Las motocicletas han sido el símbolo de la movilidad rápida y económica en la Ciudad de México. Su bajo costo y la facilidad para sortear el tráfico han hecho que su uso crezca de manera exponencial en la zona metropolitana. Sin embargo, en 2026, investigadores del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM revelaron que este aumento podría ser una bomba de tiempo para la calidad del aire. El crecimiento desmesurado de las motos sin un adecuado control de emisiones está agravando el ya crítico problema del ozono, un contaminante invisible pero mortal.
El aumento de motos: ¿un nuevo enemigo del aire en CDMX?
Académicos del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM señalaron que el uso de motocicletas ha aumentado de manera exponencial en los últimos años. Este crecimiento preocupa debido a que muchas unidades circulan sin tecnologías para reducir emisiones contaminantes. De acuerdo con Iván Hernández Paniagua, investigador del grupo Fisicoquímica Atmosférica, una motocicleta sin convertidor catalítico y sin mantenimiento adecuado puede emitir igual o más contaminantes que un automóvil.

El problema no solo radica en la cantidad de motos en circulación, sino en el tipo de contaminantes que producen. Las motocicletas emiten compuestos orgánicos volátiles, monóxido de carbono y otros elementos que favorecen la formación de ozono troposférico, uno de los principales contaminantes atmosféricos en el Valle de México. La contaminación por ozono sigue siendo uno de los mayores desafíos ambientales en la región, especialmente durante la temporada de calor.
Las motos sin regulación: un peligro creciente para el aire
Especialistas de la UNAM consideran que integrar a las motocicletas al programa Hoy No Circula podría ayudar a disminuir emisiones contaminantes. Aunque reconocen que este programa sí ha mostrado resultados positivos desde su implementación, advierten que actualmente resulta insuficiente frente a nuevas fuentes de contaminación.

Investigaciones realizadas en Estados Unidos y Europa respaldan la preocupación sobre las emisiones de las motocicletas. En algunos inventarios ambientales, estos vehículos representan porcentajes importantes de contaminantes relacionados con el transporte. El crecimiento acelerado del parque vehicular de motos transformó un medio de transporte práctico en un reto ambiental de gran escala.
El dilema del aire limpio: motos y ozono en la capital
A pesar de las alertas ambientales registradas en años recientes, especialistas señalaron que mayo de 2026 ha sido menos crítico que otros periodos. Jorge Zavala Hidalgo, investigador del grupo Interacción océano-atmósfera, explicó que las lluvias adelantadas y el aumento de humedad ayudaron a reducir las temperaturas extremas y, con ello, la concentración de ozono.

En 2024, México registró récords de temperatura y once contingencias ambientales debido al calor y la sequía. En contraste, durante 2026 se contabilizaron menos contingencias gracias a condiciones meteorológicas más favorables. Sin embargo, los expertos aclararon que el clima por sí solo no resolverá el problema. Las lluvias pueden disminuir temporalmente los niveles de contaminación, pero las fuentes de emisiones continúan presentes.
Más allá de las motos: otros culpables ocultos de la contaminación
Los investigadores también señalaron que las motocicletas no son la única fuente de contaminación que requiere regulación. Productos de uso diario como pinturas, desodorantes, limpiadores y jabones aromáticos contienen compuestos orgánicos volátiles que participan en la formación de ozono.

Omar Amador Muñoz, investigador del grupo de Biología y Química Atmosféricas, explicó que los productos con aromas intensos suelen liberar más contaminantes al ambiente. Además, Elizabeth Vega Rangel destacó que actividades cotidianas como freír alimentos incrementan considerablemente la presencia de partículas contaminantes y compuestos orgánicos volátiles en espacios urbanos.
Monitoreo en tiempo real: cómo la UNAM está midiendo el ozono
Ante este panorama, la UNAM desarrolló el Proyecto Ensamble, una plataforma digital que permite consultar niveles de ozono y pronósticos de calidad del aire en tiempo real. El sitio zephyros.atmosfera.unam.mx ofrece información sobre las condiciones atmosféricas del Valle de México y ayuda a comprender cómo evolucionan los contaminantes día a día. La herramienta busca acercar información científica a la población y mostrar cómo factores como el tráfico, las emisiones domésticas y las condiciones climáticas influyen directamente en la calidad del aire.

La discusión sobre incluir motocicletas en el Hoy No Circula refleja un problema más amplio: el desafío de equilibrar movilidad, crecimiento urbano y medio ambiente. Mientras las lluvias alivian temporalmente las contingencias ambientales de 2026, especialistas de la UNAM insisten en que las soluciones reales requieren cambios estructurales, regulación y nuevas formas de entender la contaminación cotidiana. En un entorno donde cada emisión cuenta, la calidad del aire se ha convertido en una responsabilidad compartida que apenas comienza a replantearse.




