¿La Tierra se prepara para congelarse? Científicos estiman la fecha de la próxima Era Glacial

Un estudio reciente revela que la Tierra seguiría su camino hacia una era glacial en miles de años, pero el aumento de CO₂ está cambiando ese equilibrio natural.

La posibilidad de una nueva era glacial siempre ha despertado curiosidad: un planeta cubierto de hielo, temperaturas extremas y cambios radicales en la vida como la conocemos. Estudios recientes han confirmado que, en condiciones naturales, la Tierra eventualmente se enfriaría hasta entrar en otra fase glacial. Sin embargo, el cambio climático actual ha modificado profundamente ese escenario. Entender qué está pasando realmente implica mirar el clima no solo en décadas, sino en miles de años.

¿Cómo funciona la era glacial y los ciclos de Milankovitch?

La historia climática de la Tierra está marcada por ciclos largos de frío y calor. Durante el último millón de años, el planeta ha alternado entre periodos glaciales (más fríos) e interglaciales (más cálidos), impulsados por variaciones en su órbita, inclinación y movimiento: los llamados ciclos de Milankovitch.

era glacial

Estos cambios afectan la cantidad de energía solar que recibe la Tierra. Cuando disminuye, el planeta tiende a enfriarse lentamente, permitiendo que los hielos se expandan. Un estudio publicado en 2025 en la revista Science, liderado por investigadores de la Universidad de Cardiff y el Alfred Wegener Institute, analizó registros climáticos de hasta un millón de años y confirmó que estos ciclos siguen un patrón bastante predecible, como un reloj natural del clima terrestre.

¿Por qué la Tierra debería enfriarse en miles de años?

Actualmente vivimos en un periodo interglacial llamado Holoceno, que comenzó hace aproximadamente 11,700 años tras la última glaciación. En ciclos anteriores, estos periodos cálidos solían durar cerca de 10,000 años, por lo que, en condiciones naturales, el enfriamiento ya debería haber comenzado. Sin embargo, la configuración actual de la órbita terrestre —más circular de lo habitual— ha prolongado este periodo cálido.

Aun así, los modelos científicos indican que la próxima transición hacia una era glacial comenzaría gradualmente en unos 10,000 a 11,000 años, con un enfriamiento progresivo, no abrupto. Es importante entender que este proceso sería extremadamente lento. No se trata de un cambio repentino, sino de miles de años en los que el clima se volvería cada vez más frío hasta permitir la expansión de grandes capas de hielo.

El cambio climático está alterando ese ciclo natural

Aquí es donde el panorama cambia por completo. Desde la Revolución Industrial, las actividades humanas han incrementado de forma significativa la concentración de dióxido de carbono (CO₂) en la atmósfera. Hoy, estos niveles superan cualquier registro de los últimos 800,000 a 1 millón de años. Este aumento tiene un efecto claro: retiene más calor en el planeta y contrarresta la tendencia natural al enfriamiento.

Diversos estudios, incluyendo investigaciones publicadas en Nature, estiman que este fenómeno podría retrasar la próxima glaciación entre 50,000 y más de 100,000 años. El estudio de 2025 refuerza esta idea al señalar que es muy improbable que ocurra una era glacial en el plazo natural previsto, ya que las emisiones humanas han desviado el clima de su curso original, con efectos que podrían durar decenas de miles de años.

¿Puede haber enfriamientos en un planeta que se calienta?

Aunque el calentamiento global es la tendencia dominante, existen mecanismos que podrían generar enfriamientos regionales. Uno de los más estudiados es la Circulación de Vuelco Meridional del Atlántico (AMOC), una corriente oceánica que transporta calor hacia el norte del planeta. Si esta circulación se debilita debido al deshielo del Ártico, algunas regiones —como Europa— podrían experimentar descensos importantes de temperatura.

Sin embargo, esto no implicaría una nueva era glacial global. Sería un enfriamiento localizado dentro de un planeta que, en promedio, continúa calentándose. Estos escenarios son objeto de investigación y aún no representan un cambio confirmado en el sistema climático global, pero muestran lo complejo e interconectado que es el clima terrestre.

¿Qué está pasando realmente con el clima?

Mientras los ciclos naturales operan en escalas de miles de años, el cambio climático actual ocurre a una velocidad sin precedentes. En apenas siglo y medio, la temperatura global ha aumentado de forma acelerada, provocando el retroceso de glaciares, el aumento del nivel del mar y eventos climáticos más extremos. Esto deja claro que el principal desafío climático no es un enfriamiento futuro, sino el calentamiento presente. Los efectos que estamos viendo hoy tendrán consecuencias directas en los ecosistemas, la disponibilidad de agua y la estabilidad de muchas regiones del mundo.

La idea de una próxima era glacial forma parte del comportamiento natural de la Tierra, pero ya no sigue el mismo camino que antes. Las evidencias científicas muestran que el calentamiento provocado por la actividad humana ha alterado profundamente ese ciclo, retrasando —o incluso evitando— el enfriamiento esperado. Comprender esto no solo ayuda a poner en perspectiva el futuro lejano del planeta, sino también a dimensionar la magnitud de lo que está ocurriendo ahora. Si el clima puede cambiar tan profundamente en tan poco tiempo, la pregunta que queda es: ¿hasta dónde estamos transformando el equilibrio del planeta?

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