Las celebraciones por el triunfo de México frente a Ecuador en el Mundial 2026 dejaron una tragedia inesperada en Paseo de la Reforma, donde tres personas murieron por asfixia durante una aglomeración. El hecho recordó que una multitud puede convertirse en un riesgo en cuestión de segundos. Saber cómo se producen las estampidas y conocer las medidas de prevención puede marcar la diferencia entre salir a salvo o quedar atrapado en una situación crítica.
¿Por qué ocurre una estampida? La física detrás de una multitud
Contrario a lo que muchas personas creen, las estampidas no suelen comenzar porque todos decidan correr al mismo tiempo. Los especialistas explican que el verdadero peligro aparece cuando la concentración de personas alcanza niveles muy altos. A partir de aproximadamente cuatro o cinco personas por metro cuadrado, el espacio para moverse desaparece y el control individual comienza a perderse.
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El físico Dirk Helbing, uno de los mayores investigadores sobre comportamiento de multitudes, explica que en estas condiciones la multitud comienza a comportarse como un solo cuerpo. La presión ejercida entre cientos o miles de personas genera una “transmisión de fuerzas” capaz de mover a alguien varios metros sin que pueda controlar sus propios movimientos. Cuando la densidad continúa aumentando, aparecen ondas de presión conocidas como turbulencia de multitudes, responsables de muchos de los accidentes registrados en conciertos, festivales, peregrinaciones y eventos deportivos.
La asfixia por compresión: el verdadero peligro
Existe la idea de que la mayoría de las víctimas fallecen por ser pisoteadas, pero la realidad es diferente. La principal causa de muerte durante una estampida es la asfixia por compresión. Cuando decenas de cuerpos ejercen presión sobre el pecho, los pulmones dejan de expandirse con normalidad. Aunque la persona permanezca de pie, cada respiración se vuelve más difícil hasta que el organismo deja de recibir suficiente oxígeno.

Si alguien pierde el equilibrio, puede desencadenarse un efecto dominó que incrementa todavía más la presión sobre quienes se encuentran alrededor. Por esa razón, los expertos consideran que detectar una situación de riesgo antes de quedar atrapado es la medida de protección más importante.
¿Cómo detectar que una multitud está volviéndose peligrosa?
Las estampidas rara vez ocurren sin previo aviso. Existen señales que indican que la densidad está aumentando y que es momento de abandonar la zona. Una de las primeras es el contacto físico constante con varias personas sin posibilidad de moverse libremente. Si resulta difícil levantar los brazos o incluso tocarse el rostro, la concentración ya es demasiado alta.
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Otra señal importante es sentir que el cuerpo comienza a balancearse sin intención propia; este movimiento involuntario suele indicar que la presión de la multitud ya está desplazando a las personas. Empujones repetitivos, calor excesivo, dificultad para respirar o movimientos repentinos provocados por ruidos fuertes, fuegos artificiales o rumores también son indicadores de que conviene salir cuanto antes. Mientras exista espacio para caminar, todavía hay oportunidad de abandonar el lugar con seguridad.
¿Qué hacer si quedas atrapado en una estampida?
Si ya no es posible salir, el objetivo principal es mantenerse de pie y proteger la capacidad de respirar. Los especialistas recomiendan no intentar avanzar en sentido contrario a la multitud, ya que esto aumenta el riesgo de perder el equilibrio. Lo más seguro es desplazarse poco a poco hacia los laterales siguiendo el movimiento general. Una técnica ampliamente recomendada consiste en adoptar la posición del boxeador, colocando los antebrazos frente al pecho para crear un pequeño espacio alrededor de la caja torácica.

Esa separación puede facilitar la respiración cuando la presión aumenta. También es importante evitar gritar o hiperventilar. Respirar lentamente utilizando el diafragma ayuda a conservar oxígeno y controlar el pánico. Si la persona cae al suelo, debe proteger la cabeza con los brazos, colocarse de lado si es posible e intentar levantarse tan pronto encuentre una oportunidad segura.
Medidas de prevención que pueden salvar vidas
La mejor forma de sobrevivir a una estampida es evitar quedar atrapado en ella. Antes de asistir a un evento masivo conviene identificar las salidas de emergencia, establecer un punto de reunión con los acompañantes y mantenerse atento a la información oficial. Durante el evento, es recomendable permanecer cerca de los bordes de la multitud, evitar barreras, muros o vallas y retirarse si la densidad comienza a aumentar. Permanecer alerta al entorno y actuar con anticipación suele ser mucho más efectivo que intentar reaccionar cuando el movimiento de la multitud ya es incontrolable. La solidaridad también desempeña un papel fundamental. Ayudar a quien pierde el equilibrio, evitar empujar y mantener la calma puede reducir el riesgo para todos los presentes.

La tragedia ocurrida en la Ciudad de México recordó que una multitud puede transformarse rápidamente en un entorno peligroso cuando la densidad supera ciertos límites. Comprender cómo funcionan las estampidas, reconocer sus señales de alerta y actuar con serenidad permite reducir significativamente el riesgo. En eventos donde miles de personas comparten un mismo espacio, la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva para proteger la vida.




