El proyecto de Royal Caribbean en Mahahual, conocido como Perfect Day Mexico, atraviesa uno de sus momentos más críticos en 2026. Lo que comenzó como una gran apuesta turística en el Caribe mexicano hoy enfrenta suspensiones judiciales, cuestionamientos ambientales y presión social. Aunque la empresa insiste en que sigue en marcha, la realidad es más compleja: permisos detenidos, obras clausuradas y un debate creciente sobre el impacto ecológico.
Royal Caribbean en Mahahual: un megaproyecto en pausa
Royal Caribbean adquirió el puerto de Costa Maya y terrenos cercanos por aproximadamente 292 millones de dólares, con la intención de desarrollar un complejo turístico de gran escala. El plan incluye un parque acuático, playas privadas y capacidad para recibir hasta 21,000 visitantes diarios.

Sin embargo, desde enero de 2026, el proyecto enfrenta una suspensión judicial definitiva sobre el cambio de uso de suelo. Este punto es clave, porque limita directamente la posibilidad de avanzar con la construcción. Aunque la empresa sostiene que la suspensión no afecta todo el proyecto, en la práctica ha frenado su desarrollo.
Luz roja para el proyecto: intervienen las autoridades
Las autoridades ambientales también han intervenido. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) impuso una clausura temporal de obras, tras detectar actividades sin los permisos correspondientes, incluyendo limpieza de terrenos y demolición de estructuras.

Por su parte, la Secretaría de Medio Ambiente (Semarnat) suspendió la evaluación de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) en febrero de 2026, al considerar que la información presentada era insuficiente. Sin esta aprobación, el proyecto no puede avanzar legalmente en su fase de construcción. En términos prácticos, el desarrollo está detenido en su etapa más crítica.
Preocupaciones ambientales: manglares, agua y biodiversidad
Uno de los principales focos del conflicto es el impacto ambiental. Organizaciones como Greenpeace y colectivos locales han señalado riesgos significativos, entre ellos la afectación a manglares protegidos, selva y fauna en riesgo. El área donde se planea el desarrollo alberga ecosistemas sensibles, incluyendo especies de mangle (rojo, blanco y botoncillo) y hábitats de fauna como jaguar y tortugas marinas.

Además, existe preocupación por el consumo de agua en una zona que ya presenta estrés hídrico, así como por la generación de residuos en un entorno con infraestructura limitada. Royal Caribbean ha respondido que solo intervendrá una parte del terreno y que contempla medidas como restauración de manglares y mejoras ambientales. No obstante, especialistas cuestionan la viabilidad de estas acciones frente a la magnitud del proyecto. El debate se centra en si las medidas propuestas son suficientes para mitigar el impacto.
Entre oportunidades económicas y límites ambientales
En Mahahual, el proyecto ha generado posiciones encontradas. Por un lado, se destacan los beneficios económicos, como la creación de aproximadamente 3,000 empleos y la inversión en infraestructura local. Por otro, hay preocupación por el aumento en el costo de vida, la presión sobre servicios básicos y la posible pérdida de acceso a espacios públicos.

El lema “Mahahual no se vende” ha surgido como expresión de rechazo por parte de algunos sectores, mientras otros ven en el proyecto una oportunidad de desarrollo. La discusión no es solo ambiental, sino también social y económica, con implicaciones directas para el futuro de la comunidad.
El proyecto que no avanza, pero tampoco se detiene
A marzo de 2026, el proyecto de Royal Caribbean en Mahahual no ha sido cancelado, pero tampoco avanza con normalidad. Se encuentra en una fase de incertidumbre legal y ambiental, pendiente de resoluciones judiciales y de la aprobación de su impacto ambiental. Mientras tanto, el puerto de Costa Maya continúa operando con normalidad y recibiendo cruceros, lo que indica que la actividad turística no se ha detenido. Sin embargo, el desarrollo del complejo Perfect Day Mexico depende de factores que aún no se han resuelto. El futuro del proyecto sigue abierto.

Lo que ocurre con Royal Caribbean y Mahahual refleja un conflicto más amplio entre desarrollo turístico y protección ambiental. Con permisos en pausa, cuestionamientos técnicos y una comunidad dividida, el proyecto enfrenta obstáculos significativos que definirán su viabilidad. Más allá de su resultado, el caso pone sobre la mesa una pregunta clave: ¿hasta dónde puede crecer el turismo sin comprometer el equilibrio del entorno que lo sostiene?




