Europa atraviesa un verano devastador e inolvidable. Desde Portugal hasta Turquía, el fuego está consumiendo montañas, bosques y pueblos enteros, obligando a miles de personas a huir. Cada fotografía que llega desde el terreno parece sacada de una película de catástrofes: cielos teñidos de rojo, bomberos exhaustos, casas reducidas a cenizas.

Aviones contra el fuego en Portugal
Portugal es hoy uno de los epicentros del infierno. Más de 5.000 bomberos batallan contra una decena de focos, sobre todo en el norte y centro del país. En la región de Guarda, un incendio en Trancoso lleva más de una semana activo y ya es el más duradero del verano. El calor extremo mantiene a todo el país en alerta naranja, mientras la primera víctima mortal se registró en Guarda. A la tragedia se suman las detenciones de presuntos incendiarios: un joven de 19 años y una mujer de 32 que habrían provocado el fuego en plena ola de calor.
Incendio forestal está arrasando Fundão, Portugalpic.twitter.com/wFspUHQEhx
— Alertageo (@alertarojanot) August 18, 2025
España con montañas convertidas en cenizas
Al otro lado de la frontera, la situación no es menos dramática. España vive uno de los veranos más duros de su historia, con temperaturas que superan los 44 grados y decenas de miles de hectáreas calcinadas. Solo en Zamora, el incendio de Molezuelas de la Carballeda arrasó 31.700 hectáreas y dejó dos muertos, convirtiéndose en el peor registrado en el país. En Galicia, Ourense sufre el mayor incendio en su historia reciente: 16.000 hectáreas devastadas en Chandrexa de Queixa.
Siguen los incendios en España
Terrorífico incendio forestal en Oencia, provincia de León, España 🇪🇸 (17/08/2025) pic.twitter.com/1els1oufBu
— Luis Barranco (@BarrancoAnaya) August 18, 2025
Grecia: el Peloponeso bajo un cielo naranja
En Grecia, el escenario es igual de alarmante. En solo dos meses se han quemado más de 43.000 hectáreas, especialmente en el Peloponeso y varias islas. El último foco se declaró en Acaya, obligando a evacuar localidades como Livartzi y Kalavryta. Aunque la mayor parte de los incendios no alcanzan zonas urbanas densamente pobladas, los bosques y cultivos desaparecen bajo un fuego que parece incontrolable.
Incendio 🔥 que alcanza la costa al noroeste del Peloponeso (Grecia). Cuando corta las rutas por tierra, la única vía de escape es el mar. Lo mismo que sucedió en 2012 en Valle Gran Rey, La Gomera. pic.twitter.com/xDA2K6K1Te
— Fénix Canarias (@FenixCanarias) August 13, 2025
Las temperaturas extremas y el viento convierten a cada chispa en un monstruo imparable. Los bomberos, apoyados por medios aéreos, hacen frente a un enemigo que no da tregua. La sensación en Grecia es de agotamiento: cada verano, el mapa verde se vuelve más gris y negro.
Turquía: casas reducidas a escombros
La otra cara de la tragedia está en Turquía. En Mersin, a orillas del Mediterráneo, 1.800 personas tuvieron que ser evacuadas después de que las llamas arrasaran 1.500 hectáreas. El ministro de Agricultura confirmó que la causa fue una chispa durante trabajos de soldadura. En el mar de Mármara, otro incendio persiste en Karamürsel.
MERSİN SİLİFKE MEDCEM Çimento Fabrikası çevresi yanmaya devam ediyor ACİL DESTEK!
Balandız, Kırtıl yandı. Kocapınar ve Çadırlı (ev ve tarım alanı yandı) YANIYOR! Çamlıca halk su tankerleriyle gece köye inmesini engelledi ama hâlâ YANIYOR! Taşucu soğutmaya alındı#MersinYanıyor pic.twitter.com/dVVU60RDQY— Ralolita (@lalisakis) August 14, 2025
El dato es demoledor: este año Turquía ya ha registrado más de 5.100 incendios forestales, y el 96% fueron provocados por acciones humanas. Desde colillas mal apagadas hasta descuidos en obras, cada error humano puede convertirse en tragedia. El ministro Yumakli fue tajante: “El aumento está relacionado con el cambio climático irreversible”.
Estas imágenes son más que videos virales: son testigos de un verano que quedará grabado en la memoria europea. Bomberos agotados, familias evacuadas, montañas arrasadas y pueblos cubiertos de humo forman parte de un álbum doloroso que crece cada día. El fuego no solo deja cenizas; también deja preguntas sobre el futuro.