La gripe aviar H5N1 volvió a colocarse en la conversación pública debido a una serie de cambios recientes, casos en animales y reportes aislados en humanos en otros países. Ante este escenario, especialistas de la UNAM señalaron que no se trata de una situación de alarma, pero sí de algo que requiere atención constante. El virus ha mostrado comportamientos inesperados, y eso hace necesario entender qué está pasando exactamente.
La gripe aviar H5N1: vigilancia, no alarma
La UNAM, a través del vocero del Programa Universitario de Investigación sobre Riesgos Epidemiológicos Emergentes, Mauricio Rodríguez Álvarez, explicó que en México no existen casos reportados de gripe aviar H5N1, ni en personas ni en animales. Sin embargo, el virus está experimentando cambios importantes. Rodríguez Álvarez insistió en que el momento actual es de vigilancia epidemiológica, no de pánico, porque el virus se está moviendo en varias regiones del continente y su comportamiento evoluciona con rapidez.

Los cambios del virus que preocupan a especialistas
El punto que más llamó la atención en 2024 fue la capacidad del virus para infectar a vacas lecheras en Estados Unidos, algo que no se había documentado de manera tan amplia antes. Este salto a mamíferos representa un cambio en la ecología del virus y abre nuevas rutas de transmisión entre especies. Estados como California incluso declararon emergencias en granjas donde también se detectaron gatos afectados tras consumir leche sin pasteurizar. Aunque México no registra estos casos, existe vigilancia en la frontera norte debido al intercambio de ganado con estados estadounidenses que sí han tenido brotes.

¿Representa un riesgo para la salud humana en México?
De acuerdo con la UNAM, el riesgo general para la población es bajo. Quienes deben estar más atentos son las personas que trabajan en granjas o que están en contacto directo con animales enfermos. México cuenta desde 2006 con un Sistema de Vigilancia Centinela que monitorea virus respiratorios, como influenza, coronavirus, VSR, rinovirus y otros patógenos, lo que permite identificar anomalías con rapidez.

En 2024 se registraron casos aislados en otros países: una muerte por H5N1 en Louisiana y un caso grave en Canadá. En México, el caso reportado el mismo año correspondió a H5N2, un subtipo distinto. Además, hasta ahora no se ha identificado transmisión de persona a persona, un elemento fundamental para evitar escenarios de mayor preocupación.
La leche cruda y otros factores relevantes
La UNAM recalcó la importancia de evitar el consumo de leche bronca o sin pasteurizar, debido a que en Estados Unidos se encontró virus infeccioso en leche de vacas afectadas por H5N1. La leche cruda no solo puede transmitir influenza, sino también enfermedades como brucelosis y tuberculosis. Este hallazgo llevó a ajustes en la regulación de la industria lechera estadounidense durante 2024, recordando cómo un cambio en la dinámica de un virus puede afectar la producción de alimentos.

¿Por qué se considera que 2025 será un año clave?
La combinación de aves migratorias, el salto del virus a nuevos animales, la intensificación de vigilancia y los reportes aislados en humanos hacen que especialistas anticipen un año crucial para entender la evolución de la H5N1. La UNAM subrayó que no se espera un escenario de emergencia, pero sí un periodo de información constante y ajustes sanitarios.

La gripe aviar se convirtió en un fenómeno que involucra salud, economía y ecosistemas, mostrando cómo los cambios en la naturaleza pueden tener efectos amplios. La conclusión de los especialistas de la UNAM es clara: la vigilancia es una herramienta preventiva. No se trata de temer, sino de observar con atención las señales que ofrece el comportamiento del virus.

La gripe aviar H5N1 está evolucionando de formas inesperadas y, aunque México no enfrenta un riesgo elevado, la vigilancia recomendada por la UNAM es esencial para anticiparse a cualquier cambio relevante. En un mundo donde virus y animales comparten cada vez más espacios, comprender estos procesos permite tomar decisiones informadas y medir la magnitud real del fenómeno. ¿Qué nuevas pistas dejará este virus en los próximos meses?




