Este fin de semana México será escenario de un choque climático pocas veces visto: el huracán Lorena traerá lluvias torrenciales al noroeste, mientras que un nuevo frente frío se colará por el noreste, refrescando el ambiente y desatando tormentas. A la mezcla se suman ondas tropicales en el centro y sur del país, creando un mosaico de fenómenos que transformarán el clima de viernes a domingo. ¿Será alivio para la sequía o un riesgo de inundaciones?

El tiempo este fin de semana: Lorena en acción
El protagonista indiscutible será el huracán Lorena, que cambió su trayectoria hacia el norte y amenaza con tocar tierra en Comondú y Mulegé, Baja California Sur, en las primeras horas del viernes 5 de septiembre. Aunque llegará debilitado, sus efectos no se limitan a la costa: se esperan acumulados de 70 a 150 mm de lluvia en gran parte del noroeste, con riesgo de inundaciones repentinas y corrientes peligrosas en el Mar de Cortés.
#Lorena continúa como #Huracán categoría 1 en la escala #SaffirSimpson. Genera #Lluvias torrenciales en #BajaCaliforniaSur. Detalles, en el gráfico. pic.twitter.com/VOrgGwB8Wm
— CONAGUA Clima (@conagua_clima) September 4, 2025
La cizalla (vientos fuertes en altura) está desgastando al sistema, lo que hará que Lorena pierda intensidad rápido. Sin embargo, no es motivo para confiarse: aunque se degrade a tormenta o depresión tropical, su humedad alimentará tormentas intensas desde Sonora y Chihuahua hasta Sinaloa y Durango.
Frente frío llega al noreste con un respiro entre tormentas
Mientras Lorena actúa en el Pacífico, un frente frío inusual para estas fechas se aproxima al noreste. Entre sábado y domingo, su interacción con la humedad del ciclón dará paso a tormentas de 30 a 75 mm en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, con máximos de hasta 150 mm en zonas puntuales.

Este frente no solo traerá lluvias refrescantes, sino que también disminuirá las temperaturas que habían rozado los 40 °C. Para el domingo, gran parte del noreste tendrá tardes frescas, aunque el bochorno seguirá en las zonas bajas.
Ondas tropicales y monzón: el centro-sur bajo agua
El centro y sur del país no se quedan al margen. Una onda tropical cruzará del centro hacia el occidente, reforzada por la humedad del monzón mexicano. Esto provocará lluvias de 10 a 75 mm en estados como Jalisco, Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Veracruz y Chiapas. En las regiones montañosas, las tormentas podrían ir acompañadas de granizo y descargas eléctricas, afectando tanto a ciudades como a zonas rurales. Para el fin de semana, el panorama será claro: pocas zonas de México quedarán sin lluvia.

Pronóstico por regiones del noroeste al sureste
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Viernes 5 de septiembre: lluvias extremas en Baja California Sur, Sonora, Sinaloa y Durango, con acumulados superiores a 100 mm. Centro-sur con tormentas moderadas de 30-75 mm.
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Sábado 6: las lluvias se dispersan hacia Chihuahua, Coahuila y Nuevo León, con máximos de 100 mm en Durango. En el centro y Bajío, tormentas de 20 a 50 mm.
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Domingo 7: el frente frío intensifica lluvias en el noreste y sureste (Chiapas, Yucatán, Quintana Roo) con acumulados de 70 a 150 mm, mientras el noroeste empieza a secarse tras el paso de Lorena.

Temperaturas del calor extremo al alivio pasajero
El paso de Lorena dejará un ambiente fresco en el noroeste: 25-35 °C en promedio, con mínimas de 10-20 °C en sierras de Chihuahua y Sonora. En contraste, el noreste y sureste seguirán como hornos, alcanzando 35 a 43 °C, aunque con sensación térmica más baja al caer la lluvia.

El Altiplano Central mantendrá un rango agradable de 20-25 °C, enfriándose en las noches hasta 10-15 °C gracias a la lluvia. En el Pacífico sur, desde Jalisco hasta Chiapas, las máximas rondarán los 30-36 °C, pero también con alivio parcial por las tormentas.

México vivirá este fin de semana un triple choque atmosférico: huracán, frente frío y ondas tropicales. Para algunos será un alivio ante la sequía, para otros un riesgo de inundaciones y deslaves. El clima nos recuerda lo frágil que es el equilibrio natural, y cómo un día soleado puede transformarse en un diluvio en cuestión de horas. ¿Será septiembre un mes que nos deje más agua que calma?




