El invierno 2025-2026 podría sentirse más crudo de lo habitual. Aunque el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) pronosticó solo 48 frentes fríos, cifra menor al promedio histórico, advirtió que la intensidad del frío no depende de la cantidad, sino de la fuerza con la que las masas polares lleguen desde el norte. En otras palabras, podríamos tener menos frentes, pero más intensos, con heladas, agua nieve y vientos que afectarán a buena parte del país durante los próximos meses.
Menos frentes fríos, más frío extremo
De acuerdo con Alejandro Ramírez, subgerente de Meteorología del SMN, “la severidad del temporal no está relacionada con la cantidad de frentes fríos, sino con las condiciones de las masas de aire frío que alcanzan nuestro territorio”. Esto significa que los 48 frentes previstos podrían tener efectos más severos, especialmente si las masas provienen de latitudes polares con temperaturas muy bajas.

El organismo estima que noviembre marcará el inicio del descenso térmico, mientras que diciembre y enero serán los meses más gélidos. En estas fechas podrían presentarse heladas prolongadas, bajas sensaciones térmicas y una mayor probabilidad de nevadas en zonas altas, particularmente en el norte y el centro del país.
Los estados más afectados por el invierno 2025-2026
El SMN advirtió que los fríos más extremos se registrarán en Chihuahua y Durango, donde las temperaturas podrían descender por debajo de los -25°C en las áreas montañosas. Estas regiones suelen enfrentar las condiciones más duras del invierno, con carreteras cubiertas de hielo y riesgo de afectaciones agrícolas, especialmente en cultivos de maíz, avena y manzana.

Sin embargo, el frío también alcanzará el centro del país, especialmente en Tlaxcala, Puebla y el Estado de México, donde podrían registrarse nevadas o caída de agua nieve en zonas superiores a los 3,500 metros sobre el nivel del mar, como el Nevado de Toluca, el Cofre de Perote y el Popocatépetl. En estas zonas, la combinación de humedad y bajas temperaturas puede transformar un día lluvioso en un paisaje completamente blanco.

Además, entidades como Zacatecas, Hidalgo y San Luis Potosí podrían experimentar temperaturas por debajo de los 0°C, con heladas nocturnas y amaneceres cubiertos de escarcha. En la capital del país, la Ciudad de México, las zonas altas de Milpa Alta, Tlalpan y Magdalena Contreras podrían tener valores de entre 2 y 5°C, lo que afectará la calidad del aire y la movilidad en las primeras horas del día.
Heladas, agua nieve y vientos del norte
Los frentes fríos vienen acompañados de otros fenómenos igual de riesgosos. Las heladas intensas podrían dañar cultivos y afectar comunidades rurales, mientras que las nevadas y la caída de agua nieve volverán comunes en las zonas altas del norte y centro. Estos eventos no solo transforman el paisaje: también incrementan la demanda de energía eléctrica y gas, y pueden poner en riesgo a personas en situación de calle o con enfermedades respiratorias.

Además, el SMN prevé rachas de viento del norte de hasta 80 km/h que afectarán las costas de Veracruz, Tamaulipas, Tabasco y el Istmo de Tehuantepec, elevando el oleaje y complicando la navegación. También se esperan lluvias fuertes en el Golfo de México y la Península de Yucatán, derivadas del llamado “Evento del Norte”, una de las expresiones más intensas del invierno mexicano que suele provocar cierre de puertos, cortes de energía y daños en cultivos tropicales.
El impacto ambiental y social del frío extremo
Más allá del termómetro, los frentes fríos también tienen un impacto ambiental y social. Las heladas pueden afectar la biodiversidad local, especialmente en especies endémicas que no toleran descensos bruscos de temperatura. En las zonas rurales, el frío extremo puede provocar pérdida de cosechas y aumento en el consumo de leña, lo que agrava la contaminación del aire.

A nivel urbano, los servicios de salud suelen registrar un incremento en casos de infecciones respiratorias agudas y bronquitis, principalmente en niños y adultos mayores. Por ello, las autoridades sanitarias insisten en vacunarse contra la influenza estacional, mantener una alimentación rica en vitamina C y evitar exposición prolongada al aire libre durante las madrugadas.
Recomendaciones para enfrentar los frentes fríos
El SMN y la Coordinación Nacional de Protección Civil recomiendan tomar precauciones desde noviembre, sobre todo en carretera y zonas abiertas. La institución aconseja abrigarse por capas, proteger nariz y boca, y evitar cambios bruscos de temperatura para prevenir enfermedades respiratorias.

También es importante revisar calefactores y estufas para evitar intoxicaciones por monóxido de carbono, no estacionarse bajo árboles o estructuras inestables y mantenerse informado a través de los canales oficiales del SMN, que publica actualizaciones diarias en su portal, canal de YouTube y cuenta de X. Finalmente, el organismo invita a la ciudadanía a apoyar campañas de abrigo y donar ropa o cobijas en comunidades vulnerables, especialmente en el norte y el altiplano.

Aunque el número de frentes fríos será ligeramente menor, el invierno 2025-2026 pondrá a prueba la resistencia de muchas regiones. Las masas de aire polar podrían traer temperaturas extremas, vientos y nieve incluso en lugares poco acostumbrados a ello. Más allá de los pronósticos, este invierno nos recuerda que el clima no entiende de promedios: responde a fuerzas globales que cada año se vuelven más impredecibles. Cuidarnos del frío también es aprender a convivir con un planeta que cambia cada vez más rápido. ¿Estamos preparados para un invierno que podría redefinir nuestros límites?




