Y qué pasa con sus rivales?
Gigantes como Airbus, Google y empresas como AirSpaceX también están en la carrera por conquistar los cielos. Sin embargo, muchos de sus modelos son eléctricos y de despegue vertical, como enormes drones, lo que ha retrasado su llegada por las limitaciones tecnológicas de las baterías.
Te puede interesar > ¿Qué fue la luz blanca partió el espectáculo de las auroras? Ni meteoro, ni fenómeno natural
Ahí es donde Klein Vision, la empresa detrás del AirCar, toma ventaja. Al optar por motores de combustión convencionales, ha sorteado barreras regulatorias y técnicas. A futuro, aseguran que harán la transición a sistemas eléctricos cuando la densidad energética de las baterías lo permita.

Un mercado que vale miles de millones
Según Morgan Stanley, el mercado global de autos voladores podría alcanzar los 9 billones de dólares para 2050. Desde taxis aéreos hasta vehículos de lujo, el cielo no será el límite, sino el nuevo destino.
Mientras el mundo sigue soñando con autos que vuelen, el AirCar ya lo hace. Y en menos de dos años, podrías ver uno despegando desde un campo cercano, girando sus alas como en una película de ciencia ficción… solo que ahora, es realidad.




