La plaga de langostas en Rusia ha puesto los reflectores sobre la República de Daguestán, donde millones de insectos han cubierto el cielo y avanzado sobre carreteras, pastizales y tierras de cultivo. Las escenas son impactantes: nubes de langostas que parecen no tener fin, vehículos obligados a disminuir la velocidad y campos amenazados por uno de los insectos más voraces del planeta. Aunque las imágenes pueden parecer sacadas de una película, los especialistas explican que se trata de un fenómeno natural que ocurre cuando las condiciones ambientales favorecen la reproducción de la langosta migratoria asiática, una especie capaz de formar enjambres gigantescos.
¿Qué está pasando en Daguestán?
Todo comenzó el 3 de agosto de 2026, cuando habitantes del distrito de Kizlyar, al norte de Daguestán, reportaron la llegada de enormes enjambres de langostas. En cuestión de horas, millones de insectos comenzaron a desplazarse sobre carreteras y zonas agrícolas, creando una escena poco común incluso para una región acostumbrada a convivir con esta especie.

Los conductores tuvieron que reducir considerablemente la velocidad debido a la poca visibilidad provocada por la cantidad de insectos en el aire. Al mismo tiempo, agricultores observaron cómo los enjambres avanzaban sobre pastizales y cultivos, mientras el constante aleteo de millones de langostas producía un sonido similar al de una lluvia intensa.
¿Por qué aparecen enjambres tan grandes?
La protagonista de este fenómeno es la langosta migratoria asiática (Locusta migratoria), una especie que normalmente vive de forma dispersa. Sin embargo, cuando su población aumenta demasiado, ocurre un cambio sorprendente: los insectos modifican su comportamiento, comienzan a agruparse y forman enormes nubes capaces de recorrer largas distancias.

Este proceso recibe el nombre de fase gregaria, una estrategia natural que permite a las langostas desplazarse en busca de alimento. Durante esta etapa pueden consumir prácticamente cualquier tipo de vegetación que encuentren a su paso, lo que las convierte en una de las plagas agrícolas más importantes del mundo.
¿Por qué esta región de Rusia es tan vulnerable?
Kizlyar se ubica en la llanura del mar Caspio, una zona de clima seco, altas temperaturas y amplios pastizales, condiciones que resultan ideales para el desarrollo de las langostas. Además, cerca de esta región existen humedales, cañaverales y reservas naturales donde el uso de productos químicos está restringido, permitiendo que las poblaciones de insectos se reproduzcan con mayor facilidad.
Locust 🦗 plague in Russia: Massive swarm in #KizlyarDistrict. pic.twitter.com/1uhX9sfvyh
— Meteored (@meteoredcom) August 4, 2026
A esto se suman las condiciones climáticas registradas durante 2026, con periodos de calor y sequía que favorecieron una mayor supervivencia de huevos y larvas. El resultado fue una población mucho más numerosa que terminó formando los impresionantes enjambres observados en agosto.
Así intenta Rusia contener la plaga
La respuesta fue prácticamente inmediata. El Rosselkhoztsentr, organismo encargado de la protección fitosanitaria en Rusia, junto con el Ministerio de Agricultura de Daguestán, desplegó brigadas especializadas para frenar el avance de la plaga.

Los trabajos incluyen fumigaciones con maquinaria terrestre y, en algunas zonas, aplicaciones aéreas mediante aeronaves agrícolas, además de recorridos constantes para localizar nuevos focos antes de que los enjambres lleguen a otros distritos. Agricultores, técnicos y autoridades locales también participan en las labores de vigilancia para proteger las áreas de cultivo más vulnerables.
Un fenómeno natural que se repite, pero no deja de sorprender
Aunque las imágenes de agosto de 2026 son especialmente llamativas, la plaga de langostas en Rusia no es un fenómeno nuevo. El norte de Daguestán registra brotes periódicos desde hace décadas debido a sus características geográficas y climáticas. De hecho, durante 2025 y los primeros meses de 2026 ya se habían realizado campañas preventivas sobre decenas de miles de hectáreas e incluso algunos distritos declararon situaciones de emergencia agrícola por la presencia de estos insectos.
🦗 The sky over Dagestan turned black with… locusts
Huge swarms of insects have descended on the Kizlyar district, devouring vegetation and threatening agricultural crops. pic.twitter.com/afkX9GDn2c
— NEXTA (@nexta_tv) August 4, 2026
Lo que hace diferente este episodio es la enorme concentración de langostas y la facilidad con la que pudo observarse el desplazamiento de los enjambres sobre carreteras y zonas pobladas. Más allá de las impactantes imágenes, este evento recuerda cómo la naturaleza puede cambiar de forma drástica cuando coinciden factores como el clima, la disponibilidad de alimento y el crecimiento de una población animal. Mientras continúan las labores para controlar el brote, especialistas mantienen la vigilancia sobre la región, conscientes de que este tipo de fenómenos seguirá formando parte del equilibrio natural de las estepas del sur de Rusia.




