En plena temporada de lluvias en la Ciudad de México, Protección Civil encendió las alertas: nada de lavar trastes, bañarse o manipular agua corriente cuando haya tormenta eléctrica. Y no, no es una exageración para evitar que te excuses de las tareas del hogar. Porque, aunque estemos bajo techo, el agua y el metal pueden convertirse en puentes perfectos para una descarga mortal.
¿Por qué no lavar trastes durante una tormenta eléctrica?
Cuando un rayo busca llegar a tierra, elige siempre el camino de menor resistencia. En una ciudad, ese camino puede incluir las tuberías de tu casa. Aunque parezcan seguras, muchas están hechas de metal y conectadas a sistemas eléctricos o al suelo. Si un rayo impacta cerca de la vivienda o en la red eléctrica, la descarga puede viajar por las instalaciones hidráulicas y alcanzar el fregadero.

El agua de la llave no es “agua pura” como en los experimentos de laboratorio: contiene minerales y sales que la convierten en un excelente conductor. Tener las manos en el agua mientras un rayo descarga cerca es, en pocas palabras, una mala idea.
El papel de las instalaciones antiguas en el riesgo
No todas las viviendas están preparadas para estos fenómenos. Edificios antiguos sin pararrayos o con malas conexiones a tierra incrementan el peligro. El físico Mario Molina lo explicó en su momento: la conducción eléctrica no es exclusiva del campo abierto; las ciudades también pueden ser vulnerables.

En 2025, las lluvias han batido récords en CDMX: el Zócalo registró 84 mm en un solo evento y Protección Civil activó la Alerta Púrpura. Con esta intensidad, las probabilidades de descargas cercanas aumentan y cualquier falla en el aislamiento de las tuberías puede significar que la electricidad llegue hasta tu cocina.
Casos y advertencias documentadas
Aunque no es común, sí hay reportes de electrocución en interiores durante tormentas. Las lesiones van desde quemaduras leves hasta paros cardíacos. La Coordinación Nacional de Protección Civil insiste en que estas descargas no siempre son directas: basta con un impacto a unos metros para que la corriente se propague por las redes de agua o electricidad.

En Estados Unidos, la NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica) ha documentado casos similares, y en México, Protección Civil ha difundido alertas en redes sociales con el mismo mensaje: espera a que pase la tormenta antes de tocar el agua corriente.
Otras medidas para mantenerte seguro en tormentas eléctricas
Además de evitar lavar trastes o bañarte, las autoridades recomiendan:
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Suspender actividades al aire libre.
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No refugiarse bajo árboles o estructuras metálicas.
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No cruzar corrientes de agua.
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Evitar el uso de celulares conectados a la corriente o herramientas metálicas.
Las #TormentasEléctricas ⛈️⚡️ pueden herir 🤕 o causar daño ya sea de forma directa o indirecta.
🚨🚨Extrema precauciones en casa durante estos eventos. 👇 pic.twitter.com/4A1Yf96JhW
— Coordinación Nacional de Protección Civil (@CNPC_MX) August 12, 2025
Las tormentas eléctricas en la capital pueden durar hasta dos horas, así que el consejo es simple: pausa las tareas domésticas y gana tiempo para ver una serie o leer algo pendiente.
Un riesgo que no se ve, pero que existe
Lo más peligroso de este fenómeno es que es invisible. No hay chispas, no hay advertencia, solo un contacto casual con el agua que, en ese momento, está electrificada. Puede que la probabilidad no sea altísima, pero el impacto potencial es tan grave que vale la pena esperar un rato antes de volver al fregadero o a la regadera.

Las tormentas eléctricas no son solo un espectáculo en el cielo; son fenómenos capaces de llevar electricidad hasta el interior de tu hogar. Entre el metal de las tuberías y el agua mineralizada, lavar trastes o bañarse se convierte en un riesgo real, especialmente en ciudades con infraestructura desigual. Al final, lo que parece una pausa innecesaria es, en realidad, una medida para preservar la vida.




