No sólo millones se asesoran sobre el cáncer tras el anuncio de Kate Middleton, la ciencia busca crear medicamento en el espacio. A nivel mundial, se estima que hubo 20 millones de nuevos casos de cáncer un incremento en los últimos años que está provocando la ciencia busque alternativas para este padecimiento.
Si bien el mundo era consciente de la importancia de la lucha contra el cáncer desde hace años, la princesa de Gales, Kate Middleton tuvo efectos importantes de acuerdo con el sitio Web del Servicio Nacional de Salud (NSH), las visitas a la página sobre cáncer aumentaron casi cinco veces después del anuncio de la futura reina.
Aunque está no es la única razón por la que la ciencia busca crear un medicamento en el espacio, si es un paso importante pues aprovechando el ‘boom de información’ y tendencia del tema, buscan crear propuesta para mejorar la forma en que se realiza uno de los métodos más efectivos contra el cáncer: la inmunoterapia. Misma que buscan llevar al espacio.
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El efecto Kate Middleton, no sólo más información también más soluciones
El pasado viernes Kate Middleton reveló que, tras la cirugía abdominal a la que se sometió en enero pasado, se confirmó que padece cáncer y que ya está en tratamiento de quimioterapia preventiva a fin de combatir la enfermedad. La noticia fue un shock tras una serie de especulaciones en torno a la princesa y su salud, sin embargo, el efecto que está causando entre la población inglesa podría salvar vidas.
La razón es que, en las 24 horas posteriores a revelar que la princesa estaba en tratamiento, hubo 2 mil 840 visitas a la página del NHS, mismo que ocurrió con sitios como Cancer Research UK y Macmillan. Ante ello, las instituciones atribuyen a que la gente busca informarse sobre la enfermedad e incluso prevenirla, por lo que el efecto Kate Middleton podría salvar millones de vidas.
De acuerdo con analistas de esos sitios Web, al compartir su noticia, la princesa de Gales ha creado conciencia en torno al cáncer y sobre la forma en cómo puede prevenirse, lo que probablemente ayudará a millones de personas a buscar apoyo e informarse al respecto. Pero, no serán los únicos beneficios pues la ciencia con esto intenta responder a la necesidad de crear alternativas para combatirla y crear propuesta que interesen a la comunidad para está lucha.
De acuerdo con Katie King doctora en nanomedicina por la Universidad de Cambridge, un primer paso sería crear medicamentos en el espacio, para poder mejorar el tratamiento de la inmunoterapia, todo a través de la cristalización de medicamentos en microgravedad, pues según la doctora había datos acumulados en la Estación Espacial Internacional que apuntaban a la posibilidad de “revolucionar absolutamente el tratamiento del cáncer”.

¿Qué es la inmunoterapia y por qué llevarlo al espacio?
La inmunoterapia es uno de los nuevos métodos más prometedores para luchar contra el cáncer. Funciona imitando o recurriendo a las defensas inmunitarias del propio organismo para que elimine y ataque a las células cancerosas. Pero, los medicamentos que lo hacen suelen administrarse por vía intravenosa, es decir, se introducen en la sangre mediante agujas, en un proceso largo e invasivo. Los pacientes pasan horas en el hospital mientras se les suministran las infusiones por goteo en las venas.
Ante ello, la doctora asegura sería mucho más sencillo y menos doloroso si los fármacos se administraran bajo la piel desde la comodidad del hogar del paciente. Pero eso requeriría concentraciones mucho mayores de los medicamentos, lo que daría lugar a una fórmula espesa demasiado viscosa para inyectarse, de ahí la necesidad de cristalizar en el espacio.
Y es que, “la microgravedad puede aportar tantos beneficios a la investigación en ciencias de la vida, al desarrollo de medicamentos, a la investigación del cáncer… y muchas cuestiones más que aún desconocemos”, comparte King.
Por el momento, después de conseguir financiamiento de la Agencia Espacial Europea, el plan es probar el proceso en la Estación Espacial Internacional a principios del año siguiente para asegurarse de que funciona. Y más adelante, en 2025, planean un segundo vuelo que, idealmente, será con un socio farmacéutico.




