Un remolino de viento que levantó tierra, basura y hojas en plena calle sorprendió a vecinos de Florencio Varela y rápidamente generó impacto en redes sociales. En los videos, la escena parecía sacada de un evento extremo: una columna giratoria avanzando con fuerza en medio del calor. Aunque muchos pensaron que se trataba de un tornado, el fenómeno fue en realidad un remolino de polvo, algo mucho más común de lo que parece.
El remolino de viento que asustó a Florencio Varela
El episodio ocurrió en medio de una intensa ola de calor que afecta a la provincia de Buenos Aires. Las imágenes muestran cómo el remolino se forma desde el suelo, gana altura y avanza durante algunos minutos antes de desaparecer. No hubo lluvias, tormentas ni nubes asociadas, un detalle clave para entender el fenómeno. Quienes estaban en la zona describieron sorpresa y preocupación, especialmente por la velocidad con la que se movía y por los objetos que levantaba. Aunque no se registraron daños graves, el impacto visual fue suficiente para generar alarma, sobre todo porque no es un fenómeno habitual en entornos urbanos tan transitados.
#OlaDeCalor | Fuerte remolino de polvo (y basura) en Florencio Varela, Buenos Aires. Se los conoce como Dust Devils
Estos fenómenos no provienen de una nube y suelen formarse con muy altas temperaturas y gran sequedad en ambiente
Suben las temperaturas en las próximas 48 horas pic.twitter.com/0f2vl2ZpAQ
— Clima MeteoFedex ⛈ (@MeteoFedex) December 29, 2025
¿Qué es un remolino de polvo y por qué no es un tornado?
El remolino visto en Florencio Varela es conocido como remolino de polvo o diablo de polvo. A diferencia de los tornados, no se forma en una nube ni durante tormentas, sino que nace directamente desde el suelo.

Este tipo de remolinos aparece en días despejados y muy calurosos. El sol calienta de forma intensa superficies secas como tierra o asfalto, y el aire que está en contacto con ellas se vuelve más liviano. Ese aire caliente asciende rápidamente, mientras que el aire más frío de los alrededores entra para ocupar su lugar. Si ese ingreso ocurre de manera irregular, se genera el movimiento giratorio que vuelve visible al remolino.
¿Por qué el calor extremo fue clave en este episodio?
El factor central detrás del remolino de Florencio Varela fue el calor extremo. Durante las olas de calor, el suelo puede alcanzar temperaturas muy superiores a las del aire, creando una diferencia térmica fuerte e inestable.

Ese contraste es el combustible del fenómeno. Cuanto más caliente y seco está el suelo, mayor es la energía disponible para que el aire ascienda y gire. Por eso, estos remolinos suelen aparecer en pleno verano o durante episodios de temperaturas récord, como el que se registró en la región en los últimos días.
¿Qué tan intensos pueden ser estos remolinos?
La mayoría de los remolinos de polvo son breves y poco peligrosos. Muchos duran apenas segundos y miden menos de un metro de ancho. Sin embargo, algunos pueden crecer hasta varios metros de diámetro y generar ráfagas intensas.

En casos puntuales, pueden alcanzar velocidades cercanas a los 80 o 100 km/h, suficientes para levantar objetos livianos o provocar daños menores. Aun así, su duración es corta, ya que se disipan cuando pierden la fuente de calor que los mantiene activos, por ejemplo al pasar por zonas con sombra o vegetación.
¿Por qué generan tanta confusión cuando aparecen en ciudades?
En zonas rurales o desérticas, los remolinos de polvo pasan casi desapercibidos. En cambio, cuando aparecen en ciudades, el contraste con autos, personas y edificios los vuelve mucho más impactantes. Además, su forma vertical y su giro rápido hacen que se los confunda fácilmente con tornados. La diferencia clave está en el origen: los tornados bajan desde una nube de tormenta, mientras que los remolinos de polvo nacen desde el suelo en días despejados. Saber esto ayuda a evitar interpretaciones exageradas, sin dejar de reconocer que son señales de condiciones climáticas extremas.

El remolino de viento que sorprendió a Florencio Varela no fue un tornado ni un evento inexplicable, sino un remolino de polvo provocado por el calor extremo y el suelo seco. Aunque suelen durar poco y rara vez causan daños graves, su aparición en zonas urbanas llama la atención y genera preguntas. Más allá del impacto visual, este episodio deja una idea clara: el calor intenso está creando fenómenos cada vez más visibles en la vida cotidiana, y entenderlos es parte de adaptarse a un clima que ya está cambiando.




