El primer caso de gusano barrenador en CDMX fue confirmado a finales de mayo de 2026 por autoridades sanitarias federales. La noticia marcó un momento preocupante para la salud pública en México, ya que esta plaga había permanecido controlada durante décadas en gran parte de Norteamérica. El caso detectado en la capital se suma al aumento acelerado de infecciones humanas registradas en distintos estados del país durante los últimos meses. La expansión del parásito hacia zonas urbanas también genera preocupación por la presencia de mascotas, animales callejeros y la alta densidad poblacional.
¿Qué es el gusano barrenador y cómo afecta al cuerpo humano?
El gusano barrenador es la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, un insecto capaz de depositar cientos de huevos en heridas abiertas o lesiones expuestas. A diferencia de otras larvas que consumen tejido muerto, esta especie invade y destruye tejido vivo, provocando una enfermedad conocida como miasis.
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La hembra puede colocar hasta 400 huevos en una sola herida. Cuando las larvas eclosionan, penetran profundamente en la piel y comienzan a alimentarse de la carne viva. El daño puede avanzar rápidamente si no existe atención médica inmediata, especialmente en zonas delicadas como ojos, boca, nariz o cabeza. En casos severos, la infestación puede provocar infecciones graves, pérdida de tejido e incluso la muerte.
Primer caso humano de gusano barrenador en CDMX
El primer caso humano confirmado en la Ciudad de México corresponde a un hombre de 47 años con diabetes, quien presentaba una lesión en una extremidad. Autoridades sanitarias informaron que el paciente ya recibe tratamiento y permanece bajo vigilancia médica. Además, reportes epidemiológicos señalan que existen al menos dos casos humanos activos en la alcaldía Tlalpan.

Hasta el 25 de mayo de 2026 se contabilizaron cinco casos activos relacionados con el gusano barrenador en la capital: dos en humanos y tres en animales. Los primeros contagios en perros fueron detectados a inicios de mayo en Tlalpan y Xochimilco. Uno de los casos más reportados fue el de un dóberman de 12 años con una herida en la oreja tras una pelea. Después de las detecciones, se implementaron cercos sanitarios, labores de desinfección y vigilancia epidemiológica.
Casos de gusano barrenador en México siguen aumentando
El avance del gusano barrenador en México se aceleró desde 2025. Hasta el 22 de mayo de 2026, autoridades federales registraron 235 casos humanos acumulados, una cifra que supera por más del doble todos los casos reportados durante 2025, cuando se documentaron 117 infecciones. Los estados más afectados son Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Yucatán y Quintana Roo. También se reportaron al menos dos defunciones asociadas a complicaciones derivadas de la infestación, principalmente en adultos mayores con enfermedades crónicas.

El primer caso humano registrado en México ocurrió en abril de 2025 en Chiapas, en una mujer de 77 años. Especialistas señalan que la reaparición de esta plaga está relacionada con el movimiento de animales infectados, condiciones climáticas favorables y posibles fallas en vigilancia sanitaria. Durante décadas, el gusano barrenador había sido prácticamente erradicado gracias a programas de liberación de insectos estériles, una estrategia utilizada para reducir la reproducción de la mosca.
Síntomas del gusano barrenador en humanos
Los síntomas de la miasis causada por Cochliomyia hominivorax suelen comenzar con dolor intenso en una herida que no cicatriza. Conforme las larvas avanzan, también aparecen inflamación, secreción con mal olor, fiebre y una sensación de movimiento dentro de la lesión. Uno de los signos más alarmantes es sentir “algo moviéndose” dentro de la piel. En infestaciones profundas pueden presentarse daños severos en músculos y tejidos cercanos.

Las personas con diabetes, heridas crónicas, sistemas inmunológicos debilitados o problemas de higiene son consideradas grupos de mayor riesgo. El tratamiento requiere la extracción manual de todas las larvas, limpieza profunda de la herida y uso de antibióticos para evitar infecciones secundarias. En algunos casos también se administra ivermectina. Los especialistas advierten que no existe un medicamento capaz de eliminar las larvas sin retirarlas físicamente.
¿Cómo prevenir el gusano barrenador en humanos y animales?
Las autoridades sanitarias recomiendan cubrir cualquier herida abierta y evitar que permanezca expuesta, especialmente en lugares con presencia de moscas o animales. También se aconseja revisar constantemente a mascotas y ganado para detectar lesiones sospechosas, inflamación o mal olor. En caso de observar larvas o movimientos dentro de una herida, la recomendación es acudir de inmediato a servicios médicos o veterinarios y evitar remedios caseros. La atención temprana puede evitar complicaciones graves y daños permanentes. Paralelamente, el Senasica mantiene campañas de vigilancia y control mediante la liberación de moscas macho estériles para reducir la reproducción del insecto.
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La llegada del gusano barrenador a la Ciudad de México refleja cómo una enfermedad considerada controlada puede reaparecer y expandirse rápidamente hacia nuevas regiones. Mientras los casos continúan aumentando en distintos estados, las autoridades mantienen monitoreo permanente para contener la propagación. La pregunta ahora es si México logrará frenar nuevamente una plaga que parecía parte del pasado.




