Aunque el cielo permanezca despejado y las condiciones meteorológicas parezcan favorables, el océano puede ocultar riesgos significativos. Este es el caso del mar de fondo, un fenómeno que actualmente afecta gran parte del litoral del Pacífico mexicano, generando oleaje elevado, corrientes peligrosas y afectaciones en playas de estados como Guerrero, Michoacán, Oaxaca y Colima. Su apariencia engañosa y su capacidad para modificar las condiciones del mar lo convierten en uno de los fenómenos costeros más importantes de la temporada.
¿Qué es el mar de fondo?
El mar de fondo es un tipo de oleaje generado por tormentas intensas que ocurren a miles de kilómetros de distancia, generalmente en el hemisferio sur del océano Pacífico. A diferencia de las olas producidas por el viento local, estas viajan grandes distancias transportando enormes cantidades de energía hasta alcanzar las costas mexicanas.

Una de sus principales características es que presenta periodos largos, que pueden oscilar entre 14 y 20 segundos o más entre una ola y otra. Esto provoca que las rompientes sean más potentes y que el mar experimente cambios bruscos en su comportamiento. No se trata de un tsunami ni está relacionado directamente con ciclones tropicales cercanos, aunque puede coincidir con el inicio de la temporada de huracanes.
Mar de fondo en México: situación actual en junio de 2026
Durante los últimos días de mayo y el inicio de junio de 2026, autoridades marítimas y de protección civil han reportado la presencia de mar de fondo a lo largo de gran parte de la costa del Pacífico mexicano. El fenómeno afecta principalmente a Baja California, Baja California Sur, Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas. Los reportes indican oleaje de entre 1.5 y 3 metros de altura, con mayor intensidad en playas abiertas al océano.

En Oaxaca, especialmente en zonas como Puerto Escondido, el oleaje ha alcanzado hasta tres metros. En Acapulco se han activado banderas rojas en diversas playas debido al riesgo para bañistas, mientras que en Michoacán las condiciones han sido especialmente peligrosas en destinos costeros como Playa Azul y Lázaro Cárdenas. Las autoridades prevén que el fenómeno disminuya gradualmente durante los próximos días; sin embargo, continúan recomendando extremar precauciones debido a la persistencia de corrientes fuertes y oleaje energético.
Corrientes de resaca: el mayor peligro del mar de fondo
El principal riesgo asociado al mar de fondo son las corrientes de resaca, flujos de agua que se desplazan rápidamente desde la orilla hacia mar adentro. Estas corrientes pueden formarse sin previo aviso y arrastrar a personas incluso en zonas donde el agua parece tranquila. Las corrientes de resaca son responsables de numerosos rescates y accidentes cada año en distintas regiones costeras del mundo. Su peligrosidad radica en que suelen ser invisibles para quienes visitan la playa.

Cuando una persona intenta nadar directamente contra la corriente, puede agotarse rápidamente y quedar en una situación crítica. Los especialistas recomiendan que, en caso de ser arrastrado por una corriente de resaca, se evite nadar contra ella. Lo correcto es desplazarse de manera paralela a la costa hasta salir de la corriente y posteriormente regresar a la playa.
Afectaciones registradas en Guerrero, Michoacán y Colima
El actual evento de mar de fondo ya ha provocado daños materiales en diversas zonas costeras. En Guerrero, el fuerte oleaje afectó enramadas y estructuras turísticas ubicadas en Playa Paraíso, en el municipio de San Jerónimo de Juárez. Prestadores de servicios reportaron que el mar avanzó varios metros sobre la franja de arena, alcanzando instalaciones cercanas a la costa. En Michoacán, las playas de la región de Lázaro Cárdenas registraron inundaciones temporales en áreas destinadas al turismo.
Por ahora #MarDeFondo en el litoral de #Oaxaca, olas enormes en #SalinaCruz y #Zipolite.
Ya está bajo vigilancia una zona de bala presión que podrían convertirse en el primer ciclón de la temporada. pic.twitter.com/3a6kpgcg9z— Humberto Cruz (@Betillocruz) June 1, 2026
Fotografías difundidas por habitantes locales mostraron mesas, sillas y estructuras rodeadas por el agua debido al incremento del nivel del mar y a las fuertes corrientes. Por su parte, autoridades de Colima emitieron alertas preventivas para las playas de Tecomán, Armería y Manzanillo, donde se recomendó evitar actividades acuáticas debido al alto riesgo que representan las corrientes generadas por el fenómeno. Además de los daños materiales, el mar de fondo contribuye a la erosión costera, afecta embarcaciones menores y puede comprometer la seguridad de pescadores y operadores turísticos.
Recomendaciones para mantenerse seguro durante un evento de mar de fondo
Ante la presencia de mar de fondo, las autoridades de Protección Civil, la Secretaría de Marina y el Servicio Meteorológico Nacional recomiendan seguir estrictamente las medidas de seguridad establecidas en playas y zonas costeras. La bandera roja significa que está prohibido ingresar al mar, mientras que las banderas amarillas indican precaución extrema. También se recomienda evitar caminar cerca de la zona donde rompen las olas, alejarse de muelles y zonas rocosas, y mantener a niños y personas con poca experiencia en natación lejos del agua. Las embarcaciones pequeñas deben mantenerse atentas a los avisos marítimos oficiales, ya que las condiciones del mar pueden cambiar rápidamente. Asimismo, es importante consultar de manera constante los reportes emitidos por la Secretaría de Marina, el Servicio Meteorológico Nacional y las unidades estatales de Protección Civil.

El mar de fondo demuestra que el océano puede ser impredecible incluso cuando el clima parece favorable. Aunque forma parte de los fenómenos naturales recurrentes del Pacífico mexicano, sus efectos pueden poner en riesgo vidas humanas y causar daños en las zonas costeras. Comprender cómo se origina, reconocer sus peligros y seguir las recomendaciones de las autoridades son medidas fundamentales para reducir riesgos. En un entorno donde la fuerza del mar puede recorrer miles de kilómetros antes de llegar a la costa, la prevención continúa siendo la herramienta más importante para proteger a las comunidades y visitantes.




