¿Su vida depende de un antídoto inexistente? En Hermosillo, una niña de cinco años murió tras la picadura de un alacrán dentro de su escuela. El suero antialacrán (único antídoto capaz de salvarla) no estaba disponible en el hospital más cercano. La tragedia, ocurrida el 20 de octubre de 2025, puso bajo la lupa al IMSS y exhibió una fragilidad estructural que afecta a millones de mexicanos: la falta de recursos esenciales en casos de emergencia. Hoy, más allá del dolor, surge una pregunta urgente: ¿qué hacer si el suero no llega a tiempo?
La tragedia que exhibió un sistema de salud frágil
La menor fue trasladada al Hospital de Ginecopediatría del IMSS a las 12:23 del mediodía. Dos minutos después, fue ingresada al Área de Choque. Pero el hospital no contaba con suero antialacrán disponible, y aunque fue conseguido poco después, la niña sufrió dos paros cardiorrespiratorios y murió a la 1:45 de la tarde.
Esto debería ser un escándalo. Un alacrán picó a una niña de 5 años mientras estaba en la escuela en Hermosillo, Sonora. La llevaron al Hospital de Ginecopediatría, pero no tenían suero antialacrán siendo un estado donde hay alacranes peligrosos. La niña murió. Qué terrible. pic.twitter.com/Q75yCdRyHb
— Erika Velasco (@Erika_Velasco_) October 24, 2025
El instituto reconoció que el suministro del suero estaba programado para el 17 de octubre, pero la entrega se retrasó hasta el 21. En otras palabras, cuando más se necesitaba, no había antídoto para salvar una vida. Este caso no solo es un fallo logístico; es el reflejo de un sistema de salud saturado, lento y burocrático, donde el tiempo (y la suerte) deciden quién vive y quién muere.
La picadura de alacrán: un enemigo silencioso en México
México es uno de los países con mayor presencia de alacranes venenosos en el mundo. Según datos de la Secretaría de Salud, cada año se registran más de 300 mil casos de picaduras, especialmente en estados como Sonora, Guerrero, Morelos y Jalisco. Aunque la mayoría de las víctimas sobrevive gracias al suero, los primeros 30 minutos tras la picadura son decisivos. El veneno de un alacrán puede causar parálisis respiratoria, convulsiones y fallos cardíacos, especialmente en niños pequeños, cuyo cuerpo no tiene la capacidad de resistir la neurotoxina.

El suero antialacrán, desarrollado en México y reconocido internacionalmente, neutraliza el veneno en cuestión de minutos. Pero sin él, la historia puede terminar en tragedia. Este caso no solo evidencia la fragilidad del sistema de salud, sino también la falta de protocolos de emergencia en escuelas y comunidades rurales. Un error logístico puede significar la diferencia entre la vida y la muerte.
¿Qué hacer si el suero antialacrán no está disponible?
Los primeros 30 minutos tras una picadura son críticos para sobrevivir. Si no hay suero disponible en tu comunidad, dirígete al hospital más cercano sin perder tiempo y avisa desde el trayecto sobre la emergencia para que puedan conseguirlo. El suero antialacrán se distribuye en hospitales públicos y privados, pero también puede adquirirse en centros de salud regionales o farmacias autorizadas.

Síntomas de alerta: dolor intenso, hormigueo en el sitio de la picadura, dificultad para respirar, visión borrosa o espasmos musculares. En niños pequeños o adultos mayores, la evolución puede ser fulminante. Por eso, los especialistas recomiendan no aplicar remedios caseros, ni succionar el veneno, ni colocar torniquetes: solo el suero neutraliza la toxina.
Los tres alacranes más peligrosos de México y cómo prevenir su picadura
México alberga más de 200 especies de alacranes, pero solo unas pocas representan peligro mortal. Los más temidos son:
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Centruroides noxius (Durango y Nayarit) Su veneno es altamente neurotóxico y puede causar la muerte en menos de una hora.
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Centruroides limpidus (Guerrero, Morelos y Michoacán) Responsable de miles de picaduras al año.
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Centruroides sculpturatus (Sonora y Chihuahua) Uno de los más agresivos; su veneno puede causar parálisis respiratoria en niños.
Para prevenir accidentes, mantén limpias las áreas oscuras y húmedas, sacude la ropa y el calzado antes de usarlos, y coloca trampas o selladores en puertas y ventanas. Si un alacrán entra a tu casa, no lo aplastes con la mano ni lo manipules; usa una herramienta larga y, si puedes, lleva el ejemplar en un frasco al hospital para identificar la especie.
#Sonora #Hermosillo Una niña murió x picadura de alacrán mientras se encontraba en su escuela.
La menor fue llevado a @Tu_IMSS en una patrulla porque @CruzRoja_MX nunca llegó.
En el hospital no tenían el suero antialacrán.
Dice el gobernador @AlfonsoDurazo q se va a investigar. pic.twitter.com/OYPdNM3JwC— Águeda Barojas (@AguedaBarojas) October 23, 2025
La muerte de esta niña en Hermosillo no fue un accidente inevitable, sino una consecuencia de omisiones evitables. En un país donde se producen más de 300 mil picaduras al año, no debería faltar el suero antialacrán en ningún hospital ni comunidad. Cada retraso en su distribución, cada protocolo sin ejecutar, pone vidas en riesgo. Hoy, más que buscar culpables, México necesita voluntad política, inversión y empatía. Porque mientras existan hospitales sin antídotos y escuelas sin protocolos, cualquier familia podría enfrentar la misma tragedia.




