La adopción de osos polares es un comportamiento tan poco común que, cuando ocurre, obliga a la ciencia a prestar atención. En diciembre de 2025, investigadores en Canadá documentaron un caso confirmado en el que una osa cuidaba a una cría que no era suya, algo registrado apenas 13 veces en 45 años de estudio. El hallazgo se dio en uno de los entornos más extremos del planeta y quedó respaldado por observación directa y seguimiento científico. Más allá de la emoción que despierta, este caso plantea preguntas clave sobre la supervivencia, el instinto maternal y la flexibilidad del comportamiento animal.
Adopción de osos polares: un fenómeno excepcional
Entre los osos polares, la adopción no forma parte del comportamiento habitual. Son animales mayormente solitarios y las hembras dedican una enorme cantidad de energía a sacar adelante a sus propias crías. Por eso, aceptar y cuidar a un cachorro ajeno representa un costo biológico considerable, especialmente en un ecosistema donde el alimento es limitado y las condiciones climáticas son extremas.

De acuerdo con el Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático de Canadá, solo se han documentado 13 casos de adopción de osos polares en más de cuatro décadas, lo que convierte a este evento en una rareza científica. No se trata de una suposición: el caso fue confirmado mediante registros previos, observación directa y material en video.
¿Qué ocurrió en la bahía de Hudson?
Los investigadores observaron inicialmente a una osa saliendo de su guarida de maternidad con una sola cría, marcada con una etiqueta de seguimiento, como es habitual en estos estudios. Semanas después, al volver a encontrarla durante la migración anual en la bahía occidental de Hudson, notaron algo distinto: la hembra iba acompañada de una segunda cría sin identificación.
Al revisar los datos, confirmaron que se trataba de una adopción. Ambas crías tenían entre 10 y 11 meses, una etapa crítica para su desarrollo. Las grabaciones muestran a la madre desplazándose detrás de los cachorros, vigilándolos y manteniéndolos juntos, un comportamiento claro de protección y cuidado continuo.
¿Esta adopción aumenta la supervivencia de la cría?
En el Ártico, una cría de oso polar sin madre tiene pocas probabilidades de sobrevivir. El frío extremo, la escasez de alimento y la necesidad de aprender rutas y técnicas de caza hacen que la presencia materna sea determinante. Según el investigador Evan Richardson, contar con una figura adulta incrementa significativamente las posibilidades de que el cachorro llegue a la edad adulta.

Las osas polares son reconocidas por ser madres altamente dedicadas, y en casos excepcionales pueden responder al llamado de una cría sola. Esto no implica un comportamiento común ni generalizado, pero sí demuestra que el instinto maternal puede extenderse más allá del vínculo biológico en situaciones específicas.
Un gesto excepcional en un Ártico que cambia
El caso ocurre en una región donde la población de osos polares ha disminuido alrededor de 30% desde la década de 1980, pasando de unos 1,200 individuos a cerca de 800. La principal causa ha sido el derretimiento del hielo marino, esencial para la caza y el desplazamiento de la especie. Sin embargo, los científicos aclaran que no existe evidencia directa que relacione esta adopción con el cambio climático.

Por ahora, se están realizando análisis genéticos para identificar a la madre biológica de la cría adoptada. Gracias a décadas de monitoreo, más de 4,600 osos han sido identificados en esta región, lo que convierte a esta población en una de las mejor estudiadas del mundo.

La adopción de osos polares documentada en Canadá es un recordatorio de que incluso en especies ampliamente estudiadas aún existen comportamientos poco comprendidos. Este caso no cambia las reglas de la naturaleza, pero sí amplía lo que se sabe sobre el cuidado, la supervivencia y la capacidad de respuesta de estos animales en condiciones extremas. En un Ártico cada vez más vulnerable, cada observación cuenta y deja abierta una pregunta esencial: ¿qué otros comportamientos excepcionales podrían revelarse antes de que estos ecosistemas cambien para siempre?




