El cempasúchil es la flor más reconocible del Día de Muertos en México, pero su historia no termina cuando el altar se desmonta. Durante todo noviembre, la Ciudad de México habilitó 5 puntos de acopio donde puedes llevar tus flores para convertirlas en composta o recuperar sus semillas, en lugar de que terminen en el bote de basura junto con el resto de la decoración.
Por qué el cempasúchil merece algo mejor que la basura
El cempasúchil —cuyo nombre viene del náhuatl cempohualxochitl, ‘veinte flor’— lleva siglos siendo el puente entre los vivos y los muertos en la tradición mexicana. Su color naranja intenso y su olor penetrante no son casualidad: se creía que su aroma guiaba a las ánimas de regreso al mundo de los vivos durante la noche del 1 y 2 de noviembre. Con esa carga simbólica encima, tirarlo a la basura el 3 de noviembre tiene algo de ingrato.
Pero más allá del simbolismo, hay una razón práctica: las flores frescas generan residuos orgánicos que, manejados correctamente, pueden devolverse a la tierra. Eso es exactamente lo que propone el programa de acopio de la ciudad de México este noviembre: que el ciclo no termine en un camión de basura sino en abono o en semillas listas para volver a crecer.
Los 5 puntos donde puedes llevar tus flores en CDMX
Los puntos de acopio están activos durante todo noviembre, de 10:00 a 16:00 horas, y están distribuidos en distintas alcaldías para que la distancia no sea pretexto:
— CCA Yautlica · Iztapalapa — CCA Ecoguardas · Tlalpan — CCA Acuexcomatl · Xochimilco — CCA Chapultepec · Miguel Hidalgo — Bosque de San Juan de Aragón · Puerta 7
No importa si tus flores ya perdieron pétalos o si llevan días en el altar: el material orgánico sigue siendo aprovechable. La composta resultante puede usarse en parques y áreas verdes de la ciudad, y las semillas recuperadas tienen potencial para replantarse la próxima temporada. Es, literalmente, el cempasúchil volviendo a ser cempasúchil.




