Mercurio se hace más visible conforme nos internamos en los días del año y alcanzará una magnitud brillante en el cielo que podemos aprovechar para observar al escurridizo planeta que pocas veces se muestra en la cúpula nocturna. Mercurio será visible tanto en el hemisferio norte como en el hemisferio sur, pero este último tendrá una vista más privilegiada del pequeño planeta. Descubra cómo ver a Mercurio en las próximas noches y sígale la pista a medida que se vuelve más brillante.

Cuándo ver a Mercurio en el cielo
Desde el 1 de mayo, Mercurio comenzó a moverse muy cerca del Sol y por esta razón no era visible en el cielo, pero a partir del 29 de mayo alcanzará su mayor elongación matutina, lo que significa que podremos verlo justo antes del amanecer.
A partir del 29 de mayo, Mercurio se moverá lo más lejos del Sol posible tanto, como para darnos una ventana de observación momentos antes de que la oscuridad desaparezca del cielo. A partir de este momento, la visibilidad del planeta más cercano a la estrella del Sistema Solar, se volverá más brillante cada vez y será visible hasta mediados de junio.
Mercurio es medianamente visible desde mediados de mayo, pero no es hasta el 29 del mes que alcanzará el mayor alargamiento, es decir, que se coloca lo más alejado de la salida del sol en el mapa celeste, brindándonos la oportunidad de verlo en un cielo oscurecido y no durante el crepúsculo matutino.
Para observarlo hay que voltear hacia el este, momentos antes de la salida del sol. Mercurio tendrá una magnitud de +0.6 esa madrugada y estará a 24.9º del sol, distancia suficiente para mirarlo en la transición nocturna hacia la mañana. Estará acompañado de Júpiter que está más arriba en el horizonte y es mucho más brillante que el pequeño Mercurio. Ambos planetas están entre la constelación de Aries y la gran Cetus.

Si observa a través de telescopio, podrá ver al planeta iluminado en un 38% en su fase creciente y con 8.2 segundos de arco de ancho. Pero puede seguir su tránsito durante los días siguientes, ya que a mediados de junio estará iluminado en un 75%. Algunos planetas interiores al igual que la Luna, dependen del juego de luz y sombra que propicia la danza de las órbitas y también presentan fases, que son las que determinan qué tan iluminados podemos verlos en el cielo.
Mercurio en el hemisferio sur
Si bien el planeta ofrecerá un espectáculo visual en ambos hemisferios, la perspectiva en el sur será mucho más privilegiada. En aquella región del globo terráqueo, la eclíptica, que es la línea imaginaria que recorren el sol, la luna, los planetas, así como las constelaciones zodiacales, forma un ángulo más pronunciado con el horizonte oriental antes del amanecer.
Por lo tanto, el mayor alargamiento de Mercurio alcanzará una mayor distancia de la salida del sol, ofreciendo una vista más clara del pequeño planeta y pese a que estará retrocediendo hacia el amanecer, a principios de junio será mucho más fácil detectarlo en el crepúsculo de la mañana.
El tránsito de Mercurio en junio
El destello matutino del planeta, pasará de una magnitud de +0.6 el 29 de mayo, a -1.0 a mediados de junio. Recuerde que la magnitud es la medida que nos indica qué tan luminoso se ve un cuerpo en el cielo, pero entre mayor sea la cifra menor es la intensidad, por lo que al encontrarse con número negativos, significa que el cuerpo brillará inténsamente.

Más hacia el 15 y 16 de junio, Mercurio se encontrará con la delgada línea de la luna menguante. Puede aprovechar estos días para ver la hermosa conjunción a la que se suma Júpiter completamente visible y además, podrá ver el brillo de Da Vinci sobre la luna.




