En un nuevo capítulo de la batalla entre la conservación marina y los intereses de la industria petrolera, cuatro importantes organizaciones ambientalistas de Estados Unidos han demandado al gobierno de Donald Trump por lo que califican como un “golpe mortal” a las ballenas de Rice y las tortugas lora, ambas especies críticamente amenazadas y endémicas del Golfo de México.
La acción legal acusa a la administración de Trump de eliminar medidas de protección vitales contra colisiones con embarcaciones y actividades de perforación petrolera en alta mar, decisiones que podrían empujar a estas especies al borde de la extinción.

¿Qué está pasando en el Golfo de México?
Las organizaciones detrás de la demanda —Friends of the Earth, Sierra Club, Center for Biological Diversity y Turtle Island Restoration Network— han recurrido a la justicia para frenar lo que consideran una violación flagrante a la Ley de Especies en Peligro de Extinción. Representadas por Earthjustice, estas agrupaciones buscan restituir las protecciones otorgadas originalmente en 2023, durante la administración Biden.
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Dichas medidas limitaban la velocidad de las embarcaciones a 10 millas náuticas por hora y prohibían la navegación nocturna en hábitats clave de la ballena de Rice, en el oeste y centro del Golfo de México. Pero en febrero de este año, la Oficina de Gestión de Energía Oceánica (BOEM, por sus siglas en inglés) revocó esas regulaciones tras una orden ejecutiva firmada por el secretario de Energía bajo Trump, Doug Burgum, titulada “Unleashing American Energy”.

Ballena de Rice en peligro
La ballena de Rice (Balaenoptera ricei), identificada oficialmente como una especie en 2021, es uno de los cetáceos más amenazados del planeta. Se estima que quedan apenas 51 individuos vivos, y todos habitan exclusivamente en el Golfo de México. Esto los convierte en una especie particularmente vulnerable a impactos humanos como choques con barcos, derrames de petróleo, contaminación acústica por explosiones sísmicas y residuos marinos.
La eliminación de las medidas de protección marítima es considerada por expertos como un riesgo “de nivel de extinción”. Científicos han advertido que la pérdida de una sola hembra reproductora podría provocar el colapso irreversible de la población.

El otro gran afectado: La tortuga lora
Además de las ballenas, las tortugas lora (Lepidochelys kempii), también endémicas del Golfo y reconocidas como la especie de tortuga marina más amenazada del mundo, están en la mira. La nueva “opinión biológica” de la Administración Nacional de Pesquerías Marinas (NMFS), requerida por ley para evaluar riesgos antes de permitir exploraciones petroleras, admite que cientos de tortugas podrían ser heridas o asesinadas anualmente por embarcaciones, explosivos, contaminación y derrames petroleros.
Cinco de las siete especies de tortugas marinas del planeta encuentran refugio en el Golfo de México. Pese a esto, la administración Trump ha sido acusada de ignorar las advertencias científicas, minimizando incluso la posibilidad de un nuevo desastre como el de Deepwater Horizon en 2010, que mató a más de 100 mil animales marinos protegidos.

¿Qué exigen los ambientalistas?
Las organizaciones demandantes exigen la reactivación inmediata de las protecciones revocadas, así como la elaboración de un nuevo informe científico basado en datos actuales, no en promesas vagas. Señalan que la “opinión biológica” vigente no cumple con los estándares de la Ley de Especies en Peligro y permite un nivel “sorprendente” de daño a la biodiversidad marina.
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“Desde los golpes de embarcaciones hasta las explosiones sísmicas, seguiremos vigilando y luchando para evitar un evento de extinción”, declaró Hallie Templeton, directora legal de Friends of the Earth.

El Golfo de México: Zona cero de un desastre anunciado
Esta región no solo alberga ecosistemas marinos frágiles, sino que también está en la primera línea del cambio climático y la explotación de combustibles fósiles. Para los grupos ambientalistas, la defensa de estas especies no es solo una cuestión de justicia ambiental, sino de supervivencia planetaria.
“Si no frenamos este ataque, no solo perderemos ballenas y tortugas; perderemos el equilibrio mismo de nuestro océano”, advirtió Joanie Steinhaus, directora de Turtle Island Restoration Network.
Mientras la administración Trump apuesta por acelerar la extracción de petróleo a toda costa, la comunidad científica y ambientalista alza la voz para evitar lo peor. Esta demanda no es solo un acto legal, es un grito de auxilio por las especies que no pueden defenderse.




