Un grupo de científicos australianos desarrolló una técnica capaz de revelar información oculta dentro de las vértebras de tiburones amenazados mediante tecnología láser y análisis geoquímicos avanzados. El estudio, publicado en mayo de 2026 en la revista Marine Ecology Progress Series, busca comprender mejor la edad, los movimientos y la historia ambiental del tiburón lanza de nariz roma (Glyphis glyphis), una de las especies más raras del planeta. Más allá de la innovación tecnológica, la investigación representa una nueva herramienta para entender cómo sobreviven estos depredadores en ecosistemas cada vez más afectados por la actividad humana y el cambio ambiental.
El misterioso tiburón que casi nadie ha visto
El Glyphis glyphis es uno de los tiburones menos conocidos del mundo. Vive en aguas oscuras y ecosistemas fluviales donde las corrientes cambian constantemente entre temporadas húmedas y secas. Puede medir hasta 2.6 metros de longitud y actualmente se estima que existen menos de 2,500 individuos maduros. La especie enfrenta amenazas relacionadas con la pesca incidental, la degradación de hábitats y la captura para consumo y comercio de aletas en algunas regiones.

Aunque Australia mantiene medidas de protección para la especie, los científicos todavía necesitan más información sobre su crecimiento, esperanza de vida y comportamiento reproductivo. Conocer la edad real de estos tiburones resulta fundamental para entender cómo evolucionan sus poblaciones y qué tan rápido pueden recuperarse frente a las presiones ambientales y humanas. Sin esos datos, diseñar estrategias de conservación efectivas se vuelve mucho más complejo.
Un rayo microscópico capaz de revelar secretos oceánicos
Durante décadas, muchos investigadores calcularon la edad de los tiburones contando bandas claras y oscuras en sus vértebras, similares a los anillos de un árbol. Sin embargo, el nuevo estudio cuestiona si esas marcas realmente representan un año exacto de crecimiento en especies como el speartooth shark. Para obtener resultados más precisos, el equipo científico combinó distintas herramientas avanzadas. Una de ellas es el análisis con rayos X mediante micro-XRF, mientras que otra utiliza ablación láser LA-MC-ICP-MS, una técnica capaz de vaporizar secciones microscópicas de la vértebra y convertirlas en aerosol para analizar su composición química.

Posteriormente, el material es estudiado en un espectrómetro de masas que detecta elementos e isótopos como estroncio, calcio y potasio. Estos rastros químicos funcionan como un registro biológico capaz de mostrar los ambientes donde vivió el tiburón a lo largo de los años. Gracias a esta información, los investigadores pueden reconstruir movimientos entre ríos y estuarios, identificar cambios relacionados con temporadas climáticas e incluso analizar variaciones ambientales acumuladas durante toda la vida del animal.
La tecnología que está cambiando la ciencia marina
Los científicos consideran que esta técnica podría transformar el estudio de tiburones y rayas en distintas partes del mundo. Actualmente, más de un tercio de estas especies están amenazadas de extinción, principalmente debido a la sobrepesca y la pérdida de hábitats. La edad de un tiburón es uno de los datos más importantes para construir modelos de población y evaluar riesgos de supervivencia. Si las estimaciones tradicionales son incorrectas, muchas estrategias de manejo podrían estar basadas en cálculos incompletos.

Además de estimar edades, el análisis geoquímico permite estudiar contaminantes presentes en ríos y estuarios. Las vértebras conservan señales químicas capaces de mostrar cómo cambiaron los ecosistemas con el tiempo, convirtiéndose en una herramienta útil para investigaciones ambientales más amplias. Australia alberga más de 300 especies de tiburones y rayas, muchas exclusivas de la región. Varias de ellas enfrentan presión por pesca, pérdida de hábitat y alteraciones climáticas, lo que ha impulsado nuevos proyectos científicos enfocados en conservación marina y monitoreo ecológico.
Las vértebras que guardan secretos de otro mundo
Las vértebras analizadas por los investigadores funcionan como una especie de archivo natural capaz de conservar información durante años. Cada capa almacena rastros químicos del agua donde el tiburón vivió, permitiendo reconstruir parte de la historia ambiental de ríos y estuarios que pocas veces pueden estudiarse con este nivel de detalle. Más allá de la innovación tecnológica, el estudio refleja cómo la ciencia busca nuevas formas de comprender especies que permanecen rodeadas de misterio.

En el caso del Glyphis glyphis, cada dato obtenido podría ayudar a proteger una población que continúa disminuyendo silenciosamente en algunos de los ecosistemas más complejos de Oceanía. Mientras los océanos y sistemas fluviales enfrentan cambios cada vez más acelerados, investigaciones como esta muestran que entender el pasado biológico de una especie también puede ser una de las mejores herramientas para asegurar su futuro.




