Cómo y por qué reciclar tu árbol de navidad

Los árboles de Navidad ocasionan la obstrucción de cañerías o son quemados en vías de tránsito y baldíos, causando graves daños al medioambiente al propiciar emisiones de dióxido de carbono que contaminan el aire.

El problema de residuos que se generan año con año tras concluir las fechas decembrinas, puede ser moderado si optamos por apoyar programas como “Árbol por árbol tu ciudad crece” impulsado por Comisión Nacional Forestal (CONAFOR).

El programa, que cuenta con 15 años en funcionamiento, se dedica al acopio, en diferentes puntos de la nación, de los viejos árboles a cambio de una planta de ornato lista para ser plantada en el hogar. Los pinos recuperados son triturados y con sus residuos se genera composta, artesanías, o linderos ornamentales de jardinería implementados en corredores urbanos como Reforma e Insurgentes.

Para la comercialización de pinos navideños, 11 mil hectáreas de plantación son asignadas para generar árboles de Navidad destinados a ser comercializados, de acuerdo con estimaciones de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). En este año, tan sólo en el Estado de México, el Estado con mayor producción de pinos navideños, reportó que sus productores tenían disponibles 800 mil ejemplares para venta al público.

Sin embargo el uso de estos árboles es muy corto, ya que en promedio se colocan de 4 a 8 semanas durante la temporada navideña y muchas familias mexicanas, ante la desinformación de los daños que ocasionan para la comunidad y el medio ambiente y frente a la poca disponibilidad por parte de algunos basureros, optan por dejar sus residuos navideños en las calles de la ciudad, ocasionando la obstrucción de cañerías o son quemados en vías de tránsito y baldíos, causando graves daños al medioambiente al propiciar emisiones de dióxido de carbono que contaminan el aire.

Ante tal problemática y la cantidad exuberante de árboles que se estima serán desechados en este año, el programa “Árbol por árbol tu ciudad crece” ofrece una solución viable a este inconveniente y se muestra como una buena opción para fomentar el cuidado del medio ambiente

Apoyar al reciclaje de los árboles naturales navideños es una manera activa para apoyar el cuidado del medio ambiente. Este tipo de árboles al ser convertidos en composta sólo tardan 6 meses para ser absorbidos de nuevo por la tierra, ayudan al crecimiento de plantas decorativas y a la reforestación de las áreas verdes dentro de la ciudad; mientras que la compra de pinos artificiales, con una vida útil estimada entre los 4 a 5 años, tardan de 100 a 1000 años en ser desintegrados.

Evita daños innecesarios en el planeta y acude a dejar tu árbol de navidad a alguno de los centros de acopio que estarán abiertos hasta el 20 de enero. No dejes de acudir, cuidar del medio ambiente es responsabilidad de todos.

COLABORACIÓN DE EARTHGONOMIC MÉXICO, A.C. Nuestra misión es fomentar el desarrollo de la sociedad en armonía con el entorno natural y el respeto a los seres vivos. Para más información visita: www.earthgonomic.org @Earthgonomic y /Earthgonomic

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Autor: Earthgonomic


El origen de la vida es poesía pura y demuestra que todo está conectado

Un experimento demostró cómo la vida se originó en el fondo del mar (a partir de moléculas provenientes del espacio).

Tenemos cuentas pendientes con nuestro más remoto pasado. La idea de encontrar nuestros orígenes nos sigue fascinando, quizá porque simbólicamente sería como un regreso a lo natural. Y vaya que nos hace falta reconectarnos con todo eso que fuimos hace mucho, mucho tiempo. Porque además, en nuestros orígenes está la prueba de que todo está conectado.

Pero, ¿cómo empezó todo?
No sólo la vida humana, sino la vida en la tierra.

Al parecer, la respuesta está en el fondo del mar. Un estudio publicado en la revista Proceedings imitó las condiciones del océano para observar cómo las moléculas inertes cobraban vida.

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El agua caliente que generaban estos respiraderos hidrotermales en el océano antiguo crearon condiciones químicas que permitieron la formación de aminoácidos. Estos fueron los componentes básicos de las proteínas, encargadas de las primeras funciones metabólicas. Tales condiciones, así como la composición del océano, es lo que los investigadores de la University of Southern Denmark imitaron.

Su maqueta era una mezcla de agua alcalinizada, calentada a 70 grados y que constaba de minerales y moléculas como el piruvato y el amoníaco, que fueron precursores de los aminoácidos y abundaban en la Tierra primitiva. También agregaron “óxido verde”, el término común para el hidróxido de hierro.

El equipo pudo observar la formación de un par de aminoácidos tan pronto como se introdujeron pequeñas cantidades de oxígeno en el agua, un elemento escaso en aquel entonces.

Así, podemos saber de qué tipo de entornos específicos surgió la vida.

Si el océano tuvo tanto que ver con la formación de primigenias moléculas orgánicas, estaríamos ante un fenómeno por demás poético y casi mitológico. Una correlación de sucesos que demostraría cómo todo ha estado conectado desde el origen.

Y es que tanto el cielo –la atmósfera– como lo más profundo de la Tierra –el océano– hubieron de trabajar en conjunto para que surgiera la vida. Incluso el universo conspiró para crear vida en nuestro planeta, ya que más de la mitad de los átomos que conforman nuestro cuerpo podrían provenir de galaxias más allá de la Vía láctea. En eso acuerdan la mayoría de los astrónomos. Así también, es probable que el origen del agua sea cósmico. De hecho, este líquido vital es más antiguo que el sol y la luna, y podría tener más de 4 mil millones de años en caso de que esta teoría esté en lo correcto.

Es así que la vida no puede pensarse sino como un auténtico milagro natural, cuyos orígenes nos hacen pensar que si todo nació conectado, el futuro depende de que todo siga en sintonía.

 

 

*Imágenes: 1) un modelo de protocélula, NSF (edición Ecoosfera); 2) Richard Bizley/SPL