El reciente avistamiento de dos ejemplares de pez remo en las costas de Fukui, Japón, el pasado 13 de febrero de 2026, volvió a despertar inquietud en la región. Este enigmático habitante de las profundidades, conocido también como el “Pez del Juicio Final”, ha sido históricamente vinculado a terremotos y tsunamis. Sin embargo, más allá de las creencias populares, la aparición del pez remo plantea preguntas científicas sobre el comportamiento animal, los cambios oceánicos y el estado de los ecosistemas marinos.
El pez remo en Japón y su reciente avistamiento
El 13 de febrero, pescadores y habitantes de la prefectura de Fukui observaron a dos peces remo nadando cerca de la orilla, fuera de su hábitat habitual. Esta especie, cuyo nombre científico es Regalecus glesne, vive normalmente entre 200 y 1,000 metros de profundidad, en la llamada zona mesopelágica del océano. Se trata de un entorno con poca luz, alta presión y temperaturas bajas, condiciones muy distintas a las aguas costeras.
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🚨🤔AVISTADOS DOS PECES REMO EN LAS COSTAS DE JAPON ¿PROXIMO TERREMOTO?Frente a las costas de Fukui, Japon, han sido grabados estos dos peces remo, también conocidos como el Pez del Juicio Final, fueron vistos nadando juntos en este puerto japonés.… pic.twitter.com/3ddKu2GkPQ
— 𝑴𝒚𝒔𝒕𝒆𝒓𝒚 𝑾𝒐𝒓𝒍𝒅 𝑵𝒆𝒘𝒔 (@mysteryWN) February 13, 2026
La presencia de estos animales en superficie es poco común. El pez remo puede alcanzar hasta 11 metros de longitud, lo que lo convierte en el pez óseo más largo del mundo. Su cuerpo plateado y alargado, junto con su aleta dorsal rojiza, le da una apariencia singular que durante siglos alimentó relatos marinos. Sin embargo, desde el punto de vista biológico, su aparición suele estar relacionada con factores ambientales o fisiológicos, no con fenómenos sísmicos.
¿Por qué se le llama “Pez del Juicio Final”?
En la tradición japonesa se le conoce como Ryūgū no tsukai, el “mensajero del palacio del Dios del Mar”. La leyenda sostiene que estos peces emergen para advertir sobre catástrofes naturales, especialmente terremotos y tsunamis. Esta creencia cobró fuerza tras el terremoto y tsunami de 2011 en Japón, un evento de magnitud 9.0 que causó más de 18,000 muertes y graves daños en la región de Tōhoku.

Antes de ese desastre se reportaron varios avistamientos de pez remo, lo que consolidó la asociación cultural. Sin embargo, Japón se encuentra en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica del planeta debido al encuentro de varias placas tectónicas. Cada año se registran miles de movimientos telúricos, muchos de ellos imperceptibles. La coincidencia temporal no implica causalidad, y hasta ahora no existe evidencia científica que demuestre que el pez remo pueda anticipar un terremoto.
¿Qué dice la ciencia sobre el pez remo y los terremotos?
Diversos estudios realizados tras 2011 analizaron registros históricos de avistamientos y datos sísmicos. Los resultados no encontraron una relación estadística consistente entre la presencia del pez remo y la ocurrencia de terremotos. Investigadores japoneses concluyeron que los reportes previos a grandes sismos no superan lo que podría considerarse coincidencia dentro de un país con alta actividad tectónica.

Desde la biología marina, se proponen explicaciones más plausibles. El pez remo podría ascender a la superficie por enfermedades, parásitos o lesiones internas que afectan su flotabilidad. También influyen cambios en corrientes marinas, variaciones de temperatura del agua y alteraciones en la disponibilidad de alimento, como el plancton y pequeños crustáceos que forman parte de su dieta. En algunos casos, tormentas submarinas o modificaciones en la química del océano podrían alterar su comportamiento.
El pez remo como indicador del estado del océano
Más que un presagio, la aparición del pez remo puede interpretarse como una señal sobre las condiciones del ecosistema marino. Los océanos están experimentando cambios acelerados debido al calentamiento global, la acidificación y la alteración de corrientes. El aumento de la temperatura superficial del mar modifica las dinámicas de nutrientes y puede afectar especies que habitan en aguas profundas.

Aunque aún se sabe poco sobre la ecología detallada del pez remo, su comportamiento anómalo podría estar relacionado con desequilibrios ambientales. El océano profundo sigue siendo uno de los territorios menos explorados del planeta, y cada avistamiento ofrece una oportunidad para ampliar el conocimiento científico. Estudiar estos eventos permite comprender mejor cómo responden las especies a cambios en su entorno.

Además, el pez remo es completamente inofensivo para los humanos. Carece de dientes prominentes y se alimenta de organismos microscópicos. Su aspecto imponente contrasta con su naturaleza pacífica. Más que temor, su presencia debería despertar interés por la conservación de los ecosistemas marinos.

La reciente aparición del pez remo en Japón ha reavivado antiguas creencias, pero la evidencia científica indica que no existe relación comprobada entre este animal y los terremotos o tsunamis. Lo que sí resulta claro es que su presencia en la superficie refleja alteraciones biológicas o ambientales que merecen atención. En un planeta donde los océanos enfrentan presiones crecientes, comprender el comportamiento de especies como el pez remo es clave para interpretar la salud del mar. Tal vez la verdadera señal no sea un presagio de desastre, sino un recordatorio de cuánto nos falta por conocer sobre las profundidades que sostienen la vida en la Tierra.




