La tumba de agua existe y se encuentra en Groenlandia. En el mar no sólo la vida es más sabrosa también muestra realidades que jamás pensamos encontrar, algunas son tristes, otras alegres, pero la mayoría son misteriosas y espeluznantes, pues el océano también es un tumba de agua.
Conocer el impacto humano sobre la vida marina no es fácil pero de algo si debemos ser consientes que el océano guarda tumbas inimaginables. Una imagen que retrata esto fue esqueletos de ballenas descansando en su tumba de agua después de ser asesinadas por cazadores en Groenlandia. Las ballenas fueron llevadas a la costa, despojadas de la piel, la grasa y la carne, antes de ser arrastradas de regreso al mar, es lo que retrata Alex Dawson , ganó el concurso Fotógrafo submarino del año 2024.
Leer más: La ataraxia del profundo océano se revela en estas fascinantes fotografías

Más que una tumba de agua: Las mejores fotos submarinas de naturaleza en 2024

Huesos de ballena
Esta impresionante imagen es la ganadora de la categoría “Wide Angle” y, además, le ha otorgado al fotógrafo sueco Alex Dawson el título de Underwater Photographer of the Year 2024, ganador absoluto del concurso.
La fotografía está tomada en aguas del Atlántico Norte, en Groenlandia, cerca de la localidad de Tasiilaq, donde habita una población de más de 100.000 ejemplares de ballenas Minke (Balaenoptera acutorostrata).
Las comunidades locales cazan tan solo unos pocos de ellos, de los cuales extraen la piel, grasa y carne para su uso. Después, la marea se encarga de arrastrar sus restos óseos a aguas poco profundas.

Retrato de un caballito de mar
La australiana Talia Greis ha aprovechado la magnífica biodiversidad marina de su país de origen para retratar un caballito de mar de vientre grande (Hippocampus abdominalis), oriundo de las aguas del Océano Pacífico y, más concretamente, de la isla Bare ubicada en el sureste del país.
La fotógrafa cuenta cómo este caballito en particular le llamó la atención por sus destacadas marcas alrededor de los ojos, que además contrastan muy bien con la paleta de color del entorno coralino.

Tanques Chieftain
Las profundidades del océano esconden secretos inimaginables, entre ellos numerosos naufragios, algunos tan curiosos como los de estos tanques característicos de las fuerzas británicas durante las décadas de los 60 y los 70.
El fotógrafo, oriundo de los Estados Unidos, viajó a Jordania para participar en la 1ª edición del Aqaba Underwater Photo Competition y visitó su Museo Militar submarino, donde se pueden observar estos dos tanques de guerra Chieftain con sus potentes cañones de 120mm colocados en perfecta simetría, que destacan sobre un fondo de colores neutros.

El fin de una bola de cebo
Esta imagen congela un momento único: un banco de sardinas agrupadas en posición de defensa, conocida como la bola de cebo, es finalmente engullido por un ejemplar de ballena de Bryde (Balaenoptera brydei) que le daba caza.
Este animal es capaz de alimentarse de cientos de kilos de peces de una sola sentada, a los cuales engulle abriendo sus pliegues gulo-ventrales en su máxima capacidad. El fotógrafo español Rafael Fernández Caballero capturó este fenómeno perfectamente iluminado por la luz natural en aguas abiertas del Pacífico cerca de La Paz, Baja California Sur, en México.

Conectando con la ballena gris
Otra fotografía del español Rafael Fernández Caballero, también dedicada a las asombrosas ballenas del Pacífico, ha sido reconocida con el primer premio de una de las categorías del concurso: “Portrait”.
Cerca de la bahía de Magdalena, en México, los encuentros con la ballena gris (Eschrichtius robustus) son instantes únicos y especiales. Son cetáceos curiosos que suelen acercarse a barcos y buzos, permitiendo su observación.
No obstante, en esta magnífica imagen es la ballena quien observa atentamente, mirando directamente al objetivo de la cámara. Si los ojos son un reflejo del alma, desde luego podremos conocer el espíritu de este maravilloso ejemplar.

Nudi en llamas
En las aguas del pequeño pueblo pesquero de Tulamben en Bali, Indonesia, el fotógrafo alemán Enrico Somogyi capturó un camarón emperador (Periclimenes imperator) viajando sobre la cabeza de un nudibránqueo, una colorida especie de babosa de mar (Hypsolodoris apolegma).
El fondo rojizo, que da la impresión de que el fondo marino está en llamas, se debe a un efecto lumínico creado por el propio autor de la imagen durante la toma mediante una herramienta propia.

La ventana de oportunidad
Hay oportunidades que no se pueden desaprovechar. Esto mismo debió haber pensado este ejemplar de dorado (Coryphaena hippurus) justo antes de abalanzarse sobre una gran bola de cebo formada por cientos de peces.
La foto captura, bajo la luz natural, el momento del exitoso ataque mientras formación se desarma para evadir a su cazador en las aguas de Bahía Magdalena, México. Lisa Stengel, su fotógrafa, se dedicó a seguir bolas de cebo durante varios días, hasta conseguir la perfecta fotografía de acción.




