A finales de 2025, el Mercado de Sonora, en la alcaldía Venustiano Carranza, dirá adiós a la venta de animales vivos. Una resolución del Tribunal de Justicia Administrativa (TJA) obliga a eliminar esa práctica que durante décadas formó parte del mercado, pero también generó denuncias por maltrato y comercio ilegal de especies. La alcaldesa Evelyn Parra Álvarez aseguró que “no habrá prórroga”: los cerca de 80 locatarios que aún venden animales deberán cambiar de giro antes de que termine el año, o sus locales serán clausurados.

El Mercado de Sonora y su historia con los animales
Desde su apertura en 1957, el Mercado de Sonora ha sido un punto de encuentro entre lo mágico y lo cotidiano: hierbas curativas, productos esotéricos y, durante años, pasillos repletos de jaulas con aves, conejos y reptiles. Para muchos, era parte del encanto del mercado; para otros, una postal de crueldad animal.

Organizaciones defensoras del bienestar animal llevaban años denunciando el hacinamiento y la venta de especies exóticas sin permisos. Aunque desde 2018 existían fallos judiciales para frenar esta práctica, fue hasta 2025 que se aplicaron con firmeza. El mercado, símbolo del folclore capitalino, se enfrenta ahora a una transformación inevitable.
“No habrá prórroga”: la decisión firme de la alcaldía
La alcaldesa Evelyn Parra dejó claro que el plazo vence el 31 de diciembre de 2025: quien no cambie su giro perderá sus derechos. Ya se han verificado todos los locales y, de los 80 con venta de animales, solo 10 han dejado esa actividad. En su lugar, algunos han optado por vender alimento para mascotas o artículos esotéricos, mientras otros analizan ampararse.

La medida responde a una orden judicial y también a una demanda social creciente. Colectivos animalistas marcharon en octubre para exigir el cumplimiento de sentencias que datan de 2018 y que buscan erradicar por completo la venta de animales en este espacio. Parra confía en que el diálogo logre más que la fuerza, pero reiteró: “No habrá prórroga”.
Tradición vs. derechos animales: el debate que divide
El Mercado de Sonora no solo es un punto de venta: es una herencia cultural. Muchos locatarios han trabajado ahí por generaciones y sienten que perder la venta de animales es perder parte de su identidad. Aun así, las imágenes virales de jaulas diminutas, aves sin agua y reptiles enfermos han cambiado la percepción pública.

En un contexto donde las redes sociales impulsan causas ambientales y de protección animal, mantener la venta de seres vivos se volvió insostenible. Para activistas, esta prohibición representa “una victoria histórica”; para los comerciantes, un golpe económico que esperan enfrentar con alternativas productivas y apoyo gubernamental.
Un nuevo rumbo para el mercado
La alcaldía planea acompañar la reconversión de los locales para que vendan alimentos, plantas o artículos para mascotas. El objetivo es preservar el empleo y mantener viva la esencia del mercado, pero sin vulnerar derechos animales. Diez locatarios ya han dado el paso y el resto deberá hacerlo antes de que acabe el año. “Muchos ya están haciendo conciencia”, dijo Parra. Este proceso podría marcar el inicio de una nueva etapa para el Mercado de Sonora, más ética, moderna y sostenible, sin perder su mística ni su atractivo para locales y turistas.

El fin de la venta de animales en el Mercado de Sonora refleja un cambio de conciencia en la CDMX, donde las tradiciones comienzan a adaptarse a nuevas formas de empatía y respeto. Puede que el mercado nunca vuelva a ser el mismo, pero quizá eso no sea algo malo: significa que estamos evolucionando. En una ciudad que late entre historia y modernidad, queda una pregunta abierta: ¿hasta dónde estamos dispuestos a cambiar para proteger la vida?




