Una serie de extraños e inusuales rayos de luz verde electrizante aparecieron en los cielos de Estados Unidos y aunque pueden parecer auroras boreales, en realidad se trata de un fenómeno aún más raro que anuncia la llegada del máximo solar. El fenómeno quedó inmortalizado para la posterioridad gracias al fotógrafo Aaron Watson quien compartió su fotografía en redes.
Luminiscencia nocturna
Watson se encontraba cerca de las montañas Elk en Colorado cuando de pronto vio destellos verdes en el horizonte. De inmediato se preguntó si se trataba de nubes noctilucentes que suelen aparecer en esta época del año, sin embargo, al analizar más a detalle el paisaje celeste se percató de que tenían un color verde electrizante tal como las auroras, aunque no podía tratarse de estas pues no hubo tormenta solar ese día.

Las auroras boreales se forman en el cielo cuando las eyecciones de masa coronal arrojadas violentamente por el Sol, azotan el campo magnético de la Tierra. Pero el día de la captura de la foto, no hubo ninguna tormenta geomagnética, por lo que Watson tuvo que explorar otras posibilidades.
Al analizar los extraños rayos que parecían estriar el cielo con luces luminiscentes, descubrió que el fenómeno detrás era aún más extraño. Lo que observa en la imagen de Watson es aquello que se conoce como luminiscencia nocturna (airglow en inglés), que a diferencia de las auroras boreales que dependen de las violentas tormentas solares, esta es provocada por la radiación solar gradual que ioniza o extrae electrones de las moléculas de gas durante el día. Por la noche, las moléculas ionizadas reaccionan con gases que llevan un electrón extra para recuperar sus partículas perdidas.
El resultado es la liberación de una gran cantidad de energía que termina por desplegarse en forma de un tipo de luz similar al que emiten las auroras, aunque su formación es más gradual y por lo tanto, débil.

La luminiscencia nocturna se forma en la capa de la atmósfera terrestre conocida como ionosfera que se alza entre los 80 y los 480 kilómetros sobre la superficie. Hay ocasiones en donde el brillo del aire se produce a mayor altitud, pero cuando eso sucede el color de los rayos es rojo debido a los átomos de nitrógeno excitados. Pero las luces verdes captadas por Watson, son el resultado de átomos de oxígeno excitados que son más prominentes entra 90 y 100 kilómetros de altura.
Sugieren que el máximo solar está cerca
Las luminiscencias nocturnas son una realidad en la atmósfera, pero muy pocas veces se les puede ver desde nuestra perspectiva debido a la gran altitud a la que se forman y a que suelen ser muy débiles. Pero la imagen de Watson demuestra que se están fortaleciendo y los expertos sugieren que se debe al máximo solar que está próximo a entrar.
Investigaciones anteriores sugieren que históricamente las luminiscencias nocturnas, han sido más visibles durante los máximos solares anteriores. Los máximos solares son la fase de mayor actividad de un ciclo de 11 años al que los físicos conocen como ciclo solar.

Gracias a los patrones de comportamiento en el Sol como la aparición de manchas y una mayor actividad en las tormentas solares, los investigadores especulan que el máximo solar está por alcanzarse y es probable que entre antes de lo que se esperaba. La luminiscencia nocturna no es la única señal de que cada vez estamos más cerca del máximo solar, la termosfera se está calentando debido a las tormentas solares, lo que podría ocasionar fallas satelitales.




