Encontrar el noveno planeta en nuestro sistema solar es un trabajo que por muchos años se ha estado trabajando, sobretodo cuando más nos alejamos del Sol. No es de extrañar por tanto que muchos astrónomos se planteen muy en serio la posibilidad de que un planeta se esconda en los confines de nuestro sistema solar
Todos solíamos pensar que había nueve planetas. Pero en 2006 el Sistema Solar se quedó con solo ocho, después de año, se cree nuevamente que son nueve. Ante dicha razón, a partir de 2025, el observatorio Vera C. Rubin aumentará aproximadamente diez veces el número de objetos conocidos que orbitan alrededor del Sol, detectando nuevos cometas, asteroides exóticos de otras estrellas y quizás incluso el esquivo Planeta Nueve.
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Llevamos años buscando el noveno planeta del Sistema Solar
Hablamos de lo que se conoce como Espacio Transneptuniano, la noche eterna más allá del reino de los planetas gigantes. Y en esta exploración nos hemos topado con una sorprendente población de habitantes, los denominados Objetos Transneptunianos Extremos, cuyas peculiares características han suscitado un intenso debate en la comunidad científica.
Algunos investigadores ven en esta población la manifestación de una presencia invisible, un nuevo planeta aún no descubierto en los oscuros y fríos confines de nuestro Sistema Solar, lo que aseguran es un noveno planeta.
Aunque, otros, piensan que no existe tal planeta y que estas peculiaridades transneptunianas extremas se deben a lo incompleto de nuestras limitadas observaciones, los llamados “sesgos de observación”.

Razones de por qué los científicos todavía creen que podría haber un noveno planeta en el Sistema Solar
Este planeta hipotético se conoce provisionalmente como Planeta 9. Se cree que el Planeta 9 no es un objeto pequeño como Plutón o como muchos otros Objetos transneptunianos que se han descubierto en los últimos años. Se han creado simulaciones detalladas para teorizar sobre las características que podría tener el cuerpo para producir los efectos observados, y la conclusión es que debe ser un planeta muy grande, de entre 4 y 8 veces la masa de la Tierra.
También debe estar extremadamente lejos del Sol: algo así como diez veces la distancia a Plutón. Probablemente incluso más. De existir, sería un nuevo tipo de planeta, diferente a los que conocemos actualmente en el Sistema Solar. Nuestros vecinos planetarios se clasifican básicamente en dos tipos. Son pequeños mundos rocosos con una superficie sólida (Mercurio, Venus, la Tierra y Marte) o son gigantes gaseosos (Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno).
El noveno planeta caería en algún lugar entre estas categorías. Podría ser lo que se conoce como una Súper-Tierra, un planeta rocoso más grande que el nuestro, o un Sub-Neptuno, un mundo gaseoso menos masivo y ligeramente más pequeño que Neptuno.

¿Cómo podríamos detectar este noveno planeta?
El Observatorio Vera C. Rubin, financiado conjuntamente por la Fundación Nacional de Ciencias y el Departamento de Energía, lleva el nombre del famoso astrónomo que reveló la existencia de materia oscura, una sustancia aún no detectada que une estrellas y galaxias. Diseñado para abordar una multitud de consultas cósmicas, el observatorio de vanguardia es una bestia como instrumento científico.
El observatorio podría encontrar el hipotético Planeta Nueve, un gran mundo que algunos astrónomos creen que se esconde en las periferias del sistema solar, a través de VRO, para detectar docenas de objetos interestelares: entidades visitantes que han sido expulsadas de otros sistemas estelares.




