Las mariposas monarcas tienen un nuevo guardián, se trata de Cuauhtémoc Sáenz Romero quien lidera un enorme experimento para ayudarlas. El trabajo iniciado por el activista Homero Gómez continúa.
Está vez no se trata de la tala de árboles, sino un enemigo más fuerte: el cambio climático. Mismo que pone a los abetos sagrados en las montañas de México, afectado por el aumento de las temperaturas. Haciendo que ellas, no puedan escapar de la temporada invernal de la cual migran.
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¿Por qué proteger a las mariposas monarcas?
Pocas especies que llamen tanto la atención como la mariposa monarca. Probablemente sean los insectos migrantes más cautivadores, a pesar de su imponencia durante el vuelo, son frágiles a las condiciones climáticas.
No estamos diciendo que las mariposas monarcas sean frágiles, porque no lo son, ellas pueden alejar a sus depredadores, incluso vuelan sobre las extensas praderas y bosques de Canadá, atraviesan las zonas áridas de Estados Unidos, surcando zonas tan inhóspitas para una mariposa como el golfo de México, hasta su arribo a los santuarios.
Sin embargo, este rincón de descanso se va a deteriorar poco a poco hasta un punto de desaparición, poniendo en peligro la supervivencia de las mariposas. Para salvar a las monarcas, Sáenz Romero lidera una iniciativa para establecer nuevos sitios de hibernación para las mariposas monarca, a través de un sistema de sembrar abetos.

De no realizarse esto, hacia el año 2090 estos árboles podrían desaparecer de su área actual, lo que pone en riesgo la supervivencia de las monarcas.
Así que el proyecto busca plantar plántulas de abetos sagrados en áreas más frías y elevadas, donde el clima futuro será más favorable para la supervivencia de estos árboles y, en consecuencia, de las mariposas, afirma el experto.
Así que de resultar el plan, para 2060 se prevé que sea similar al de los sitios de hibernación actuales. Para lograrlo, las plántulas primero fueron cultivadas durante dos años en un invernadero a 1.900 metros de altitud y luego en un vivero a 3.000 metros.
En julio de 2021, fueron trasplantadas en cuatro sitios a lo largo de un gradiente de elevación en la ladera noreste del Nevado de Toluca. Se plantaron un total de 960 plántulas a altitudes de 3.400, 3.600, 3.800 y 4.000 metros, distribuidas en 30 bloques espaciales por altitud.
Luego de unos años, uno de los aspectos más prometedores del proyecto es que ya se ha observado un cambio en el comportamiento de las mariposas monarcas, dentro del Nevado de Toluca.

¿Por qué los abetos sagrados de México son el santuario predilecto?
Estos abetos sagrados son biomas que funcionan como importantes sumideros de carbono, además de servir como refugio para cientos de especies de animales, plantas y hongos. Sin ellos, las monarcas no podrían sobrevivir a su agotador periplo migratorio.





