Desde las profundidades emerge esperando a su próxima presa. Para los peces gargantúa su intención no es saludar, solo abrir su boca y tragar todo lo que se ponga enfrente.
Justo como cuando Pinocho estuvo frente a la ballena le pidió que le devolviese a su papá, pero la ballena abrió muy grande su boca y se lo tragó también a él. La única diferencia es que no se trata de una ballena sino de peces que habitaron el mar mucho antes que ellas.

Peces gargantúa más grandes que las ballenas
Nuevos fósiles de peces gigantes fueron encontrados. Según la Revista Science poblaron los mares durante más de cien millones de años antes de que las ballenas y una variedad de tiburones y rayas ocuparan su sitio en la cadena alimentaria.
Esta especie (Gigantactis gargantua Bertelsen, Pietsch & Lavenberg, 1981) es uno de los peces más grandes.
Mientras los científicos analizaban un antiguo fósil conservado en un museo de Kansas y atribuido a un pez espada, bautizado como Bonnerichtys, se percataron de que, en realidad, tenían entre manos algo distinto y mucho más antiguo, incluso mucho cuando los dinosaurios acabaron su reinado.
“Sabíamos que este tipo de peces gargantúa existieron durante un período de la era Jurásica -hace aproximadamente 170 millones de años-, pero nuestro descubrimiento muestra fósiles mucho más recientes durante el Mesozoico”.
Una alimentación de placton
La forma de alimentarse de estos peces gargantúa gigantes consistía en tragar grandes cantidades de agua que luego filtraban con ayuda de un hueso del que estaban dotados para atrapar a las criaturas marinas más diminutas. El agua escapaba por las aberturas branquiales. Durante años, estos animales fueron pioneros en esta estrategia de alimentación, que todavía utilizan los grandes vertebrados marinos actuales.

Su descendencia evoluciono
A pesar de ser uno de los peces más grandes, con el tiempo y con la expansión de la humanidad, su genética fue alterada. Esta especie inofensiva para el ser humano, se descubrió que puede alcanzar los mil 535 metros de profundidad, y se distribuye por el océano Indo-Pacífico.
Hoy día, estos extraños peces gargantúa se encuentran muy por encima del fondo marino en profundidades de 500 a mil 300 metros (1.640 a 4.265 pies). Sin embargo, también se han observado a más de dos millas de profundidad, a la deriva invertida justo en el fondo, aunque a un tamaño no superior a las 16 pulgadas.
Los científicos aseguran que nadie había descubierto con anterioridad la historia evolutiva de estos peces por falta de medios. Simplemente, faltan paleontólogos que trabajen con fósiles marinos. «Hay muchos más ejemplares fósiles que investigadores», afirma Friedman.




