Durante los últimos días de enero de 2026, la masa de aire ártico en México se ha convertido en uno de los fenómenos meteorológicos más relevantes del invierno. Su llegada provoca descensos bruscos de temperatura, heladas severas y condiciones atmosféricas extremas en amplias zonas del país. Aunque este tipo de sistemas ocurre cada año, su intensidad actual llama la atención por la combinación de frío extremo, lluvias intensas y vientos fuertes.
¿Qué es una masa de aire ártico?
Una masa de aire ártico es una gran extensión de aire muy frío que se forma en las regiones cercanas al Polo Norte. Se caracteriza por su baja temperatura, alta densidad y escasa humedad, lo que le permite desplazarse hacia latitudes más bajas cuando la circulación atmosférica lo favorece. En su trayecto, suele cruzar Estados Unidos antes de ingresar a México, perdiendo poca intensidad debido a su gran volumen y estabilidad térmica.

En este caso, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que la masa de aire ártico comenzó a ingresar al país entre el 23 y 24 de enero de 2026, interactuando con los frentes fríos número 30 y 31. Esta combinación dio origen a la tercera tormenta invernal de la temporada, un evento que intensifica los efectos habituales del invierno.
Estados afectados por la masa de aire ártico en México
Los efectos más severos de la masa de aire ártico en México se concentran en el noroeste, norte y noreste del país. Entre los estados con mayor impacto se encuentran Baja California, Baja California Sur, Sonora, Chihuahua, Durango, Sinaloa, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y Zacatecas. En zonas montañosas de estas regiones, las temperaturas pueden descender hasta -10 °C, especialmente durante la madrugada.

Además del frío extremo, se prevé nieve y lluvia engelante en las sierras de Baja California, Sonora, Sinaloa, Durango y Nuevo León, así como en zonas bajas de Chihuahua y Coahuila. Estas condiciones incrementan el riesgo de accidentes, cierres carreteros y afectaciones a comunidades rurales.
Lluvias intensas, vientos fuertes y otros efectos
La entrada de la masa ártica no solo implica bajas temperaturas. La interacción atmosférica genera lluvias muy fuertes a puntuales intensas, con acumulados de hasta 150 milímetros en estados como Sonora, Chihuahua y Durango. Este nivel de precipitación puede provocar inundaciones, deslaves y crecidas de ríos.

Por otro lado, se esperan vientos con rachas de 50 a 70 km/h en las costas de Tamaulipas y Veracruz, lo que elevará el oleaje hasta 3 metros de altura. En la Mesa Central, incluido el Valle de México, persistirá un ambiente muy frío acompañado de bancos de niebla, reduciendo la visibilidad y complicando la movilidad.
¿Por qué estos eventos son cada vez más intensos?
Si bien la masa de aire ártico en México no es un fenómeno nuevo, diversos estudios meteorológicos señalan que su comportamiento se ha vuelto más extremo. Una de las explicaciones está relacionada con las alteraciones del vórtice polar, un sistema que normalmente mantiene el aire frío confinado en el Ártico. Cuando este se debilita, el aire helado se desplaza con mayor facilidad hacia el sur. Este tipo de cambios se vincula con el calentamiento global, que no solo eleva la temperatura promedio del planeta, sino que también desestabiliza los patrones atmosféricos. El resultado es un clima más variable, con inviernos capaces de alternar entre periodos templados y episodios de frío severo en cuestión de días.

La masa de aire ártico en México representa mucho más que una caída de temperatura: es una muestra clara de cómo los sistemas naturales responden a cambios globales. Frío extremo, nieve, lluvias intensas y vientos fuertes forman parte de un escenario que exige atención y comprensión. Entender estos fenómenos ayuda a valorar la complejidad del clima y plantea una reflexión inevitable: ¿qué tan preparados estamos para enfrentar inviernos cada vez más impredecibles?




