El gusano barrenador ya tiene dos casos confirmados en la Ciudad de México. El más reciente, reportado en mayo de 2026, afectó a un pastor australiano de 8 años en San Gregorio Atlapulco, Xochimilco, después de que el perro sufriera heridas en una pelea callejera. El Senasica (Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria) confirmó la presencia de Cochliomyia hominivorax, la mosca cuya larva causa miasis al alimentarse de tejido vivo — una plaga que México creía erradicada desde 1991.
¿Cómo ocurrió el contagio en Xochimilco?
El pastor australiano, macho de aproximadamente 8 años, tuvo una riña con otros perros de la zona. La pelea le dejó una herida abierta en el codo. Eso fue suficiente: la mosca hembra adulta detectó la lesión fresca y depositó sus huevos. En menos de 12 a 24 horas, las larvas eclosionaron y comenzaron a barrenar el tejido vivo. El dueño notó las larvas en la herida y reportó el caso de inmediato. Los veterinarios extrajeron el material biológico, lo enviaron al Senasica para confirmación y aplicaron tratamiento. El perro evolucionó bien y está fuera de peligro.
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Este caso sigue exactamente el mismo patrón que el primero, registrado a finales de abril de 2026 en Topilejo, alcaldía Tlalpan: un dóberman de 12 años con una herida en la oreja por pelea. Dos perros, dos peleas callejeras, dos zonas rurales del sur de CDMX. La mosca no elige al azar — busca heridas abiertas, y las riñas entre perros son una de las puertas de entrada más comunes.
¿Por qué el regreso del gusano barrenador preocupa en 2026?
México erradicó el gusano barrenador en 1991 mediante un programa masivo de control con moscas estériles coordinado con Estados Unidos y Centroamérica. Fue uno de los mayores éxitos de sanidad animal en la historia del continente. Por eso su reaparición a finales de 2024 tomó por sorpresa al sistema veterinario nacional.
Para mayo de 2026, hay miles de casos acumulados en el país, principalmente en bovinos pero también en perros, gatos y fauna silvestre. CDMX es la entidad número 25 en reportar casos confirmados. La plaga avanza desde el sureste hacia el centro-norte del territorio, y los dos casos capitalinos —ambos en alcaldías con suelo de conservación y zonas semi-rurales— sugieren que el perímetro urbano ya no es barrera suficiente. Para dueños de mascotas en zonas rurales de Tlalpan, Xochimilco y Milpa Alta, la amenaza ya es concreta.
La transmisión no requiere contacto con ganado. Cualquier herida abierta —mordedura, corte, raspón— puede convertirse en sitio de oviposición si hay moscas en el área. Y en zonas semi-rurales del sur de CDMX, las hay.
¿Qué hacer si tienes mascotas en zonas de riesgo?
El Senasica es claro: la detección temprana es lo que salva. El perro de Xochimilco sobrevivió sin complicaciones porque el dueño actuó rápido. En casos avanzados, la infestación puede destruir tejido profundo y volverse fatal.
Estas son las medidas que recomienda la autoridad sanitaria: revisa diariamente a tus mascotas, especialmente si tienen heridas o acceso a zonas de vegetación; limpia y desinfecta cualquier lesión de inmediato; cubre las heridas; y si ves larvas blancas o rosadas en una herida, no intentes extraerlas tú solo — reporta al veterinario y al Senasica. Los números de emergencia son 800 751 2100 y 55 3996 4462.
Ninguna raza ni tamaño de mascota está exento. El riesgo es mayor en animales que salen a zonas arboladas, conviven con otros perros en la calle o tienen antecedentes de peleas. Tlalpan, Xochimilco y Milpa Alta son las alcaldías bajo mayor vigilancia epidemiológica en este momento.




