Este octubre, el cielo de México recibirá a un visitante que no volverá en más de mil años: el cometa Lemmon (C/2025 A6). Descubierto en enero de 2025, este cuerpo helado está aumentando su brillo rápidamente y promete convertirse en uno de los eventos astronómicos más espectaculares del año. Si las condiciones del clima lo permiten, podrá verse a simple vista desde distintos puntos del país, ofreciendo un espectáculo cósmico que pocas generaciones tendrán la suerte de presenciar.
¿Cuándo ver el cometa Lemmon en México?
Desde el 12 de octubre, el cometa puede observarse en el cielo de la madrugada, hacia el noreste, aproximadamente una hora y media antes del amanecer. A partir del 16 de octubre, comenzará a aparecer también tras el atardecer, y su mejor momento de visibilidad será del 22 al 28 de octubre, cuando brillará con más intensidad y permanecerá bajo en el horizonte oeste-noroeste, poco después del ocaso.

El 21 de octubre, durante la Luna Nueva, ofrecerá las mejores condiciones para disfrutarlo, con cielos oscuros y sin interferencias de luz. Esa noche, el Lemmon pasará muy cerca de la estrella Cor Caroli, un excelente punto de referencia en la constelación de Canes Venatici. En Ciudad de México, se podrá apreciar entre las 18:30 y 20:15 horas, con una altitud aproximada de 26 grados sobre el horizonte.
Mejores lugares en México para observar el cometa
El norte y centro del país tendrán las condiciones más favorables, especialmente zonas alejadas de la contaminación lumínica. La Sierra de San Pedro Mártir (Baja California), el Desierto de Sonora, el Nevado de Toluca y la Sierra Gorda en Querétaro son puntos ideales por su altitud y cielo despejado.

En la Ciudad de México, se recomienda buscar miradores o áreas altas como el Ajusco, el Desierto de los Leones o incluso zonas rurales cercanas. En el sur, la Península de Yucatán ofrece buenas vistas desde áreas alejadas de las costas turísticas. En general, mientras más oscuro y seco sea el entorno, mejor será la experiencia.
¿Cómo verlo sin telescopio?
No necesitas un telescopio: el cometa será visible a simple vista desde lugares oscuros. Con binoculares, podrás distinguir su núcleo brillante y su cola verdosa, formada por gases ionizados. Lo ideal es dejar que tus ojos se adapten a la oscuridad durante 15 minutos y mirar hacia el oeste-noroeste, poco después del atardecer.

Si quieres fotografiarlo, coloca el celular sobre un trípode, activa el modo Noche o Astrofotografía, desactiva el flash y ajusta la ISO entre 1600 y 3200, con una exposición de 5 a 10 segundos. Usa 1x o 2x de zoom óptico y enfoca manualmente una estrella cercana. Toma varias fotos seguidas: en algunas podrás capturar mejor su cola azulada. En zonas rurales, incluso una cámara de teléfono puede mostrar detalles invisibles al ojo humano.
El cometa con historia
El Cometa Lemmon fue descubierto el 3 de enero de 2025 por el Mount Lemmon Survey en Arizona. Es un cometa de periodo largo, con una órbita de más de 1,100 años, lo que significa que su próximo paso ocurrirá en el año 3130. Al principio era un objeto débil (magnitud 21), pero desde agosto comenzó a brillar con rapidez, sorprendiendo a los astrónomos.

Su color verdoso proviene de gases como el cianógeno y el carbono diatómico, que se iluminan al contacto con la luz solar. En México, el fenómeno ha sido seguido por observatorios como el de San Pedro Mártir y la UNAM, que confirman que el país tendrá una de las mejores vistas del hemisferio norte.
¿Se podrá ver el cometa Lemmon en otros países?
Sí, aunque México tendrá la mejor visibilidad, el cometa también podrá observarse desde Estados Unidos, el Caribe, Centroamérica y el norte de Sudamérica, especialmente durante las últimas dos semanas de octubre. En Europa y el norte de África, aparecerá más bajo en el horizonte y por menos tiempo cada noche, mientras que en el hemisferio sur su visibilidad será limitada o nula hacia noviembre, cuando empiece a alejarse del Sol.

El paso del cometa Lemmon será un recordatorio de que el cielo guarda historias que se repiten cada milenio. Bajo su luz verdosa, México tendrá una cita con el universo, una de esas que no se repite en toda una vida. Quizá en mil años alguien más levante la vista y vuelva a verlo; mientras tanto, nosotros tendremos la suerte de ser testigos de su fugaz y brillante despedida.




