La luna llena es una de las fases de la luna que ocurre cuando la Tierra, el Sol y la Luna están alineados, lo que significa un brillo que se puede ver en diferentes partes del mundo, pero ¿qué pasa cuando no es así?
La Luna, el satélite terrestre, nos presenta sus diversas formas a lo largo del año, nos permite contemplar y reflexionar nuestros sentimientos, con un momento de alegría. Sin embargo, también depende de su relación con la Tierra, las fuerzas de gravedad, la atracción y la rotación terrestre para hacer su aparición en la bóveda celeste nocturna.
De hecho, la Luna es un objeto rocoso que no tiene atmósfera ni emite luz de igual manera que no emite luz, pero cuando miramos de noche hacia el cielo, solo vemos la parte de la Luna que en ese momento está siendo iluminada por el Sol, pero hay veces que no se ve.

¿Por qué vemos no vemos la Luna llena?
Se dice que cuando la luna está llena, es momento de dar a luz. Se dice que cuando la luna esta llena, es para iluminar nuestra vida. El universo nos regala momentos cíclicos como las estaciones del año, que muchas veces se relacionan con la luna, aunque hay una en especifico que se ilumina más que otras: la luna llena.
Sabemos que la Luna gira alrededor de la Tierra. Cuando estamos en ese momento del giro en el que el Sol, la Tierra y la Luna se hallan aproximadamente alineados en ese orden, desde la Tierra podemos ver la cara iluminada de la Luna al completo y es lo que llamamos “luna llena”.
El ciclo lunar dura aproximadamente 29 días y 12 horas. Este es el tiempo necesario para que se repita la misma fase lunar, o dicho en otros términos, para que se repita la misma posición relativa del Sol, la Tierra y la Luna. Sin embargo, el tiempo que tarda la Luna en completar una órbita alrededor de la Tierra es algo menor, aproximadamente 27 días y 7 horas.
La diferencia entre los dos tiempos se debe a que mientras que la Luna gira alrededor de la Tierra, la Tierra también está girando alrededor del Sol. Y los dos ciclos no coinciden exactamente porque la Tierra se mueve, está es la principal razón por la que, algunas veces no podemos ver la luna llena en el cielo.

Expliquemos esto a más detalle:
Supongamos primero que la Tierra deja de rotar sobre sí misma, pero que la Luna sigue dando vueltas a su alrededor. En este caso, desde una posición determinada de la Tierra veríamos solo la mitad del ciclo lunar.
Veríamos como la Luna tarda casi 14 días en atravesar el cielo, cambiando de fase en el proceso. Si la viéramos desde el punto central de la cara siempre iluminada por el Sol (pues eso ocurriría en este caso imaginario), veríamos como aparece sobre el horizonte en cuarto menguante, cómo se va sombreando a medida que se aproxima a la posición del sol en el cielo y cómo vuelve a iluminarse hasta llegar al cuarto creciente en el momento de ocultarse tras el horizonte.
Si estuviéramos en una de las zonas donde el Sol estuviera siempre próximo al horizonte veríamos cómo la Luna sale tras el horizonte en fase de luna nueva y va creciendo hasta la luna llena del otro lado del cielo.
Si por el contrario tuviéramos la situación opuesta, en la que la Luna permanece quieta en el espacio pero la Tierra sigue girando, entonces veríamos siempre la misma fase desde que sale hasta que se pone.
Según el punto donde detengamos a la Luna en este experimento imaginado veríamos una fase u otra. Si la posicionamos en dirección al sol, aparecerá en fase de luna nueva y apenas será visible, si la ponemos en el punto más alejado al Sol, aparecerá siempre en fase de luna llena. Y en los puntos intermedios aparecerá con aspecto menguante o creciente.
Con todo esto vemos que el movimiento de la Luna alrededor de la Tierra nos da el cambio en las fases lunares, mientras que la rotación de la propia Tierra hace que veamos a la Luna en diferentes momentos del día.
El decalaje entre ambos movimientos hace que la Luna salga entre 30 y 60 minutos más tarde cada día. Este rango surge de hecho de que la órbita de nuestro satélite es bastante elíptica, por lo que habrá momentos del ciclo lunar en que se adelante con respecto al movimiento medio y momentos en que se retrase ligeramente, y justo ahí es cuando no podemos ver la luna llena en el cielo.




