El sobrevuelo lunar de Artemis II representa el momento culminante de la primera misión tripulada del programa Artemis de la NASA. Este 6 de abril de 2026, la nave Orion realiza un paso cercano a la Luna sin entrar en órbita, marcando el regreso de astronautas al espacio profundo desde el programa Apollo. Este evento no solo tiene un valor simbólico, sino que constituye una prueba fundamental para futuras misiones de alunizaje, validando sistemas en condiciones reales más allá de la órbita terrestre baja.
El momento en que Artemis II toca la Luna sin aterrizar
El sobrevuelo lunar de Artemis II consiste en un acercamiento controlado a la Luna utilizando una trayectoria de retorno libre. Esto significa que la nave no se inserta en órbita lunar, sino que sigue un recorrido en forma de figura “8” alargada entre la Tierra y la Luna.
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La gravedad lunar actúa como una asistencia natural: atrae la nave, modifica su trayectoria y la impulsa de regreso a la Tierra sin requerir maniobras críticas adicionales. Este enfoque incrementa la seguridad de la misión, ya que incluso ante fallos en propulsión, la nave regresaría de forma autónoma.
El instante clave del viaje: detalles del sobrevuelo lunar de Artemis II
El sobrevuelo ocurre el 6 de abril de 2026 (día 6 de la misión), con el punto más cercano a la superficie lunar —conocido como perilunio— alrededor de las 7:02 p.m. EDT, equivalente aproximadamente a las 00:02 del 7 de abril en horario del centro de México.

Durante este paso, Orion se aproxima a unos 6,500 km de la superficie lunar, sobre el lado lejano. Asimismo, la misión alcanza una distancia máxima de 406,773 km de la Tierra, superando registros históricos previos. La ventana principal de observación se extiende por varias horas, dentro de un periodo total de misión cercano a los 10 días.
Lo que realmente pasa al cruzar el lado lejano
A lo largo del sobrevuelo, la tripulación realiza observaciones visuales y captura de imágenes del lado lejano de la Luna, una región que no es visible desde la Tierra. Las condiciones de iluminación permiten apreciar con claridad el relieve, destacando cráteres, cordilleras y formaciones geológicas mediante sombras alargadas.

Un momento clave ocurre cuando la nave pasa por detrás de la Luna, generando una pérdida temporal de señal (Loss of Signal) de aproximadamente 30 a 50 minutos. Durante este periodo, no hay comunicación con la Tierra y los astronautas experimentan un fenómeno particular: la alineación entre la Luna y el Sol produce un eclipse solar visto desde la nave.
Así puedes ver el sobrevuelo lunar de Artemis II en directo
La NASA ha habilitado la cobertura oficial del evento a través de sus plataformas digitales. La transmisión incluye imágenes, datos en tiempo real y comentarios desde el centro de control de la misión. Puedes seguir el sobrevuelo lunar en vivo aquí:
La cobertura comienza horas antes del punto más cercano y acompaña los momentos clave del acercamiento, la pérdida de señal y la recuperación de comunicaciones.
¿Por qué este sobrevuelo cambia la forma de viajar al espacio?
El sobrevuelo lunar Artemis II tiene un propósito técnico esencial: validar el desempeño de la nave Orion en condiciones reales de espacio profundo con tripulación a bordo. Entre los sistemas evaluados se encuentran el soporte vital, la navegación, las comunicaciones y la protección frente a radiación. Este paso es fundamental para el desarrollo de Artemis III, misión que busca llevar nuevamente a humanos a la superficie lunar. Además, el sobrevuelo permite recopilar información visual y operativa que contribuirá a futuras exploraciones, consolidando una nueva etapa en la presencia humana más allá de la Tierra.

El sobrevuelo lunar Artemis II no solo marca un hito en la exploración espacial contemporánea, sino que establece las bases para las próximas misiones tripuladas hacia la Luna y, eventualmente, otros destinos del sistema solar. A través de una trayectoria precisa y segura, esta misión demuestra la capacidad actual de la ingeniería espacial y reafirma el papel de la exploración como motor de conocimiento. ¿Será este el paso definitivo hacia una presencia humana sostenida fuera de la Tierra?




