La temporada de ciclones tropicales en el Pacífico Oriental suma un nuevo protagonista. La Tormenta Tropical Boris se formó durante la madrugada del 8 de junio de 2026 frente a las costas del sur de México, encendiendo las alertas en varias entidades del país. Aunque no se prevé que alcance la categoría de huracán, los especialistas advierten que su principal amenaza no son los vientos, sino las intensas precipitaciones que podrían provocar inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra. Mientras las autoridades mantienen un monitoreo constante, miles de personas permanecen atentas a la evolución de este fenómeno meteorológico.
Tormenta Tropical Boris: dónde se encuentra y cuál es su trayectoria
La Tormenta Tropical Boris se desarrolló a partir de la Depresión Tropical Dos-E y se convirtió en el segundo sistema con nombre de la temporada de huracanes 2026 en el Pacífico Oriental. Al momento de su formación, su centro se localizaba aproximadamente a 135 kilómetros al sureste de Acapulco y a unos 80 kilómetros al suroeste de Punta Maldonado, en el estado de Guerrero.

El sistema presenta vientos sostenidos de alrededor de 65 kilómetros por hora y avanza lentamente hacia el noreste. Los pronósticos indican que podría tocar tierra entre la tarde y la noche del 8 de junio cerca de las costas de Guerrero, para posteriormente debilitarse rápidamente al interactuar con el relieve montañoso del sur del país.
Lluvias torrenciales: el mayor peligro asociado a Boris
Aunque los vientos de Boris son relativamente moderados en comparación con otros ciclones tropicales, el riesgo más importante está relacionado con las precipitaciones extremas. Los pronósticos señalan acumulados de entre 150 y 250 milímetros en diversas regiones de Guerrero y Oaxaca, con zonas donde podrían superarse incluso los 300 milímetros.
Tropical Depression #Three-E Advisory 1 (9 AM CST, Mon Jun 8): Tropical Depression Forms Off the Coast of Nicaragua. Expected to Become a Tropical Storm in a Day or So. https://t.co/Oy8uoeRKme
— NHC Pacific (@NHC_Pacific) June 8, 2026
Estas cantidades de lluvia representan un escenario de alto riesgo para comunidades cercanas a ríos, arroyos y laderas inestables. Los especialistas advierten sobre posibles inundaciones repentinas, deslaves, derrumbes y afectaciones a caminos e infraestructura. En regiones montañosas del sur mexicano, donde los suelos ya presentan elevados niveles de humedad, el peligro aumenta considerablemente.
Los estados que podrían resentir los efectos de Boris
Guerrero es la entidad con mayor probabilidad de sufrir impactos directos debido a la cercanía del fenómeno. Municipios de la Costa Chica, Costa Grande, Acapulco y regiones montañosas se encuentran bajo vigilancia especial debido al potencial de lluvias torrenciales y oleaje elevado.
A las 06h, el centro de la #TormentaTropical 🌀 #Boris se localizó a 135 km al sureste de Acapulco y a 80 km al suroeste de Punta Maldonado, #Guerrero.
👉 #Vientos de 65 km/h con rachas 85 km/h
👉 Desplazamiento hacia el noreste a 4 km/h⚠️Se prevé que en las próximas horas… pic.twitter.com/yEpAKAJZqi
— Coordinación Nacional de Protección Civil (@CNPC_MX) June 8, 2026
Además de Guerrero, Oaxaca y Michoacán podrían registrar precipitaciones intensas. También se esperan lluvias fuertes en entidades del centro y sur del país, incluyendo Puebla, Morelos, Estado de México, Ciudad de México, Veracruz, Jalisco, Colima y Chiapas. Aunque en estas zonas los efectos serán indirectos, las bandas nubosas asociadas a Boris podrían generar tormentas significativas durante las próximas horas.
Oleaje elevado y alertas de Protección Civil
Otro de los efectos relevantes de la Tormenta Tropical Boris será el incremento del oleaje en las costas del Pacífico mexicano. Las previsiones indican olas de entre cuatro y cinco metros de altura en sectores de Guerrero y Oaxaca, así como condiciones peligrosas para embarcaciones menores y actividades recreativas en playas.

Ante este escenario, autoridades de Protección Civil, la Comisión Nacional del Agua y el Servicio Meteorológico Nacional han emitido alertas preventivas. También se activaron protocolos de emergencia y operaciones del Plan DN-III-E para atender posibles contingencias en Guerrero, Oaxaca y Chiapas. Asimismo, se suspendieron clases en diversas regiones guerrerenses como medida preventiva para reducir riesgos entre la población.
¿Por qué Boris podría dejar daños importantes aunque sea una tormenta débil?
La historia reciente demuestra que la intensidad de un ciclón no siempre determina el nivel de daños que puede provocar. En muchas ocasiones, las lluvias asociadas a sistemas relativamente débiles generan consecuencias más severas que los propios vientos. Este fue el caso de otros fenómenos tropicales que ocasionaron inundaciones devastadoras y pérdidas humanas pese a no alcanzar categorías mayores. La Tormenta Tropical Boris podría convertirse en un ejemplo de este fenómeno. Su desplazamiento lento favorece la acumulación de lluvia sobre las mismas regiones durante varias horas, incrementando la probabilidad de inundaciones y deslaves. Por ello, los especialistas mantienen la atención enfocada en las precipitaciones y no únicamente en la fuerza de los vientos.
⚠️ Se ha formado la #TormentaTropical #Boris a partir de la Depresión Tropical Dos-E en el Pacífico ⚠️
▪️Se localiza a 135 km al sureste de #Acapulco y a 80 km al suroeste de Punta Maldonado, #Guerrero.
▪️Infórmate del pronóstico y trayectoria en @conagua_clima
▪️Limpia azoteas… pic.twitter.com/MmjTyCzvgS— Coordinación Nacional de Protección Civil (@CNPC_MX) June 8, 2026
La Tormenta Tropical Boris marca uno de los primeros episodios meteorológicos de relevancia de la temporada 2026 en el Pacífico Oriental. Aunque se espera que tenga una vida relativamente corta tras tocar tierra, sus efectos podrían sentirse en amplias regiones del sur y centro de México debido a las lluvias torrenciales, el oleaje elevado y el riesgo de deslizamientos. Mientras las autoridades continúan monitoreando su evolución, el fenómeno recuerda que incluso los ciclones de menor intensidad pueden convertirse en amenazas significativas cuando interactúan con territorios vulnerables. En un contexto donde los eventos meteorológicos extremos son cada vez más frecuentes, ¿están nuestras comunidades preparadas para enfrentar sus consecuencias?




