Loreto, en Baja California Sur, es reconocido por albergar una de las zonas marinas más importantes de México y por ser refugio de especies protegidas que dependen del equilibrio ecológico del Golfo de California. Sin embargo, el reciente decreto federal que habilita a Loreto como puerto de altura y cabotaje ha generado preocupación entre organizaciones ambientales, autoridades locales y especialistas, quienes advierten que el impacto no se limitaría a la ballena azul. El posible aumento del tráfico marítimo en la región podría alterar uno de los ecosistemas más sensibles del país y poner en riesgo a especies marinas, terrestres e insulares que ya cuentan con algún nivel de protección.
Cuando el desarrollo llega a un ecosistema bajo protección
El decreto publicado el pasado 10 de abril permite ampliar las actividades comerciales y de transporte marítimo en Loreto, incluyendo el ingreso de embarcaciones de gran calado. Para ambientalistas y colectivos locales, esta modificación representa una amenaza potencial para el Parque Nacional Bahía de Loreto, un Área Natural Protegida considerada parte del Golfo de California, conocido internacionalmente como “El Acuario del Mundo” por su riqueza biológica.

La preocupación se centra en el posible incremento de ruido submarino, contaminación por descargas de agua de lastre, derrames, especies invasoras y presión sobre hábitats sensibles, factores que podrían modificar el equilibrio ecológico de una región clave para la alimentación, reproducción y migración de numerosas especies protegidas.
Las especies marinas que podrían verse afectadas además de la ballena azul
Aunque la ballena azul se ha convertido en el símbolo de esta discusión ambiental, no es la única especie en riesgo. En la Bahía de Loreto habitan varias tortugas marinas protegidas, entre ellas la tortuga prieta, tortuga laúd, tortuga carey, tortuga caguama y tortuga golfina, muchas catalogadas en peligro de extinción o amenazadas. Estas especies enfrentan riesgos adicionales por captura incidental, contaminación y alteraciones en sus zonas de tránsito.
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También destacan el lobo marino de California, con colonias reproductivas importantes en las islas del parque, así como diversas especies de delfines, orcas, cachalotes, tiburones y mantarrayas, muchas de ellas bajo alguna categoría de protección ambiental. El incremento del tráfico marítimo podría afectar sus rutas, alimentación y comportamiento debido al ruido submarino y a la presencia constante de grandes embarcaciones.
No solo el mar: la vida insular de Loreto también preocupa
El riesgo ambiental en Loreto no se limita al mar. Las islas del Parque Nacional Bahía de Loreto albergan especies endémicas y altamente vulnerables, como el murciélago pescador (Myotis vivesi), catalogado en peligro de extinción y único por su capacidad de cazar peces sobre la superficie del agua.

También se encuentran reptiles y mamíferos insulares con distribución restringida, como la serpiente de cascabel sorda (Crotalus catalinensis) de Isla Santa Catalina, la chuckwalla de Montserrat (Sauromalus slevini), además de ratones de abazones, lagartijas endémicas y aves marinas como la gaviota pata amarilla (Larus livens). En ecosistemas tan frágiles, cualquier alteración ambiental puede tener consecuencias desproporcionadas para especies que no existen en otro lugar.
¿Por qué preocupa tanto el futuro de Loreto?
El Programa de Manejo del Parque Nacional Bahía de Loreto ya identificaba a los megacruceros y al tráfico marítimo intensivo como factores de riesgo para especies como la ballena azul. Organizaciones ambientales señalan que el problema no solo es ecológico, sino también económico y social, ya que Loreto ha construido buena parte de su actividad alrededor del turismo de naturaleza, el avistamiento responsable de cetáceos y la pesca artesanal, actividades que dependen directamente de la salud del ecosistema.
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De acuerdo con registros oficiales, el parque alberga cerca de 1,385 especies, de las cuales alrededor de 102 están bajo alguna categoría de riesgo según la NOM-059-SEMARNAT-2010, incluyendo peces arrecifales, tiburones, corales, reptiles, aves y mamíferos marinos.
La reacción institucional ante el riesgo ambiental
Tras una reunión pública celebrada el 19 de mayo, el Gobierno de Baja California Sur y el Ayuntamiento de Loreto anunciaron que solicitarán formalmente a la Presidencia de México dar marcha atrás al decreto federal. En el documento dirigido a la presidenta Claudia Sheinbaum, autoridades estatales y municipales expresaron preocupación por las posibles afectaciones al Área Natural Protegida y pidieron revisar de manera inmediata el plan de manejo del parque. Se trata de un ecosistema complejo, donde ballenas, tortugas, aves, reptiles, mamíferos marinos y fauna endémica dependen de un delicado equilibrio natural que podría verse alterado por cambios en la vocación marítima de la región.

Loreto representa uno de los refugios biológicos más importantes del país y un patrimonio natural de alto valor ecológico. Más allá de la ballena azul, el debate sobre el puerto de altura pone sobre la mesa una pregunta de fondo: ¿hasta dónde puede avanzar el desarrollo sin comprometer la supervivencia de un ecosistema único?




