¿Por qué el equinoccio de otoño no cae el mismo día todos los años? ¿Qué significa para nosotros? ¿Cuáles son las recompensas espirituales? El otoño es la temporada de transición entre el verano y el invierno, y lo que más notamos es el cambio de color en las hojas y la cosecha.
Dependiendo de la parte del mundo en la que vivamos, la temporada cambiará del 21 al 24 de septiembre. Esto se debe a que el equinoccio no es un evento de un día. Más bien, el equinoccio se define por la posición de la Tierra y el sol en un momento particular en el tiempo.
Por eso este 2024, el equinoccio de otoño (del lado norte o hemisferio norte) será el domingo 22 de septiembre a las 14:43 horas (en el sur sucedió el miércoles 20 de marzo a las 03:06 horas) y durará hasta el día 22 de diciembre.
Leer más: Se acerca el equinoccio de otoño, y esto es lo que debes saber

Así es el misterio del equinoccio de otoño
Aun en tiempos de cambio climático, temperaturas extrañas y olas de calor invasivas, las estaciones del año siguen en nuestro radar, gracias a la inclinación del eje terrestre y al movimiento de traslación que realiza la Tierra alrededor del Sol, lo que hace que los rayos solares incidan con diferente intensidad sobre las diversas regiones del planeta.
Cada una se caracteriza por cosas especificas, en el caso de otoño las temperaturas comienzan a descender; los días son más frescos, lluviosos y con mucho viento; las hojas de los árboles, que empiezan a caer, adquieren un color naranja y rojizo.
Cuando llega la temporada del equinoccio de otoño, significa que los días y las noches duran en igualdad. Es decir, el Sol pasa a formar un eje perpendicular con la línea del ecuador haciendo que en todo el planeta hay la misma cantidad de horas de día y de noche.
Una temporada de magia espiritual
Con los tonos rojizos entrando a nuestra naturaleza y nuestra mirada enfocada en una vida de nostalgia, el otoño nos recuerda la importancia de cosechar y analizar lo que tenemos. Como sabemos otoño es la temporada donde la naturaleza madura y es momento perfecto para desprender.
Las cosechas en esta temporada son las más esperadas, por eso de forma espiritual, la Naturaleza nos invita a soltar aquello en lo que ya no queremos poner nuestra atención, de la misma forma que los árboles sueltan sus hojas secas, así como en la primavera recibimos las brisas y en verano aceptamos las energías del sol, en otoño es momento de dejar ir, para volver a nacer.
Así es como las culturas indígenas han reconocido por años la naturaleza, los climas y las estaciones del año, como una extensión donde la tierra nos representa etapas de un viaje espiritual interior: un ciclo espiritual que el individuo emprende dentro de sí mismo.