Descubre la vida salvaje de África con estas impactantes fotografías

En The Mara, Shah se encarga de mostrar fotografías al estilo de Maasai Mara, el lugar en donde fueron tomadas, al borde de Parque Nacional Serengeti de Tanzania, y se experimenta cierto aire de dramatismo e belleza animal.

¿Qué se puede aprender de la vida salvaje? Es una pregunta que puede causar mucho interés a biólogos y otros estudiosos de la materia; pero pocos, como unos cuantos artistas, se han dedicado a responderla. El caso como Anup Shah, fotógrafo de la vida salvaje en África, ha llevado a otro nivel este aprendizaje. 

Para él, la vida salvaje es aquella parte que se encuentra, fuera de la ventana, en abundancia, y la cual sólo se necesita un poco de inspiración y creatividad para llegar a conclusiones variopintas sobre las similitudes y diferencias entre la vida animal y humana, los sutiles detalles de humanidad que remarcan la unicidad más allá de la especies y rangos, entre otras. Frente a sus conclusiones y urgentes deseos de compartirlos, Shah publicó su nuevo libro The Mara con el Museo de Historia Natural de Reino Unido. 

En The Mara, Shah se encarga de mostrar fotografías al estilo de Maasai Mara, el lugar en donde fueron tomadas, al borde de Parque Nacional Serengeti de Tanzania, y se experimenta cierto aire de dramatismo e belleza animal. Si quieres conocer los resultados, te compartimos las siguientes fotografías: 

 



Bili-Uele, hogar de una comunidad de chimpancés con comportamientos y costumbres únicas en su género (VIDEOS)

El investigador Cleve Hicks publica grabaciones de este grupo de primates en su medio ambiente.

Ubicado al norte de la República Democrática del Congo (DRC), el bosque de Bili-Uele alberga una peculiar comunidad de chimpancés. Para llegar a ellos, los investigadores encargados del estudio  se adentraron en terrenos inexplorados: peligrosos por cazadores furtivos y milicias rebeldes. Y colocando cámaras en áreas estratégicas, descubrieron la organización tan singular de estos primates.

El primatólogo Cleve Hicks comenta a The Guardian que esta comunidad es probablemente la más grande que exista en África: “Estimamos [que hay] alrededor de mil individuos, quizás unos diez mil, en un área de 50 000 km”. Con base en su investigación, el autor explica que este grupo es el último que aún prospera de una manera “mega-cultural”: una brigada de machos se encarga de patrullar su territorio, las madres les enseñan a sus hijos cómo utilizar ciertas herramientas para comer multitudes de insectos, tienen banquetes cuyos alimentos son leopardos, construyen nidos más seguido que otras comunidades, y además tienen un gusto peculiar por los gigantes caracoles africanos.

Entre otros hallazgos, los investigadores se dieron cuenta que en las grabaciones no había una sola presencia humana, lo que significaría que la región es una de las últimas naturalezas vírgenes en África. Por el otro lado, aunque el número de primates parece estable, el número de elefantes ha disminuido considerablemente: desgraciadamente el comercio ilegal de marfil ha llegado a  Bili-Uele. En el video, Hicks menciona que han encontrado cráneos quemados de elefantes en un campo de cazadores.

Uno de los miedos latentes de los investigadores es que esta tierra virgen pueda convertirse en el nuevo centro de cacería. Y aunque los chimpancés están protegidos por la ley de la RDC por encontrarse en peligro de extinción, Hicks se preocupa porque “sólo se trata de una ley en un papel”, ya que considera tanto a las fuerzas oficiales de seguridad como a la milicia las verdaderas fuentes del peligro. No obstante, Cleve Hicks sigue cumpliendo su misión en conocer más a profundidad estos animales para poder protegerlos.



Bono se asocia con Monsanto y el G8 para impulsar cultivos de alimentos genéticamente modificados en África

A través de la Nueva Alianza por la Seguridad Alimentaria y la Nutrición, firmada recientemente por los gobiernos de los países del G8, los campos de África se convertirán en campos de Monsanto, Dupont y otras coporaciones de alimentos genéticamente modificados; Bono, el vocalista filantrópo de U2, es uno de los promotores de este acuerdo.

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La pobreza es, en nuestra época, un componente fundamental del sistema económico imperante, la base sobre la cual se apoya la posibilidad de ganancia y acumulación. En este sentido, los supuestos esfuerzos por los cuales se intenta reducirla o incluso “erradicarla” son casi siempre, cuando surgen del propio sistema, estrategias para disimularla y perpetuarla, cambiarla de lugar o revestirla de otra forma aparente, pero sin nunca realmente tener el propósito de acabar con ella.

En este marco puede encontrarse el “altruismo” que se implementa lo mismo desde el llamado sector privado que el gubernamental o el de organismos supranacionales, políticas caracterizadas como de asistencialismo que pretenden suplir necesidades por medio de la entrega de alguna dádiva.

Este tipo de beneficencia ha sido criticada sobre todo por varios efectos. Primero, la relación de dependencia que se crea entre la población desprotegida y la entidad que otorga la “ayuda”: en esta, no existe realmente una voluntad de transformar la realidad de las personas, sino un poco de mantenerlas en el estado en que se encuentran. Por otro lado, también destaca el hecho de que dicha asistencia casi siempre también es el negocio de alguien más: la pobreza como una suerte de fábrica de donde se obtiene algún provecho económico. En pocas palabras, y en el sentido de lo que decíamos anteriormente, siempre hay alguien a quien le conviene que la pobreza exista.

Recientemente los gobiernos alineados en el llamado G8 —los países con las economías más sólidas del mundo— signaron un programa denominado “Nueva Alianza por la Seguridad Alimentaria y la Nutrición”, enfocado en países africanos donde la pobreza alimentaria es letal y al parecer irreversible.

Sin embargo, como se anuncia desde el mismo nombre, lo que se busca es la “seguridad alimentaria”, un concepto que, grosso modo, busca únicamente que las personas tenga qué comer sin importar de qué tipo de alimentos se trate (en contraste, otras políticas públicas abogan por la autonomía alimentaria: que se favorezcan las condiciones para que una persona o comunidad sea capaz de generar sus propios alimentos, cuidar su calidad y estar consciente de lo que consume).

En el caso de la Nueva Alianza por la Seguridad Alimentaria y la Nutrición, la “seguridad alimentaria” estará dada por empresas de alimentos genéticamente modificados, Monsanto en particular, pero también otras como Diageo, Dupont, Pepsico, Syngenta International e incluso Walmart. Como se ve, una baraja más bien homogénea cuya característica común es la avidez y la codicia a cambio del empobrecimiento de las personas y la destrucción del entorno.

Uno de los adalides de esta campaña, al menos en lo público, es Bono, el conocido vocalista de la banda U2 que desde hace varios años ha destacado mediáticamente como figura insigne de campañas filantrópicas internacionales, arrastrando con su fama pública la aprobación superficial de miles o millones de personas que miran nada más que el nombre célebre y conocido e ignoran lo que ocurre detrás de los discursos y las fotografías del momento.

Para cerrar compartimos una breve reflexión del filósofo Slavoj Žižek, de su libro Vivir en el fin de los tiempos:

Cuando se nos muestran escenas de niños muriendo de hambre en África, con un llamado para que hagamos algo para ayudarlos, el mensaje ideológico subyacente es algo como, “¡No pienses, no politices, olvídate de las verdaderas causas de la pobreza, solo actúa, dona dinero, así no tendrás que pensar!”

Con información de Activist Post