Descubren un tiburón que “camina”: la nueva especie que cambia lo que sabíamos del océano

El tiburón caminador de Dudgeon es una nueva especie descubierta en Papúa Nueva Guinea que sorprende a la ciencia por su capacidad de “caminar” sobre arrecifes usando sus aletas.

El océano continúa revelando especies desconocidas incluso en ecosistemas relativamente accesibles para los científicos. En junio de 2026, un equipo de investigadores australianos anunció el descubrimiento del tiburón caminador de Dudgeon (Hemiscyllium dudgeonae), una nueva especie hallada en aguas poco profundas del sureste de Papúa Nueva Guinea. El hallazgo amplía el conocimiento sobre la biodiversidad marina de la región y demuestra que aún existen animales por identificar en algunos de los ecosistemas más ricos del planeta. Además, este descubrimiento aporta nueva información sobre la evolución de los tiburones caminadores y los desafíos que enfrentan en un entorno cada vez más amenazado.

¿Cómo fue descubierto Hemiscyllium dudgeonae?

La nueva especie fue identificada durante una serie de estudios realizados entre 2023 y 2025 en la provincia de Milne Bay, una región reconocida por su extraordinaria diversidad marina. Durante una inmersión nocturna, la investigadora Christine Dudgeon capturó un ejemplar que inicialmente creyó pertenecía a otra especie conocida del mismo género, Hemiscyllium michaeli. Sin embargo, al examinarlo con mayor detalle, la estudiante doctoral Jess Blakeway detectó diferencias evidentes en su patrón de coloración.

Descubren un tiburón que “camina”: la nueva especie que cambia lo que sabíamos del océano

En los días siguientes, los científicos localizaron once individuos adicionales en distintos puntos de la zona. La presencia constante de las mismas características físicas en machos, hembras y ejemplares juveniles reforzó la hipótesis de que se encontraban ante una especie desconocida. Posteriormente, análisis genéticos compararon el ADN de estos tiburones con el de las otras nueve especies conocidas del género Hemiscyllium, confirmando oficialmente el descubrimiento. Como reconocimiento a más de veinte años de investigación sobre estos animales, la especie fue nombrada en honor a Christine Dudgeon.

Las características del tiburón caminador de Dudgeon

El tiburón caminador de Dudgeon pertenece al grupo conocido como tiburones alfombra o epaulettes, caracterizados por su tamaño relativamente pequeño y su estrecha relación con los arrecifes de coral. Los ejemplares suelen medir entre 70 y 80 centímetros, aunque algunos pueden acercarse al metro de longitud.

Su rasgo más distintivo es un patrón de manchas marrones y pequeñas marcas blancas distribuidas por todo el cuerpo. Muchos investigadores describen estas marcas como similares a puntos de braille o fragmentos de código Morse. También presenta una mancha ocular prominente detrás de la cabeza, característica común dentro del género. Estas diferencias visuales fueron clave para distinguirlo de otras especies cercanas.

¿Por qué se le llama tiburón caminador?

La característica más sorprendente de estos animales es su capacidad para desplazarse utilizando las aletas pectorales y pélvicas como si fueran extremidades. Este comportamiento les permite avanzar sobre el fondo marino y atravesar áreas de arrecife que quedan parcialmente expuestas durante la marea baja. A diferencia de los tiburones oceánicos que dependen completamente de la natación, los tiburones caminadores han desarrollado adaptaciones que les permiten permanecer activos incluso cuando los niveles de oxígeno disminuyen.

Diversos estudios sugieren que pueden tolerar condiciones de baja oxigenación durante largos periodos, una capacidad excepcional entre los peces cartilaginosos. Esta habilidad resulta especialmente útil en los arrecifes tropicales, donde las variaciones de las mareas generan pozas aisladas y ambientes cambiantes. Gracias a ello, el tiburón caminador puede seguir buscando pequeños invertebrados y otras presas en zonas inaccesibles para muchos depredadores marinos.

Un hábitat único en Papúa Nueva Guinea

Hasta ahora, la especie únicamente ha sido registrada en algunas localidades del sureste de Papúa Nueva Guinea. Habita arrecifes de coral, praderas de pastos marinos y zonas costeras poco profundas, generalmente a menos de diez metros de profundidad. Esta distribución extremadamente limitada convierte al animal en un caso de microendemismo, es decir, una especie que existe únicamente en un área geográfica muy reducida.

De hecho, los investigadores consideran que posee uno de los rangos de distribución más pequeños conocidos entre los tiburones caminadores. Su comportamiento también contribuye a este aislamiento. A diferencia de otros tiburones que recorren grandes distancias, las especies del género Hemiscyllium suelen permanecer cerca del lugar donde nacen. Esta baja movilidad dificulta la recolonización de hábitats dañados y aumenta la vulnerabilidad de las poblaciones locales.

Las amenazas que ponen en riesgo a la especie

Aunque el descubrimiento representa una excelente noticia para la ciencia, también genera preocupación entre los especialistas. Debido a su distribución restringida, cualquier alteración del ecosistema puede afectar a una gran proporción de la población total. Entre las principales amenazas se encuentran la degradación de arrecifes coralinos, el desarrollo costero, la expansión de plantaciones de palma aceitera y los efectos del cambio climático. El aumento de la temperatura del océano favorece episodios de blanqueamiento coralino que pueden transformar radicalmente el hábitat del tiburón caminador.

Además, algunas evidencias sugieren que la especie podría haber desaparecido ya de ciertas localidades donde anteriormente existían poblaciones similares. Por ello, los investigadores planean recopilar más información para evaluar formalmente su estado de conservación dentro de la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

La importancia científica del descubrimiento

El hallazgo de Hemiscyllium dudgeonae demuestra que todavía existen especies desconocidas incluso en aguas someras que han sido exploradas durante décadas. También pone de relieve la extraordinaria biodiversidad de Papúa Nueva Guinea, una de las regiones más importantes del planeta para la conservación marina. Más allá de incorporar una nueva especie al catálogo de la vida, este descubrimiento ayuda a comprender los procesos evolutivos que dieron origen a los tiburones caminadores y las adaptaciones que les permiten sobrevivir en ambientes extremos. Cada nueva información obtenida contribuye a reconstruir la historia natural de un grupo de animales que continúa sorprendiendo a la comunidad científica.

El tiburón caminador de Dudgeon representa mucho más que una curiosidad biológica. Su descubrimiento evidencia cuánto queda por aprender sobre los océanos y recuerda la importancia de proteger ecosistemas que albergan especies únicas e irrepetibles. En una época marcada por la pérdida acelerada de biodiversidad, cada nueva especie identificada es también un recordatorio de la responsabilidad que existe para conservarla. Si aún hoy aparecen tiburones desconocidos en arrecifes poco profundos, ¿cuántos secretos siguen ocultos bajo la superficie del océano?

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