Uno de los animales más raros captados por cámara es la oruga peluche. Dicen que su picadura es similar a la sensación del fuego ardiendo, provocando que tengas que ir al hospital.
El Megalopyge opercularis, comúnmente conocida como oruga de franela del sur, oruga gatito, oruga peluche, oruga toxica, o “puss caterpillar” en inglés, es una especie de polilla perteneciente a la familia Megalopygidae.
Su apariencia es notable por su pelaje denso y sedoso que le da una apariencia similar a la de un gato o un peluche, de ahí algunos de sus nombres comunes. Su color varía de gris a marrón dorado, y puede tener marcas en blanco o negro. Aproximadamente tiene un tamaño de entre 2.5 a 3.8 centímetros de largo.
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¡No la vayas a tocar!
La oruga de franela del sur es venenosa. Debajo de su pelaje suave se encuentran espinas venenosas que pueden causar una reacción dolorosa al contacto. El contacto con la oruga puede causar dolor intenso, ardor, hinchazón, náuseas, dolores de cabeza y, en algunos casos, reacciones alérgicas severas.
Si se toca accidentalmente, se recomienda quitar las espinas con cinta adhesiva, lavar el área afectada con agua y jabón, y aplicar hielo para reducir el dolor e hinchazón. En casos graves, es importante buscar atención médica.

El entomólogo, Donald W. Hall, explica:
“La picadura de una oruga peluche se siente como la de una abeja, pero peor. El dolor empeora inmediata y rápidamente después de la picadura, e incluso puede hacer que duelan los huesos”.
- Huevo: La hembra deposita los huevos en grupos en las hojas de los árboles o arbustos.
- Larva (Oruga): Después de la eclosión, las larvas pasan por varias etapas (estadios) antes de llegar a la fase de pupa.
- Pupa: La oruga se envuelve en un capullo para pasar a la etapa de pupa.
- Adulto (Polilla): La polilla adulta tiene alas de color marrón y cuerpo peludo. Los adultos no se alimentan y viven solo unos días para reproducirse.

¡Hay que tomar precauciones!
Estos animales aunque son fascinantes, pueden representar un riesgo para los humanos debido a su toxicidad. Por lo tanto, es importante educar a las personas, especialmente a los niños, sobre la identificación y el manejo adecuado de estas orugas.

En áreas donde estos animales son comunes, se pueden tomar medidas para controlar su población. Esto puede incluir la eliminación manual de los huevos y larvas o el uso de pesticidas específicos para reducir su presencia y minimizar el riesgo de contacto accidental con los humanos.
Y tú… ¿ya los habías visto?




