La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró temporalmente la planta de Zinc Nacional ubicada en San Nicolás de los Garza, Nuevo León, tras confirmar una serie de irregularidades ambientales graves. Entre las más preocupantes, emisiones contaminantes que superaban en más de 2,200% los límites legales de plomo, además de la presencia de niveles elevados de cadmio y partículas PM 2.5, altamente peligrosas para la salud.
La medida, que se impuso el 10 de julio de 2025, tiene como objetivo frenar las operaciones de la planta para evitar mayores riesgos ambientales y proteger el derecho de la población a vivir en un entorno sano.

Emisiones fuera de control
Durante las inspecciones a la planta de Zinc Nacional, realizadas entre enero y julio de este año, se detectaron emisiones descontroladas de plomo, cadmio y partículas finas (PM 2.5). Estos elementos tóxicos representan una amenaza directa para la salud humana, especialmente para niños y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares.
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El análisis del suelo dentro de la planta reveló contaminación significativa por plomo y cadmio, dos metales pesados que pueden causar daños neurológicos, renales y reproductivos. Además, el aire presentaba concentraciones peligrosas de partículas PM 2.5, capaces de penetrar profundamente en los pulmones.

Un caso extremo de contaminación en la Zona Metropolitana de Monterrey
El gobernador de Nuevo León, Samuel García, respaldó la decisión de la Profepa, calificando la situación como un “caso extremo de contaminación” y advirtió que no habrá más tolerancia para las empresas que dañen el aire de la capital regiomontana y sus alrededores.
El goberandor también anunció que habrá revisiones similares a otras industrias, con el fin de frenar la contaminación atmosférica en el estado, una de las regiones más afectadas del país por la mala calidad del aire.

¿Qué debe hacer ahora Zinc Nacional?
Tras la clausura, Profepa dio a Zinc Nacional un plazo de cinco días hábiles para presentar un programa de paro total de operaciones, limpieza del sitio y adopción de medidas para evitar futuras emisiones.
Este plan debe incluir:
- Apagado seguro de todos los procesos y equipos
- Control de partículas en patios de materias primas
- Instalación de infraestructura para contener emisiones
- Análisis y remediación del suelo contaminado
- Cumplimiento total de las medidas impuestas desde mayo pasado
Una vez aprobado el programa, la empresa deberá ejecutarlo bajo supervisión ambiental.

Antecedentes: El “cóctel tóxico” denunciado por la prensa
El caso de Zinc Nacional comenzó a llamar la atención en enero de 2025, cuando una investigación periodística reveló que la planta generaba un “cóctel tóxico” de contaminantes que afectaba a casas, escuelas y espacios públicos en un radio de 2.5 kilómetros a la redonda.
A raíz de esta denuncia, Profepa realizó una inspección del 17 al 24 de enero, detectando múltiples anomalías:
- 15 equipos operando sin licencia ambiental
- Almacenamiento de más de 14 mil toneladas de óxido de zinc a cielo abierto
- Emisiones fugitivas en los lavadores de gases del Horno Waelz
- Apilamiento de materias primas contaminantes sobre suelo natural
En ese momento, ya se había ordenado la clausura de los equipos no autorizados y del patio de super sacos que abarcaba más de 31 mil m².

Más inspecciones, más evidencia
Una nueva visita de verificación en febrero de 2025, realizada por Profepa y el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), reveló presencia de contaminantes muy por encima de la norma mexicana en el suelo y en el ambiente de trabajo.
Estas evidencias motivaron el inicio de un procedimiento administrativo en mayo, que culminó con la reciente clausura total temporal. Profepa subrayó que la empresa aún no había cumplido todas las medidas correctivas que le fueron impuestas.

Una nueva era para la vigilancia ambiental en México
La procuradora ambiental Mariana Boy Tamborrell destacó que este caso marca un precedente para la nueva etapa de Profepa, en la que se combinarán inspecciones, análisis técnicos y herramientas legales para prevenir daños al medio ambiente y a la salud pública.
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“Vamos a utilizar todas las herramientas disponibles para asegurar que no se contamine el medio ambiente, que no se ponga en riesgo a la población y que, si esto sucede, logremos un proceso de remediación y reparación”, afirmó.

Un mensaje claro para las industrias contaminantes
La clausura de Zinc Nacional representa una advertencia directa a las industrias que operan al margen de la ley ambiental en México. El caso evidencia la necesidad urgente de reforzar la vigilancia y garantizar que las empresas cumplan con los estándares ecológicos.
Mientras tanto, la ciudadanía exige aire limpio y transparencia. El derecho a un medio ambiente sano no es negociable, y las autoridades ambientales, ahora más que nunca, tienen la responsabilidad de actuar con firmeza.




