Las islas de México no solo son postales de ensueño; también son hogar de una riqueza natural extraordinaria. En sus tierras habita un tercio de todas las especies de aves marinas del mundo. Sin embargo, durante mucho tiempo, estas joyas ecológicas fueron víctimas silenciosas de un enemigo que llegó con nosotros: las especies invasoras.
Cabras, ratas, gatos, perros, conejos, cerdos y ratones introducidos accidentalmente o por descuido, alteraron radicalmente los ecosistemas insulares. Depredaron huevos, compitieron por alimento, arrasaron plantas endémicas y desequilibraron redes tróficas enteras. El resultado: al menos 20 especies endémicas desaparecieron en el último siglo.
GECI: El grupo que devolvió la vida a las islas
Desde hace 26 años, el Grupo de Ecología y Conservación de Islas (GECI), junto con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), emprendió una misión titánica: erradicar especies exóticas invasoras y restaurar los ecosistemas originales. Y lo lograron.
Te puede interesar > Chile protege más de 50% de su océano y se vuelve líder en la conservación marina
El Dr. Alfonso Aguirre Muñoz y el Dr. Federico Méndez Sánchez, líderes del GECI, explicaron que –gracias al esfuerzo conjunto entre sociedad civil, gobierno y comunidades locales– se han eliminado 60 poblaciones de especies invasoras en 39 islas mexicanas. Esto ha permitido la restauración de más de 57 mil hectáreas de hábitats críticos.

El “Infonavit” de las aves: Restauración con creatividad
Uno de los métodos más ingeniosos que emplearon fue la atracción social de aves marinas. Tras eliminar las amenazas, como gatos o ratas, los científicos reproducen cantos de aves usando paneles solares, colocan señuelos visuales y construyen madrigueras artificiales para simular colonias vivas.
“El ave escucha, ve, no percibe peligro, y entonces regresa a lo que por millones de años fue su hogar”, relata el Dr. Aguirre. El resultado: el 85% de las colonias de aves marinas extintas han vuelto. En palabras del científico: “Les hacemos un infonavit a las aves, para que gasten menos energía en construir nidos y puedan alimentar mejor a sus polluelos”.
Una acción reconocida por la ONU
El impacto de esta restauración ha sido tan notable que el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la FAO la incluyeron entre las Iniciativas Emblemáticas de Restauración Mundial 2025. Junto con proyectos en Mozambique y España, las islas mexicanas destacan como modelo global de recuperación ambiental.
El plan de México prevé restaurar más de 100 mil hectáreas en cerca de 100 islas, protegiendo a más de 300 especies endémicas. Estas cifras, aunque impresionantes, representan mucho más que hectáreas o especies: significan esperanza para un planeta en crisis climática.
La restauración que también beneficia a las personas
Además del rescate de especies, el programa ha fortalecido la relación con las comunidades locales. La restauración ha mejorado la pesca, ha fomentado el ecoturismo y ha hecho a las islas más resilientes ante fenómenos extremos. En palabras de la Dra. Marina Robles, de SEMARNAT, “las islas mexicanas se han convertido en una insignia brillante de revitalización”.
En isla Guadalupe, por ejemplo, tras eliminar a las cabras ferales, la población de árboles endémicos pasó de cero a más de 150 mil individuos. Incluso se redescubrieron seis especies de plantas nativas, dos de ellas consideradas perdidas.
¿Por qué las islas son tan vulnerables?
Las islas son laboratorios naturales. Su aislamiento favorece la evolución de especies únicas, pero también las hace increíblemente vulnerables. La llegada de un solo depredador puede provocar catástrofes ecológicas. Por eso, erradicar especies invasoras en islas se considera una de las acciones de conservación más efectivas y con mejor retorno ecológico.
Te puede interesar > Para el 2100, estos lugares de México podrían desaparecer por el aumento del nivel del mar
Cada isla es un caso único. Antes de intervenir, los equipos realizan estudios detallados sobre clima, depredación, competencia, hábitats y especies clave. Solo con esa base científica se decide el método más seguro: desde trampas manuales y cacería terrestre, hasta dispersión aérea de cebos con GPS.
Un modelo para el planeta
Los científicos del GECI sueñan con completar la erradicación de especies invasoras en las 41 islas restantes de México. Aunque ambicioso, consideran que es un objetivo alcanzable y que colocaría a México como líder mundial en conservación insular.
El proyecto demuestra que la restauración ecológica no solo es posible, sino que puede tener un impacto inmenso en tiempos en los que pareciera que la biodiversidad solo retrocede.