En el corazón de los mexicanos, la flor de nochebuena no sólo es un cuento de navidad, refleja la belleza y la perdura a pesar de que todo acaba. Conocida como cuetlaxochitl (flor de fuego) era un símbolo de rito para la pureza y la nueva vida.
Con el paso del tiempo, su color rojizo se extendió por el mundo, y empezó a ser nombrada en otros países como estrella federal, flor de navidad, pastora hasta poisettia. Para la ciencia sería conocida como Euphorbia pulcherrima.
Aunque se le asocia con la navidad, su origen tiene otra historia, pero su significado permanece a pesar de ello: ser la puerta del nuevo comienzo.
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¿Cuál es el origen de la Flor de Nochebuena?
Se cree que Moctezuma el gran tlatoani mexica, encontró la flor de nochebuena en el sur de México y la llevó a los jardines de su palacio en Tenochtitlán. Los sacerdotes mexicas utilizaban la flor de nochebuena para practicar ritos o para usos medicinales.
De acuerdo con el documental de la UNAM, Cuetlaxóchitl, la flor ritual prehispánica que se convirtió en símbolo universal de la Navidad, el color rojo de la flor fue el principal atributo que la convertía en ritual, pues asemejaba el color de la sangre. Sin embargo, también tenía relación con el sol, la juventud, la pureza y el fuego.
Posteriormente con la llegada de los españoles, los monjes franciscanos la utilizaron para adornar los altares y la rebautizaron como flor de nochebuena, por florecer durante las festividades navideñas. Aún mantenía su significado ser un ritual para bendecir la nueva vida.
Otras evoluciones de la nochebuena
A lo largo de 200 años se han registrado diversas modificaciones. Existen cerca de 300 variedades de la flor pero los colores naturales más comúnes son rojas, blancas, marfil, rosas y jaspeadas.
De entre las variedades más comercializadas se encuentran las nochebuenas Freedom, Cortez, Sonora, Peterstar, Millenium, Galactica, Red Diamond, Silverstar, Da Vinci, o Lemon Snow.
Aún hoy en día la nochebuena, tiene usos medicinales heredados de las culturas prehispánicas. Se utilizaba para tratar problemas de la piel, fiebre y dolor muscular, haciendo infusiones con sus hojas y tallos. Incluso, sirve como polinizadora.
Importancia histórica y económica
La tradición de esta flor en México es importante, incluso para ser más que algo decorativo. México, siendo la cuna de esta flor, lidera la producción mundial junto a Estados Unidos y Japón. A nivel nacional, los estados de Morelos, Puebla, Ciudad de México, Jalisco y Michoacán destacan como los mayores productores,
Este sector genera alrededor de 12 mil empleos directos e indirectos anualmente, beneficiando principalmente a mujeres y jóvenes, asegura la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER).
¿Cómo cuidarla?
Sin duda la nochebuena representa identidad, tradición y arduo esfuerzo, es mucho más que una planta decorativa. Es un regalo de nuestro pasado que perdura. Así que cuando está flor adorne nuestro hogar pensemos en la dedicación de quienes cultivan estas joyas.
El jardín teotihuacano y los corazones de las familias que ahí estaban también están en nuestro hogar, son nuestra biodiversidad nacional. Por eso te decimos como cuidarla:
- Sitúa la planta lejos de las corrientes de aire.
- No la expongas directamente a los rayos del sol.
- Es una flor que necesita mantenerse húmeda, se recomienda regarla 2 veces por semana si está en exterior y una si se encuentra en interior.
- Para que no le salgan manchas a las hojas rojas evita rociarlas con agua.
- Cuando las hojas empiecen a recobrar su color verde en febrero o marzo, poda la planta para dejarla de aproximadamente 20cm. En unas semanas tendrá retoños con los que podrás decorar tu hogar a fin de año cuando recobren su color rojo.
- Las dos épocas en las que se tiene que abonar son febrero- marzo, usando abono de crecimiento, y octubre-noviembre, con un abono específico de floración
